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Desde la Estacada (II) 14 jul. 2009 11:57 Plácido Guardiola Jiménez

«El equipo de la Rendrija hace este año la Guardia Templaria»


Vino a visitarme el otro día hasta la Estacada mi amigo el Estatutario, que como tal, dispone de mucho, muchísimo tiempo. Espléndido y generoso como sólo sabe ser él pretende que le ayude a todas las cruzadas que emprende, ahora por las fiestas de la vendimia, luego por nuestra gastronomía y cultura jumillana, por el Real Madrid de sus entrañas… En fin, por todo.
Pero esta vez vino seriamente preocupado, acababa de oír por la radio (suele llevar su aparato puesto cuando camina), que la Guardia Templaria a nuestra excelsa patrona peligraba. Al parecer nuestro amigo Gadea y gran maestre de la orden, ha tenido que ser hospitalizado y el Capellán templario deberá hacerse cargo este año del evento. Mi amigo, con profunda preocupación me dijo: «¡Oye tenemos que hacer algo, acudir nosotros a la Guardia Templaria! Yo, en cualquier caso, voy a ir». Preocupado por su apuro le dije que yo le acompañaría; pero que yo, que no alcanzo ni a escudero, no me veía de caballero templario. Es más, si tengo que hacer la guardia como caballero, quiero que me arme como tal su Gran Maestre Gadea, del que esperamos, todos, su pronta reposición.
En cualquier caso, se imaginan Uds. la noticia y la foto en Tele Cable bajo el titular “El equipo rendrijero hace este año la Guardia Templaria” No se si su imaginación, llega a alcanzar la comidilla de esta feria, pero miren y verán.


3 comentarios :

  1. He de reconocer que no se os ve nada mal vestidos de guardia templaria y podría ser, como no, otra experiencia mas.
    No obstante también reconozco que cuando he visto la fotografía no he podido contener una sonrisa.
    Un saludo de uno que os sigue.

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  2. Apreciado Plácido, hay tres momentos en mi vida en que una argolla atenaza mi garganta hasta el punto de querer y no poder llorar.

    Una cuando falleció mi madre. Ni una lágrima, pero un par de meses más tarde me desplacé a Jumilla, donde le comuniqué a mi padre el mensaje que me había encargado mi madre, y me derrumbé en sus brazos con un amargo y sentido lloro. Me liberé de la argolla.

    La segunda cuando falleció mi padre. Ni una lágrima, pero cuando la misa en el Asilo, donde falleció, al pasar amigos y vecindario a darme el pésame y tener ante mi, al que siempre llamé,tío Roque, el padre de los tirritos, me volví a derrumbar entre amargos lloros. La argolla se esfumó.

    Al leer este escrito tuyo, no me había percatado del simpático y entrañable fotomontaje, pero ha vuelto la argolla más propia de un garrote vil aa cernirse en mi garganta: Quiero, pero no puedo llorar, y Nos, que somos un Gran Maestre de la Orden del Temple, pero de la bailía de Jumilla, no es de recibo que muestre flaqueza ni sentimientos de debilidad que puedan transmitirse a mis hermanas y hermanos, así que mi preocupación es alta por que no puedo preveer cuando me derrumbaré, ni dónde, pero tengo la esperanza de que no sea ante los escuadrones templarios de esa Jumilla Muy Noble y Muy Leal que tanto aprecio.

    Cuando regrese a Jumilla, te ruego me presentes al que llamas Estatutario, consideraré todo un honor poder estrecharle la mano como también la vuestra, rendrijeros.

    Que Nuestra Señora os bendiga

    Firmado: Josep Tomás i Galea
    Gran Maestre de la Orden del Temple del bailío de Jumilla

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  3. Estimado amigo Josep:

    Descuida, te presentaré al amigo Estatutario, aunque lo conoces muy bien y sale en la foto. El Estatutario no es otro que Andrés Bleda. De ahí que en el montaje le pusiese vistiendo con todo honor el traje del Gran Maestre.
    Un abrazo y espero verte pronto repuesto por aquí

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