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Las moreras de Jumilla 11 mar. 2015 17:10 Plácido Guardiola Jiménez

Cuando a parte de gestionar mal se ignora su propia historia «Ignorantes con su historia» 

Importancia de la morera en Jumilla

A primeros de noviembre de 1757 el real Comisario Ordenador de los Reales Ejércitos D. Juan Phelipe de Castaños, recoge los datos procedentes de la Villa de Jumilla y su término municipal que formarían parte del llamado Catastro de la Ensenada1 concluye en los documentos finales que remite lo siguiente:
A la pregunta sexta sobre la clase de plantío que hay en las tierras señala: «Al sexto capítulo dijeron que las especies de árboles que ay en el término de esta villa son moreras, olibos y algunos frutales» 
Especificando en la séptima pregunta  que versaba sobre el tipo de tierra donde se sitúan los plantíos:
«Al séptimo capítulo dijeron que los frutales se hallan dispersos por toda la extensión de la tierra, algunos a los márgenes y otros en las hortalizas contiguas a la población; y las moreras y olibos , la mayor parte están puestos en yleras en la extensión y otras a los márgenes y responden» 
Cuando en a la pregunta décima se les interroga a los vecinos sobre las tierras que en término hay , los tipos y usos de las mismas responden:
« sesenta y tres y media de viña en regadío» frente a las «Veinte y media de sembradura de regadío con morera...» «setecientas ochenta y seis de moreral cerrado de secano... » frente a «...ciento cincuenta y nueve de viña de secano....» 
«...el cultivo más importante en Jumilla no era el viñedo sino la morera...»
Cabe concluir, siguiendo a Alfredo Morales Gil,2 que el paisaje de secano jumilla  era desarbolado ya que de las 97000 hectáreas del termino la tierra cultivable era un 60% (58.200 hectáreas), de las cuales unas 58.500 estaban dedicadas al cereal,  1.400 al cultivo de la morera, mientras que a viñedo se dedicaban 358, 131 al olivar y 84 de azafranar.
En otras palabras, el cultivo más importante en Jumilla no era el viñedo sino la morera para obtención de hoja para el gusano de seda. De hecho la morera era para nuestros antepasados un cultivo de mayor rentabilidad que el de la viña, de forma que una fanega en tierra de secano venía produciendo una media de 4 onzas de hoja de morera que, en aquellos años tenía un valor de 75 reales de vellón lo que equivalía a una renta total de 300 reales. Mientras que esa misma fanega de tierra puesta de viñedo daba una media de 70 arrobas de vino que a cuatro reales suponían una rentabilidad de 280 reales anuales.
Así eran las cosas en el siglo XVIII en Jumilla hasta llegar a finales del XIX y principios del XX en que la epidemia de filoxera diera con a l trate del viñedo de pie franco en Europa. En nuestra localidad, gracias a las características de sus terrenos esta plaga avanzaba más lentamente y viticultores y embotelladores franceses se asentaron para poder cubrir sus demandas, lo que revalorizó el precio de la arroba de vino e invirtió la proporción de tierras dedicadas al viñedo con respecto a la morera. Con los años, poco a poco la morera ha desaparecido como cultivo, incluso algunas que se conservaban en lindes de parcelas, hasta llegar a la actualidad. Recientemente y dentro del casco urbano apenas quedan si exceptuamos las que hace unos días fueron taladas por el actual Gobierno Municipal y algunas aisladas como la replantada en el velodromo de Pueblo nuevo, patios del IES Arzobispo Lozano...
Es curioso que las autoridades aleguen en la defensa del morericidio cometido, el que se quería evitar daños físicos a transeúntes, pues sus troncos estaban podridos y huecos hace más de medio siglo. Voy a cumplir sesenta años dentro de unos días y recuerdo de niño (con unos 9 años), haberme subido a por hojas a esos árboles talados; ya entonces tenían el tronco hueco. El peligro que alegan no era tal si tenemos en cuenta que el porte de su tronco no superaba la altura de una persona y el ramaje era débil si se poda debidamente cada dos años. ¡Pero claro! la solución de ese mantenimiento era el corte radical.
Con ello demuestran además de su pésima gestión, la ignorancia más supina y falta de respeto a la historia y memoria de sus antepasados.
 ____________________
  1. El Catastro de la Ensenada está considerado como el primer estudio estadístico serio de nuestro país
  2. ALFREDO MORALES GIL "Junilla 1755. Según las respuestas generales del Catastro de la Ensenada",Centro de Gestión Catastral y Cooperacion tributaria y Tabapress, Madrid.

6 comentarios :

  1. El arranque de las últimas moreras que quedaban en una carretera de las que salen de Jumilla, en la avenida de Murcia, es el remate final de la tortura anual a que estaban sometidos estos árboles, podados inmisericordemente "a las cruces" cada año. Realmente eran ya sólo unos muñones de árbol.

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  2. Cuando el mal por el que se protesta es irreversible, como el arranque de las moreras, la protesta resulta siempre cómoda y barata.

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    1. Pero nunca un acto tan ruin y mezquino, al igual que quien lo hizo, por silenciarlo, justificarlo o mirar para otro lado.

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    2. Sosiéguese, Plácido, que usted es persona con estudios y parece que se ha vuelto ecologista.

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  3. Dentro de los grandes méritos del catastro del marqués de la Ensenada, estoy seguro de coincidir con el profesor Morales en que es muy baja la estimación de sólo 131 hectáreas de olivar en Jumilla.

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  4. Parece que las ha arrancado el alcalde; tendrá jardineros y técnicos nuestro Ayuntamiento de los que aconsejarse e incluso confiarse?

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