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Un fracaso general 30 sept. 2010 09:53 Legolas

«De huelga general a fracaso estrepitoso»

Así titula hoy El diario El Mundo su crónica de la Huelga General de ayer, en términos parecidos lo hace el resto de cabeceras. Más comedido en sus titulares se muestra El País quien titula: “Zapatero mantendrá las reforma laboral tras una huelga moderada”; sin embargo tilda de tibia esta huelga. Todos pues coinciden salvo el diario Público, quien contrariamente a los demás titula: “La industria para; la calle se mueve”, considera que los sindicatos ayer salieron bien parados.
Es evidente que motivos para una huelga general los había ayer, pero ese tipo de acciones son siempre el último recurso a emplear y se hacen con un propósito, el de cambiar radicalmente el gobierno de un país y su política económica, el de buscar nuevos modelos de relación social o propiciar una revolución de esta índole. A la huelga de ayer costaba verle el propósito, no se sabía muy bien contra que o quién iba, a pesar que los lideres sindicales decían ir contra la Reforma Laboral, cinco millones de trabajadores en paro se preguntaban por qué no iban contra una política económica que les ha llevado a esto, miles de pequeños autónomos que han tenido que cerrar sus negocios y otros a los que se les niega el crédito para poder seguir funcionando, también se hacían esa pregunta.
Por otra parte, ayer gran parte de los trabajadores, no querían ir a una huelga que convocan unos sindicatos cómplices durante años de la situación que nos ha conducido hasta aquí. No se puede creer a unos líderes sindicales liberados por su quehacer sindical, que han guardado silencio y negociado con las grandes empresas y Administración Pública cuotas de liberados muy superiores a las que marca la ley a cambio de silencio.
Seguramente, si hacen de verdad autocrítica, ahí encontrarán las razones de un rotundo fracaso.

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