-->

Con todo el pescado vendido 10 may. 2011 09:02 Plácido Guardiola Jiménez

«De nuevo en elecciones»

Todo el mundo sabe, los políticos los primeros, las campañas electorales no deciden nada, y apenas captan unos pocos votos de indecisos de última hora. Esta verdad es así en todas las democracias consolidadas y conocidas, aún en mayor medida en nuestro país, donde casi media España es de un bando y la otra casi mitad del otro. Con el agravante de que quienes se llaman del bando de izquierdas o progresista, no vota al denominado de derechas y conservador, ni de casualidad, ni siquiera obligándoles pistola en mano. Los otros, claro está, hacen lo propio y ellos también votan fijo a los suyos, la derecha ¡Cómo Dios manda!.
Por tanto, en nuestro país, los electores que hoy votan una cosa y a las siguientes elecciones votan lo contrario, son apenas unos cuantos. Estos además deciden cambiar su voto (y hacen muy bien), en función de cómo ven la gestión de las cosas, por tanto, cuando llegan los periodos electorales tienen más que claro cómo expresarán su voluntad.
Las campañas, los mítines, se reducen, de este modo a ruido mediático, a decir la frase ocurrente que durante veinte segundos aparecerá en los telediarios, a que luzcan bonitos los colores del partido en el agitar de banderolas de plástico tras el líder, al besamanos y toma criaturass en brazos en la calle o en el mercado local por los líderes y cabezas de cartel. Los mítines, bueno estos, están para que los nuestros se auto expresen y reafirmen; pero a ellos van sólo eso, a autoafirmarse.
Como es sabido el 22 de Mayo se votan locales y en algunas regiones autonómicas; sin embargo, mucho me temo que alcaldes y concejales que lo han hecho bien serán castigados en clave nacional e igualmente ocurrirá al contrario.
Si esto es así siempre, en las elecciones del 22 de Mayo lo es especialmente, el voto está decidido, cada cual tiene claro si irá a votar y lo que votará desde hace mucho tiempo. ¿A qué viene hacer este paripe de campaña que nos cuesta un pastón? ¿Para qué ensuciar las calles con carteles? ¿Por qué enfatizar diferencias con el contrario si no existen?
¿Se imaginan la de cosas útiles socialmente que podríamos hacer con este dinero? ¿Se imaginan lo que darían de si tantos esfuerzos humanos de unos y otros puestos al servicio público?

2 comentarios :

  1. Los dos grandes partidos no van a cambiar hasta que vean que el 50 o el 60 % del electorado vota en blanco o se reparte entre otras opciones políticas.

    Ni los unos ni los otros harán nada por cambiar un ápice del sistema establecido en cualquiera de sus aspectos (incluyendo las ridículas campañas electorales, tal y como se conciben ahora mismo).

    Esto no es un sistema bipartidista, no debemos consentirlo mas, #NoLesVotes.

    ResponderEliminar
  2. Pues para qué va a ser, para incentivar el miedo a ciertos votos, y sobre todo el voto de castigo.

    http://www.nolesvotes.com/

    ResponderEliminar

¡Bienvenido al RENDRIJERO!

¡Gracias por tus comentarios!
Se respetuoso y opina libremente. Tu comentario será revisado y publicado en unas horas.

Ponerse en contacto con el Rendrijero