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Tarde, corriendo, con prisas y mal 24 ago. 2011 21:59 Plácido Guardiola Jiménez

«Reforma constitucional»

Hace tiempo que sostengo que la Constitución Española ha dado de si todo lo que podía, ha permitido realizar una transición en paz dando a este país un prolongado periodo de estabilidad y desarrollo; sin embargo, en muchos aspectos el cambio social sufrido en ese mismo periodo, demanda a gritos retocar la Constitución. Inconclusos mejorar mandatos mal definidos en ella, a la vez que rectificar errores que entonces no se preveían.
No voy a entrar en el dilema de si hay que limitar el gasto social, como todo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, quien desee profundizar en estos últimos pueden leer dos artículos que demuestran lo equivocado que es recortar ahora el déficit. Sus autores son dos Premios Nobel en Economía: Paul Krugman, «La falsa ilusión de la austeridad» y Joseph Stiglitz, «Un contagio de malas ideas»; ambos coinciden que esta crisis no se soluciona con el control del déficit, es más en su opinión, puede ocasionar un agravamiento de la misma.
Creo que se debe hacer una reforma constitucional más ambiciosa, que cambie la ley electoral, la independencia del poder judicial, la forma del Estado (quizá un estado federal), pero donde queden claras, cerradas y definidas las competencias territoriales y del Estado Central, pues el llamado Estado de las Autonomías es una inutilidad insostenible, un reino de taifas donde cada cual va a lo suyo.
La reforma constitucional, debe salir del consenso, algo que ahora brilla por su ausencia y, por supuesto, por el refrendo de los ciudadanos. En esa reforma, si hay que limitar el techo de gasto, por supuesto, que se limite. Pero cambiar esto por mandato europeo, sin saber si realmente soluciona nuestro problema de endeudamiento y a espaldas del pueblo es parchear una situación que requiere cambios más profundos y radicales.

1 comentario :

  1. Esos expertos en economía, que llegan a ser Premio Nobel, no entienden el simple concepto de que de en un mundo con recursos limitados no puede existir un crecimiento económico ilimitado. Así que no sé yo si hacerles mucho caso.
    En cuanto a lo de la Constitución Española, hay una cosa muy importante que no se tiene en cuenta: aproximadamente el 65% del censo electoral actual no votó esa constitución. ¿Cuán democrática puede ser, cuando más de la mitad de la población no la ha elegido?
    Pero como dices, tantas cosas hay que cambiar y hay tan poco consenso...

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