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Ideología dominante y lenguaje 30 jul. 2009 00:43 Plácido Guardiola Jiménez

Nos ha llegado un escrito de un amigo y seguidor donde nos propone una reflexión muy interesante sobre el uso de la lengua castellana en nuestros día y que reproducimos a continuación por creerlo de interés general.

«Contra la tontuna lingüística, un poco de gramática bien explicada»

Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo 45 años y he tenido la suerte de estudiar bajo probablemente unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de probados y de la propaganda política. En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es "prescolar", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" (sí, sí, de IGLESIA, ¿qué pasa? ¿se va a molestar algún árabe?), la O de "ojo" y la U de "uña". Luego, cuando eras un poco más mayor, llegaba "El Parvulito", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Parvulito, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.
En EGB estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos "tracas" o "matracas") Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión (¡!) y Educación Física. En 8º. de EGB, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te suspendían.
En BUP, aunque yo era de Ciencias, estudié Historia de España (en 1º), Latín y Literatura (en 2º) y Filosofía (en 3º y en COU). Todavía me acuerdo > de las declinaciones (la 1ª.: rosa, rosa, rosa, rosae, rosae, rosa en el singular; -ae, -ae, -as, -arum, -is, -is, en el plural; la segunda; -us, -e, -um, -i, -o, -o, en el singular; -i, -i -os, -orum, -is, -is, en el plural; no sigo que os aburro), de los verbos (poto, potas, potare, potabi, potatum, el verbo beber), de algunas traducciones ("lupus et agni in fluvi ripa aqua potaban; superior erat lupus longeque agni": el lobo y el cordero
bebían agua en el río; el lobo estaba arriba, lejos del cordero; "mihi amiticia cum domino erat": yo era amigo del señor). Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda...
Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura. Aprendí que se dice "Presidente" y no Presidenta, aunque sea una mujer la que desempeñe el cargo.
Y... vamos con la Gramática.
En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir, "existente". ¿Cuál es el del verbo ser? Es "el ente", que significa "el que tiene entidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "-nte". Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta", independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice "estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no "pacienta"; "dirigente", no "dirigenta"; "residente", o "residenta".
Y ahora, la pregunta del millón: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son "periodistos"), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
No me gustan las cadenas de correos electrónicos (suelo romperlas todas) pero, por una vez, os propongo que paséis el mensaje a vuestros amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas", aunque ocupen carteras ministeriales).
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el violinisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompestisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!
Si este asunto no te "da igual", pásalo por ahí, a ver si le termina llegando a la ministra de "igual-da".

José Luis Guirao

3 comentarios :

  1. La ignorancia es impotente, ¿o es impotenta?

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  2. Lewis Carrol advirtió sagazmente que "lo importante no es lo que significan las palabras; lo importante es saber quién manda". De ahí que el titulo que habéis puesto de "Ideología dominante y lenguaje", sea tan pertinente. En efecto, la blandura socialdemócrata, el populismo de la corrección política hasta la cursilería y los estragos de la igualdad ministerial están confeccionando un lenguaje postizo y contrahecho, propuesto además como modelo de lenguaje y de ideología. Creo abundar en lo que expresan Plácido y José Luis; pero permitidme este desahogo...

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  3. Estoy casi completamente de acuerdo con lo leído, pero quisiera hacer dos puntualizaciones:

    1.- Deja el escrito un tufillo contra el Ministerio de Igualdad que no creo que venga a cuento. Si bien, al principio del texto parece cargar en contra de la pléyade inculta de periodistas y medios de comunicación ¿por qué luego carga las tintas contra el mencionado ministerio, más aún, contra la propia ministra?

    2.- Tiene dos faltas que asumiré más a las prisas que al desconocimiento:

    - El acusativo singular de la primera declinación latina es -am y no -a como ha escrito.

    - Enunciar un verbo es indicar la 1ª persona del Presente de Indicativo, la 2ª persona del Presente de Indicativo, el Presente de Infinitivo, la 1ª persona del Pretérito Perfecto de Indicativo y el Supino en Voz Activa. Tomando como referencia el verbo amo (amar), la anunciación correcta sería amo, amas, amare, amaVi, amatum. Por lo tanto, la enunciación del verbo poto (beber) sería poto, potas, potare, potaVi, potatum.

    Por lo demás, perfecto.

    Ruego hagan llegar este comentario al autor.

    Antonio

    siresih-opino@yahoo.es

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