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Mayo y las cruces que ya no están 25 may. 2010 00:46 Juan Antonio

Querido Amigo, hoy voy a hablarte de algo que a ti te encantaba, las flores.
Apenas le queda una semana a este precioso mes de mayo, mes por excelencia de las flores, y también mes de las cruces. Las famosas cruces de Mayo, que con tanta devoción cuentan en otras latitudes no muy lejanas a este nuestro pequeño terruño (Cieza, Abanilla, Hellín …), y a las que tanto futuro se les presagiaba en nuestra Jumilla del alma hace algo así como una década.
La iniciativa partió de una jumillana del pueblo llano y sabio, de ese pueblo colaborador y entusiasta que con tanta pasión participa en los movimientos ciudadanos. Esa ciudadana a la que me refiero es Luisa Santos, una persona sencilla que cuenta con una creatividad e ingenio innato y que pocas personas son capaces de superar, más que les pese a algunos ilustrados.
Fue capaz de implicar a muchas personas y colectivos para hacer realidad las Cruces de Mayo en Jumilla. Involucró a cientos de vecinos de muy diferentes calles y barrios de la ciudad. Involucró al Grupo de Coros y Danzas. Involucró a Carmen Guardiola y otras profesoras/es y licenciados/as. Entusiasmó con la idea a Paquito Castillo, por aquella época concejal de Festejos. En definitiva, se sumaron muchas personas que vieron en la celebración-homenaje a nuestro símbolo más representativo una fiesta original que serviría para afianzar las relaciones humanas entre los vecinos de las calles, de las asociaciones, y en general de todos/as los jumillanos.
La iniciativa no era nueva, sólo se trataba de acercar a nuestra cultura local una experiencia que cuenta con enorme arraigo en aquellas ciudades donde se celebra. Y quizás, lo mejor que tiene es la sencillez con que se celebra. Sin grandes fastos, con la única arma de la imaginación para confeccionar la Cruz de Flores más sencilla y a la vez atractiva.
Las Cruces de Mayo en Jumilla empezaron a lo grande, con muy poca ayuda económica pero con el gran respaldo del pueblo sencillo. Participaron muchas calles, tantas que hubo que hacer dos itinerarios para que Coros y Danzas pudieran cantarles a todas.
Pero no todo es dinero, en cambio sí en todo tiene que haber un respaldo. Y si en los primeros años Luisa contó con él, no sucedió lo mismo apenas un lustro después de ponerlas en marcha. Cada vez le costaba más viajes encontrar a quienes debían respaldarla. Cada vez gastaba más su tiempo desinteresado. Y tanto anduvo el camino y no encontró el aliento necesario, que desistió de las Cruces y perdimos la oportunidad de tener en nuestro calendario festivo-religioso una gran referencia para mayo.
Y es que como alguna vez me ha confesado Luisa, “que yo no pedía nada para mí, sólo quería que por unos días nuestra ciudad apareciera todavía más bonita de lo que ya es”.

1 comentario :

  1. me parece muy bien hacer fiestas y poner flores en las calles y cantar y bailar pero ya basta de cruces por favor un poco de respeto no tenemos suficiente con las cruces en semana santa y con la que la vida nos manda que son muchas por favor ya basta de cruces pongasela usted en su casa y dejenos a los demas respirar ya basta ya basta por favor

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