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¿Monárquico o republicano? 6 jun. 2014 21:20 Plácido Guardiola Jiménez

Cuando se repite la historia «El dilema Nacional»


El dilema español

En estos días de zozobra y descrédito son muchos conocidos los que me han preguntado si soy monárquico o republicano. Cuando me lo preguntan no se que responderles, no es que no quiera, es que realmente no se si soy una cosa o la otra. En el fondo hay estados monárquicos que envidio, también republicanos, no me importaría tener una monarquía como la holandesa o la de Dinamarca, como tampoco me importaría que nuestro sistema político se pareciera a la república francesa.
Igualmente puedo decir exactamente lo contrario hay monarquías y repúblicas que detesto,  nunca las desearía para mi o mis paisanos. No deseria monarquías como la saudí, ni repúblicas como la Popular de China. Puedo ponerles otras de ejemplo, pero no es necesario. A poco que hagan la reflexión ustedes mismos encontraran en uno y otro sistema político casos envidiables y otros tantos detestables. En este sentido digamos que sentimentalmente no tengo mi corazón a uno u otro lado, es más, si juzgo nuestra historia me decantaría por la monarquía, ya que nuestras dos repúblicas terminaron en un enorme fiasco. En este sentido no hagan caso de lo que yo les pueda contar. No lo hagan, en cambio les pido que lean las memorias de quien fuera presidente de nuestra II República, no es necesario que se lean todos los tomos, este verano lean el tomo IV de Memorias politicas y de Guerra. La velada en Benicarlo de Manuel Azaña. Especialmente se lo recomiendo a quienes se sienten republicanos. Por favor léanlo y saquen sus propias conclusiones.
No sé si llegaran a las mismas que yo ( si no es así háganmelo saber), pero con la II República española fueron todos desleales a parte de Franco y los sublevados militares. Azaña lo dice en vísperas de perder la guerra y marcharse al exilio. Los más desleales fueron los independentistas catalanes y vascos. No son palabras mías, son de Manuel Azaña quien también cuenta con profundo dolor las deslealtades de la izquierda con la república a los que pone en segundo lugar en el ranking de desleales.

«... esas gentes van a descuartizar España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos, o quien fuere. Pero esos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco. Y mientras venga pedir dinero y más dinero....» (cita literal de M. Azaña quien en palabras de Negrín, entonces presidente del Gobierno se refiere en estos términos a los nacionalistas -Azaña, M. 1981: pp 285)
Es curioso que ahora esa izquierda que pide un referendum, una consulta para deshacer el consenso del 78 sean en palabras del que fuera presidente de nuestra II República quienes fueron más desleales con ella. Paradojas de la historia y el destino.
Quien me sigue me habrá oído despotricar del sistema, cabrearme con él, hasta echar pestes del Borbón; pero aún así, insisto, nuestro reto no es romper el orden constitucional, volver hacer una segunda transición... Nuestro reto es desalojar a la casta, reconstruir la identidad española dentro del respeto a la pluralidad y ante todo asegurar el futuro de nuestros hijos y de los seis millones de personas en el paro.
Nuestro reto es mejorar nuestro nivel educativo, sanitario y cultural de todos, procurar el imperio de la ley sobre todos, impedir que reine el mangoneo de la justicia, la corrupción de la casta o el político oportunista que hace de ello su vida profesional beneficiándose para su lucro personal. Ese es el reto de este momento, ese y ser más competitivos en un mundo cada vez más global. No creo que sea el momento de perdernos en viejos discursos sobre Monarquía o República. En otras palabras, personalmente me da igual gato  negro o gato blanco, lo que quiero es que cace ratones.

