-->

Análisis post-electoral 23 may. 2011 14:55 Plácido Guardiola Jiménez

«Días para el cambio»

Por primera vez, desde las elecciones de 1995, al PP de Jumilla no se le van en las elecciones municipales unos quinientos votos que, a pesar de votar PP en las autonómicas, no votaban en el mismo sentido en las municipales. En ésta ocasión ocurre lo contrario, el candidato Enrique Jiménez a la alcaldía recoge 54 votos más que su jefe de filas Ramón L. Varcalcer para el gobierno regional, lo que indica que ésta formación ha cerrado viejas heridas internas definitivamente.
Al PSOE le ocurre lo contrario, en las municipales, obtiene 59 votos más que los obtenidos las autonómicas (3529 en municipales y 3470 autonómicas). Izquierda Unida, por su parte presenta la mayor diferencia en voto entre las dos elecciones con 349 votos al obtener 1286 votos en las municipales y 937 para les regionales, atribuibles en este caso, por una parte, al trabajo de oposición de su representante en estos cuatro años; por otra, a la búsqueda de utilidad del voto en una circunscripción donde esta formación lo tiene imposible.
Estos resultados electorales suponen, como señaló el candidato del PSOE Jesús Sánchez, un “tsunami”. No se si tsunami; pero desde luego cierra un ciclo donde el PSOE obtiene los peores resultados de la historia democrática y el PP los mejores. Resultados, que en buena medida, no reflejan el trabajo ejercido por muchos candidatos en sus corporaciones locales; sino más bien, el castigo a un gobierno zapateril que cierra un ciclo estéril y gris en nuestra historia más reciente.
Mención aparte merecen los 362 votos de jumillanos que optaron por la candidatura de UPYD a la región de Murcia, votos que lamentablemente no sirven de nada y, que junto a todos depositados en otras opciones distintas a los dos grandes PP y PSOE, suponen el 14% del electorado. Cifra esta última que nos debería hacer reflexionar sobre la desafección que producen los políticos y la calidad democrática de nuestro sistema electoral, ya que si los unimos a quienes votaron en blanco, supone condenar al silencio la voz de dos de cada diez votantes, esto si hablamos de aquellos que se pronuncian pues hay más de un 30% de ciudadanos que ni siquiera ejercieron su derecho a voto.

¿No creen que va siendo hora de cambiar el sistema?

0 comentarios :

Publicar un comentario

¡Bienvenido al RENDRIJERO!

¡Gracias por tus comentarios!
Se respetuoso y opina libremente. Tu comentario será revisado y publicado en unas horas.

Ponerse en contacto con el Rendrijero