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El babel del senado 20 ene. 2011 08:34 Plácido Guardiola Jiménez

«Acontecimiento interplanetario y galáctico »

Soy consciente de la importancia de la lengua en nuestras vidas, de que ellas constituyen una parte esencial de nuestra cultura y manera de pensar. Se que, quienes hablan más de una, se sienten “más cómodos” para expresar las cosas íntimas y personales en una de ellas (por lo general la de origen); pero aún sabiendo todo ello, no comprendo la estupidez humana de hacer de ese maravilloso instrumento y bagaje humano una barrera para la incomprensión, la diferencia, o el no entendimiento.
Si alguien es políglota y viaja a un lugar, sin que nadie se lo pida, elige el idioma mayoritario del lugar. Lo hace así porque sabe que es la forma común y lógica de entenderse. Por tanto, si en España cuarenta y seis millones de ciudadanos conocen el español y de ellos, algo más de treinta y seis sólo hablan Castellano (los otros diez millones poseen además otra lengua Euskera, Catalán, Gallego o Valenciano), lo lógico, lo que hace cualquier ciudadano de esas comunidades en el día a día, cuando se encuentra con un castellano parlante, es hacerlo en el idioma común, el Castellano.
Pero la política y el nacionalismo (que ha hecho de la lengua el vehículo instrumental para construir la especificidad de su identidad nacional), no obedece a lógica y sentido común alguno. Ayer, asistimos al esperpento del senado, con sus señorías con el pingajillo puesto en la oreja, para que los 25 traductores que nos cuestan doce mil euros por sesión (unos 350.000 euros anuales), les tradujeran lo que otros señores (con los que hablan en Castellano en el pasillo o en la cafetería), ahora les decían en Gallego, Catalán, Valenciano o Euskera.. ¡Vamos todo un alarde de cordura y sentido común!.
Y todo esto, en un momento de vacas flacas y de déficit presupuestario, con recortes de todo tipo de servicios sociales. Mientras, la inefable Ministra Pajin, afirmaba que. “es un gran paso adelante” (claro que no sabemos hacia dónde). ¡Menos mal que en esta ocasión no dijo lo de acontecimiento interplanetario! Aunque esta vez lo es, es una chorrada galáctica interplanetaria y universal, Sra. Pajin. Viejos e inteligentes políticos como Alfonso Guerra, manifestaron con mucho más sentido del Estado y las ideas que representa: “que lo ve innecesario” añadiendo con ese dejo andaluz que le caracteriza: "Si aquí todo el mundo se entiende en castellano, ¿por qué hablar en otra lengua?" Los nacionalistas de CIU y PNV que, aplaudían hasta con las orejas la medida, no disimulaban el regodeo de haber conquistado una cesión más al Estado. En su absurda deriva separatista, se deshacían en elogios y, envalentonados de su conquista, afirmaban que esperan que la traducción simultánea se traslade al Congreso (a esto se unia IU). El gasto, afirmaba Josu Erkoreka, "no es excesivo"."No representa ni tan siquiera un 1% del presupuesto de la Cámara Alta". Seguramente es así Sr. Erkoreka; pero con esos 350.000 del ala, podrían vivir muchas familias donde ninguno de sus miembros trabaja.
¿Qué quieren que les diga? Estas cosas me duelen y me hielan el corazón llenando mi ánimo de desesperanza

3 comentarios :

  1. ¿Y si para las personas de comunidades en las que se habla otro idioma es más fácil comunicarse en sus lenguas?

    En Murcia antes se hablaba la llengua murciana..quizás si hubiésemos seguido hablándola en el senado no se hubiese perdido, y con ella no se hubiese perdido gran parte de nuestro patrimonio cultural..

    Yo he vivido en otro país y me ha sido siempre mucho más fácil expresarme en lengua castellana, he agradecido mucho si alguien traduce mis palabras..Por otra parte no olvidemos que por ejemplo los vascos que hablan en el senado de Madrid están en un estado que no es el suyo, no veo la necesidad de que tengan que expresarse en un idioma impuesto como es para ellos el castellano. Aunque veo un sin sentido que un vasco venga a Jumilla y se ponga a hablar con alguien en euskera por la calle, pero eso no pasa, y esos ejemplos ya son marear la perdiz..

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  2. El senado forma parte de nuestra forma de poder legislativo, podemos pensar si es más o menos necesaria su existencia, si el gasto nos compensa, si se podría reducir su presupuesto de gastos, si podrían hacer algo más de lo que hacen o si es correcta su forma de elección. Hay muchas cosas que se podría debatir, pero en eso consiste el sistema democrático, hablar, convencer, votar... entre todos es más fácil acertar, (también hay quien dice lo contrario, pero eso es otra cosa, todo el mundo puede decir lo que quiera).
    A mí, como a la mayoría de los españoles, nos ha chocado la medida de que en el senado se hablen los tres idiomas cooficiales, aquí no incluimos el araneo, en las sesiones plenarias. Nos ha chocado sobre todo y principalmente por el dinero que eso cuesta, doce mil euros por sesión,(dinero que se ganan unos trabajadores de la interpretación y unos técnicos de sonido, que también tienen derecho a trabajar). Quiero decir que si esto fuera gratis apenas nos preocuparía e incluso lo consideraríamos normal, si de verdad queremos respetar nuestras lenguas maternas y expresarnos en ellas, es de recibo que gallegos, catalanes y vascos reivindiquen y quieran potenciar dichas lenguas. Los que no lo somos estamos muy dispuestos a criticarlos, pero en realidad no somos objetivos y sí que hay algunos envidiosillos que les molesta que haya españoles que tengan dos idiomas desde la cuna y que, ¡qué pecado!, prefieren la que no es común al resto de los españoles. Plantearos esto: si las personas que conocéis que critican el abuso de las lenguas cooficiales, ahora en el senado y en distintos momentos de la cotidianeidad, fueran o formaran parte de esa comunidad de hablantes. Una vez planteado el tema, ahora nos preguntaríamos, ¿cómo crees que sería su postura ante las críticas de los castellano-parlantes?
    Sigo pensando lo mismo, no es lo mimo pensar que ser, o, ser o no ser. Pero en esas estamos, que nos cuesta mucho ponernos en la piel de los otros y nos cuesta mucho respetar y sí exigimos que nos respeten tengamos o no razón.

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  3. "Es una melonada", ha sentenciado Fernando Savater, de forma precisa y concisa, con respecto al uso en el Senado de traductores de las cinco lenguas existentes en España. Si en el lugar donde se debaten los asuntos comunes de los españoles no se quiere usar la lengua común, apaga y vámonos. Aunque quizá la causa de este no querer hablar la lengua común se debe al reconocimiento unánime de la inutilidad del Senado.
    Por cierto, lo del pinganillo me parece un hallazgo periodístico - del periodismo lacayuno- para frivolizar una conducta que tiene una cierta gravedad política dentro de su condición de melonada.

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