«Si la República no habia venido adelantar la civilización en España ¿para qué la queríamos?. De ahí el segundo termino de mi pensamiento: sacar a la luz, poner en primera línea lo valioso en el orden intelectual y moral. Quienes han creído, o aparentado creer. que la Repúlica era antiborbonismo, anticlericalismo, anticentralismo, son unos majaderos o unos brivones. » (Azaña se refiere así al destino que debe tener la República- M. Azaña 1981, pp 688)
Nos guste o no (a mi hay muchas cosas que no me gustan), el orden constitucional que el pueblo español votó en 1978 supuso un esfuerzo y generosidad por parte de todos, es la Constitución más larga y con más estabilidad de nuestra historia y, seguramente, es el momento de reformarla, de desarrollarla, de potenciarla, de mejorarla; pero en ella están contenidos los cauces y formas.Desde ella debemos seguir avanzando, pero siempre desde ella.
No sé porque tengo la duda de si quienes como yo se quejan de nuestro actual sistema, pretenden realmente avanzar hacia delante, o  por el contrario, retrotraer la historia hacia uno de nuestros mayores desastres como sociedad.
No me gusta el modelo heredado de la transición, creo que ya no da respuestas adecuadas a las necesidades que demanda la sociedad actual; pero el punto de partida, las reglas de juego están en nuestra Carta Magna y a ella nos tenemos que ceñir todos. Si alguien quiere cambiar deberá empezar por respetar el marco legal heredado.
Al igual que hace unos días hizo Navid Kermani  (un escritor de origen iraní afincado en Alemania), quiero expresar mi gratitud a esa Carta Magna que ya considero obsoleta, al igual que él no oculto que hay zonas de sombra y ambigüedad; pero es el marco legal que nos dimos, el que marca el camino de su propia trasformación.
Gracias a ese marco hemos desarrollado un periodo largo de estabilidad y de democracia, corta y maniatada sí; pero de libertad y democracia. Por todo ello gracias aunque sea el momento de seguir profundizando en ella.

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AZAÑA, M. (1981). Memorias políticas y de Guerra. La velada de Benicarlo, Río Saja Madrid.

3 comentarios :

  1. "deshacer el consenso del 78", yo más bien diría evolucionar, no podemos quedarnos estancados en 1978, nuestra circunstancia ya no es la misma.
    "ahora esa izquierda que pide un referendum [...] sean [...] quienes fueron más desleales con ella", eso es casi tanto como decir "aquellos españoles que conquistaron y aniquilaron a la población indígina de América...". Tendrán ideales similares, pero no son las mismas personas (esas murieron de viejas ya).
    "es el momento de reformarla, de desarrollarla, de potenciarla, de mejorarla" exactamente.
    "avanzando [...] siempre desde ella" A veces hay que dar un pasito atrás para enderezar el rumbo.
    "ya no da respuestas adecuadas a las necesidades que demanda la sociedad actual" exacto.
    "nuestra Carta Magna y a ella nos tenemos que ceñir todos" eso contradice lo anterior; si no da respuestas adecuadas, habrá que cambiar algo antes de ceñirse (de nuevo) a ella.
    "periodo largo de estabilidad y de democracia" no, y no. Si no hemos estado en una crisis, hemos estado en otra, o nos hemos pasado el tiempo discutiendo. Y de democracia sólo hemos tenido 2 días cada 4 años, es decir, un 0.14% del tiempo (y hay que dormir 8 horas, así que en verdad el 0.09%).

    Pasar ahora mismo de Monarquía a República no va a solucionar ninguno de los principales problemas que tenemos, pero es algo que tendrá que llegar y llegará, más tarde que temprano.

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    1. Para cambiar las cosas, yo no niego que haya que cambiarlas, hay dos caminos: El primero, quitar lo que no sirve y construir sobre lo válido y, el segundo, ponerlo todo patas-arriba y empezar de nuevo. En nuestra historia siempre hemos elegido el segundo. Somos el país que más constituciones ha tenido y que mas bandazos ha dado, llevamos dos siglos haciéndolo y aún hoy queremos seguir la misma cantinela.
      No hemos resuelto nuestra unidad territorial, nuestra jefatura de Estado, la solidaridad intra-territorial, ni nuestro sentido como pueblo… No hemos resuelto nada. He dicho dos siglos pero quizá sean más de cinco, desde que bajo la invasión musulmana y reconquista andábamos creando reinos de taifas.
      ¿No crees que va siendo hora de poner a construir desde donde estamos, de solventar los problemas serios que nos aquejan en vez de entelequias ideológicas?

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  2. Anónimo7/6/14 13:08

    La primera vía, la de quitar lo que no sirve y construir sobre lo válido, es la de los partidos reformistas, tipo UPyD o el partido Reformista de Emma Bonino, en Italia. En los paises del sur de Europa los partidos reformistas tienen poco éxito, resultan demasiado sutiles para la gran mayoría de la población y además son la verdadera bestia negra para los poderes fácticos. Más éxito electoral tienen fórmulas como la de Podemos, lo de ponerlo todo patas arriba y empezar de nuevo; aunque estos tampoco consiguen sus propósitos, porque si al final se ponen muy pesados se les manda la Guardia Civil. Con lo cual lo que suele suceder es que los poderes fácticos, tras unas cuantas maniobras de distracción, aplican la fórmula lampedusiana: cambiarlo todo, para que todo siga como está, firmando de paso un nuevo concordato con la Santa Sede. Así ha pasado muchas veces en la historia de España.

    En Italia y Grecia también llevan muchos años dando bandazos, con sus sures irredentos.

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