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Foto de la semana XVII 19 jun. 2012 22:06 Plácido Guardiola Jiménez

«La Plaza Arriba»


Los espacios, los hitos urbanos están llenos de significación para nosotros de foma que, cada lugar, cada rincón, es asociado a nuestras experiencias vitales, a nuestros recuerdos, en definitiva, a nuestras vidas. De ahí que sea sumamente delicada y controvertida cualquier actuación que se realice en el espacio urbano y público.
No se trata de criterios, estéticos o funcionales, ni siquiera de gustos. Todo es susceptible de contemplarse de otra manera, de justificarse y razonarse bajo cualquier criterio; sin embargo, la remo-delación siempre será discutida y controvertida por los vecinos y ciudadanos que ven rota la imagen cotidiana de su ciudad. Independientemente de la bondad, mejora o empeoramiento real que se ocasione con las remo-delaciones, cualquier actuación urbana rompe, de alguna manera, la visión interiorizada, vivida y experimentada del ciudadano que habita en ese espacio. Inevitablemente, será discutida y rechazada por quienes habían habitado ese mismo espacio bajo otros hitos y distribución.
Nunca debieran olvidar los urbanistas y arquitectos que el espacio urbano siempre tiene un doble plano; el exterior donde se realizan las actuaciones y el interiorizado por sus moradores al que le han ligado sentidos y significaciones muy arraigadas.
De todas las actuaciones urbanas realizadas en Jumilla, seguramente ninguna ha sido más controvertida y rechazada que la realizada con nuestra Plaza de Arriba. No voy a entrar en las bondades o maldades de su antigua o su nueva estructura y distribución, pues habría argumentos para todo. Lo que me interesa resaltar es precisamente que el espacio no es neutro, todo lo contrario, tiene una profunda y arraigada significación en cada uno de nosotros, de ahí que toda actuación en él debería ir precedida del estudio social de su significación para quien lo habita. Por buena, funcional o cómoda que pueda ser una actuación urbana debe contar de antemano con la anuencia de quien lo ocupa sin romper los significados arraigados.
Esta semana, dedicamos la imagen a dos viejas fotografías en blanco y negro realizadas a mediados de los setenta. La toma con una reflex Yashica recoge la plaza desde su entrada y la vieja fuente.

1 comentario :

  1. Anónimo20/6/12 0:17

    Si Plácido, pero todo el mundo se queja ahora cuando ya esta hecho el daño, cuando el proyecto estuvo expuesto a todo el mundo nadie se "mojó" a eso en mi pueblo se le llama "a cojon visto macho seguro" y así nos va... Ahora cuando nops intervengan y fulminen (si Dios quiere) a todo el atajo de politicos inutiles de este pais, region y ciudad, todos diran: Ya lo decia yo...!!! pero mientras tanto que pocos nos mojamos el culo!! Tu, yo y...???
    Eugenio Santos

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