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Prietas las Filas 13 feb. 2014 00:01 Plácido Guardiola Jiménez

«Votar en conciencia»


composición


A estas alturas creer que en nuestro sistema político y parlamentario puede existir un voto de conciencia o algo similar a que los parlamentarios representan os intereses de sus representados; contiene la misma dosis de irrealidad que creer en las hadas madrinas o en la existencia de los unicornios. De ahí que la maniobra urdida por el Sr. Rubalcaba para dejar en evidencia las fracturas del PP ante el tema del aborto hayan sido un estrepitoso fracaso al encontrarse un PP que respondía casi de forma unánime.
Es posible que algún componente que ingresa en nuestra casta política, acuda con la intención de servicio público; pero nuestro sistema oligárquico y dáctilo es tan perverso que no aguantara por mucho tiempo. El sistema no permite discrepancias, diálogos, debates, conciencias o deudas con los electores; en su seno, la única deuda posible es la del dedo que te designa, elige y que te puede quitar el sillón. Ese es el único principio, el deber más elemental de todo político que ingresa en este endiablado sistema electoral y político que tenemos.¿ Acaso recuerdan algún militante del PSOE discrepar abiertamente de Zapatero mientras este conducía a su partido a una autentica debacle electoral?
Da igual que se trate del PP, PCOE, IU o cualquier otro, la fidelidad, la obediencia debida, la única conciencia posible bajo este sistema es la obediencia debida al jefe. Fuera, de cara a la galería, a los medios y como toque de color el político puede discrepar abiertamente; pero cuando toca la batuta el jefe, todos firmes y prietas las filas pues como dijo Alfonso Guerra «El que se mueve no sale en la foto», especialmente en la electoral en posiciones de salida.
Igualmente parecía que la designación dedocrática de Mariano Rajoy en Andalucía había creado grietas profundas por su inclinación hacia un candidato; pero tampoco, allí también todo es unanimidad e integración, no está la cosa electoral para divisiones.
Seamos serios, mientras la cosa del mercado laboral este tan difícil para ganarse el condumio como está, el ganar a la sopa boba más de 3000 eurazos limpios de polvo y paja, bien vale tragarse la conciencia y hacer de tripas corazón votando lo que el jefe de filas mande votar. Por tanto tendremos políticos honestos el día que los ciudadanos cambiemos el sistema, este atroz sistema que a nadie representa

1 comentario :

  1. Nosotros elegimos, nosotros sufrimos.

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