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Entre la modernidad y la tradición 20 may. 2014 14:35 Plácido Guardiola Jiménez

Paradojas de la historia«Mejor ser invadidos» 

 
París
Al fondo,el obelisco de plaza de la Concordia y la Asamblea Nacional desde el templo de Madelaine


Hasta ahora  soy de los que se siente orgulloso de pertenecer a un pueblo que ha protagonizado algunas gestas, no todas claro; peo sí algunas de ellas. Nuestra guerra de independencia frente a la invasión francesa de Napoleón era una de esas. Primero porque fue una reacción espontánea del pueblo, después,his porque es muy cercana años otros y sin ir más lejos en Jumilla tenemos algunos episodios sueltos donde nuestro pueblo supo estar a la altura de las circunstancias. Comenzando por nuestro alcalde "Quema carros" quien amenazó  al oficial francés con quemar los carros antes de entregar las caballerías y enseres que solicitaba el militar napoleónico.
Estos días paseando por los ejes de la ciudad del sena, especialmente aquellos que definió aquel megalómano corso de baja estatura que puso patas arribas a toda Europa, no he podido evitar el pensar què hubiese sido de nuestro destino si en vez de levantarnos en armas contra la racionalidad francés que nos quería imponer, nos hubiéramos dejado invadir por ella.


¿se equivocaron nuestros paisanos al levantarse contra la tiranía ilustrada del racionalismo en nombre de Dios la patria y el rey? Un rey que por lo demás resultó ser el gran fiasco de nuestra historia, un rey que de ser u "El deseado", se convirtió en "El Impresentable" de nuestra historia a pesar que el pueblo se lanzase a la calle dando su vida en su nombre, o de que el pueblo se arrojase a arrastrar su carruaje desenganchando los caballos al grito de "¡Vivan las cadenas!.
Un Rey que cuando de nuevo fue entronizado en el trono ganado con la sangre de su pueblo contra la racionalidad y modernidad napoleónicas; no pudo por más que liquidar a sus paisanos más ilustrados y liberales por "Afrancesados"' daba igual que hubieran luchado contra el ejército francés unos años antes.  Muchos de ellos eran patriotas cultos que querían la ilustración modernidad y progreso que entonces representaban las tropas de Napoleón. De ahí que, las fuerzas más arcaicas y reaccionarias de nuestro país, tuvieran fácil el hacerlos aparecer como afrancesados ( al margen de que alguno de ellos lo fuera de verdad). Ahí arranca nuestro drama nacional de las dos españas, en ese dualismo entre modernidad y tradición.
Ahora, paseando por el París que genero aquella racionalidad ilustrada, viendo sus edificios, su simbología impresa en la línea de sus avenidas y edificios más emblemáticos; no puedo dejar de pensar ¿Que hubiese sido de España y de nosotros si por un casual nos hubiéramos dejado invadir por la racionalidad y modernidad que representaba Napoleón frente al necio de Fernando VII el Deseado?

2 comentarios :

  1. Los actuales reyes suecos son los sucesores del mariscal Bernadotte, al que Napoleón puso como rey de Suecia. De un posible estilo sueco, me gusta imaginarme una monarquía josefina hispánica, ilustrada y napoleónica.

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  2. En 1814, con la llegada del Deseado, los liberales a Inglaterra. Los afrancesados a Francia. Goya muere en Burdeos y la familia de Larra al exilio. Tras el trienio liberal (1820-1823), la represión aumenta. Y tras la ominosa década, con la muerte de Fernando VII nos llega su herencia: la primera de las cuatro guerras civiles que sufrirá España en los siguientes cien años.

    Se exagera mucho, pero la verdad es que Zapatero no le llega a Fernando VII ni a la suela del zapato.

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