-->

Un país de mediocres 12 feb. 2014 14:03 Plácido Guardiola Jiménez

«El Triunfo de los Mediocres»


Me llega un E-mail de un amigo con uno de esos adjuntos o virales que a menudo circulan en la red, en este caso atribuido al genial humorista Antonio Fraguas de Pablos («FORGES»), Ignoro si realmente es el autor del mismo; sin embargo puedo suscribir todas y cada una de sus palabras y creo que nunca la situación de nuestro país fue también descrita. Suscribo tanto sus palabras que me resisto a no compartirlas con todos vosotros:
Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero.
Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.
Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con una batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar.
Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel. Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.
Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, alguien cuya carrera política o profesional desconocemos por completo, si es que la hay.
Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

  • Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.
  • Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un solo presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
  • Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de víctimas del terrorismo.
  • Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
  • Mediocre es un país que tiene dos universidades entre las 10 más antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
  • Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromea sobre sus deportistas.
  • Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada – cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.
  • Mediocre es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran dirigentes políticos que, en un 48 % de los casos, jamás ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida.
  • Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
  • Es Mediocre un país, a qué negarlo, que, para lucir sin complejos su enseña nacional, necesita la motivación de algún éxito deportivo.

4 comentarios :

  1. Se puede estar de acuerdo en casi todo. Pero creo que nuestros problemas podrán terminarse cambiando al PP o al PSOE por otro partido. Esto es consideración necesaria, aunque no suficiente. Además habrá que cambiar muchas de esas actitudes que se detallan en el texto de la viñeta de Forges.

    El bipartidismo está tan asimilado por los españoles que los que deciden no votar al PP o al PSOE pasan al grupo de los abstencionistas o apolíticos (?). Esa es nuestra tragedia. Y aquí también habría que aplicar una vieja máxima de la teoría general de la gestión: cuando el problema es el cambio (por las dudas que éste genera), la solución es cambiar.

    Beltenebros

    ResponderEliminar
  2. Fernando M.13/2/14 12:21

    Se puede decir mas alto, pero no más claro. Como siempre has dado en el clavo.

    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Prefiero trabajar de cualquier cosa antes de que me acusen de "mediocre politico" has dado más que en el clavo Placido.

      Eliminar
  3. Demonizar a los políticos puede entenderse como demonizar a la política. Y alentar a muchos a pasar de la política, con la coartada de que todos los poíticos son iguales, etc. Quizá conviene moverse con prudencia en estos terrenos.

    ResponderEliminar

¡Bienvenido al RENDRIJERO!

¡Gracias por tus comentarios!
Se respetuoso y opina libremente. Tu comentario será revisado y publicado en unas horas.

Ponerse en contacto con el Rendrijero