-->

El sistema 16 sept. 2013 13:19 Plácido Guardiola Jiménez

«El triunfo de la mediocridad»


Si algo ha evidenciado la crisis que vivimos es el deterioro y desprestigio de la clase política. Nunca en los años de democracia que hemos vivido la valoración de todos los líderes ha estado tan baja. A nadie se le escapa que el sentir común del ciudadano es el de que tenemos un atajo de inútiles y sinvergüenzas dirigiendo la política nacional, regional y local.
Es seguro que todos no lo serán, pero el ciudadano de la calle valora a todos por igual cuando piensa en la clase dirigente; sin embargo, estoy cada día más convencido de que no han sido las condiciones y características personales de nuestros políticos quienes han dado este resultado. No, sin duda,  esto es resultadodel sistema político que nos dimos en la transición y que hoy nadie parece tener intención de cambiar ni regenerar.
Nuestro sistema democrático de listas cerradas que presentan unos partidos dirigidos por la cúspide de sus aparatos organizativos ha dado como resultado una clase política de mediocres buscavidas. Si reflexionan sobre ello verán que no hay en la vida real ningún ámbito, salvo el de los representantes políticos, en el que con uno u otro medio no se castigue con rigor la incompetencia. En cualquier área, en cualquier sector, incluido la administración que es el menos competitivo, existen mecanismos de control para castigar y eliminar al incompetente. En cambio, en nuestro sistema político ocurre lo contrario, la dedocracia de la oligarquía que dirige los partidos políticos españoles castiga al competente, trabajador y honrado, pues este, más temprano que tarde, deja en evidencia al líder o a sus compañeros más corruptos.
Aquí, ya lo dijo alguien, el que se mueve no sale en la foto, el que cuestiona, critica o se opone a las líneas establecidas por el aparato, desaparece de las listas y cae en desgracia.
Nuestros partidos políticos pueden tener el secretario general, más inepto que quepa imaginar; pero mientras reparta los cargos y sillones, todos sus correligionarios, aun cuando te lo reconozcan en voz baja, mirarán para otro lado. Tampoco el votante puede corregir esto con su voto al no disponer de listas abiertas. Ni siquiera los militantes de cada partido pueden remediarlo, las listas vienen impuestas desde los aparatos del partido.
El resultado de todo ello es una clase política llena de ni-nis,  ineptos, zampabollos, mediocres, culiparlantes, vividores, panzones,  paniaguados, condescendientes, pinchaolivas, chupagambas, lameculos,  salidores de foto, robahigos, aprietabotones, comealmejas, calientasillones,  buscavidas y, en el peor de los casos, de sinvergüenzas. La culpa no es de ellos en lo personal, no,  la causa de todo ello es el sistema. El que ningún partido quiere ni desea cambiar, poblados como están de esos personajes, al menos ninguno de los que tiene opciones de poder claro está. También somos culpables los que estamos fuera porque dormitamos sin hacer nada por cambiarlo, simplemente lo sufrimos y padecemos.
Cuando de tarde en tarde aparece algún político que es diferente, que no se rinde a los encantos del sistema, termina por ser regurgitado por el sistema que se conforma así con la crème de la crème de la mediocridad.

8 comentarios :

  1. En Jumilla tenemos el máximo ejemplo de la incompetencia y mediocridad, solo hay que mirar al pedáneo de yecla (el alcalde) para ver en que manos esta el ayuntamiento y nuestro pueblo

    Eugenio Santos

    ResponderEliminar
  2. bien, si hiciésemos una leve reflexión, siempre podemos ver que no cualquier si no ¨otros¨ tiempo fueron mejores., en esto no me extenderé solo diré un nombre., ENRIQUE TIERNO GALVAN. con esto ya esta todo dicho.
    por mi parte, y en referencia a ¨estos¨ nuestros (por desgracia) políticos, no me extenderé en pronunciar ciertos adjetivos y calificativos ya expuestos muy acertadamente diría yo, si no que ahondando en esta mi pequeña reflexión, diré que a veces pienso en esa profesión a la que se llama la mas antigua en el mundo y que tantas y tantas personas se ven abocadas a ejercer, tengo que decir que me merecen mucho mas respeto estas personas que esta panda de GOLFANTES que es esta nuestra clase política.
    y lo siento porque no me vale eso de que pagan ¨justos por pecadores¨.,porque yo les diría a esos que se autodenominan ¨justos¨ y que dicen no tener medios ni poder para poder cambiar las cosas., que si, que esta muy bien eso que dicen., pero mira como se sientan en los sillones y cobran por no hacer nada según ellos, claro.
    yo lo que les digo a esos políticos, que dicen que con ellos no va la cosa, es que tengan un mínimo de decencia, decirles que la connivencia con el sistema los hace coresponsables de la situación creada, y señores., mas claro todavía, yo, en un sitio donde veo que se trapichea, se roba,y se miente, yo no estoy ¿ y vosotros, estaríais?, sabia que estaríamos de acuerdo.
    a si que yo a todos pero que a todos los meto en el mismo saco. A TODOS.
    Y SOLUCION: NO EXISTE.,SOY DE LOS QUE PIENSAN QUE LA SOLUCION SIEMPRE LLEGARA TARDE
    ni siquiera somos capaces de aprender de nuestra historia.

    ResponderEliminar
  3. El caso es no entrar en materia e irse con el hatajo por el atajo.

    ResponderEliminar
  4. Nuestro desinterés por la política contribuye mucho a esa mediocridad.
    Nuestra afición al fútbol es causa de que se le paguen 91 millones de euros a un jugador.

    ResponderEliminar
  5. Tenemos al alcalde mas tonto de la historia, menudo tragaldabas

    ResponderEliminar
  6. Anónimo4/10/13 2:02

    El insulto ofende también a la hospitalidad de este blog.

    ResponderEliminar
  7. No rebuznaron de balde
    el uno y el otro alcalde.

    ResponderEliminar

¡Bienvenido al RENDRIJERO!

¡Gracias por tus comentarios!
Se respetuoso y opina libremente. Tu comentario será revisado y publicado en unas horas.

Ponerse en contacto con el Rendrijero