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Con ésta calor... 20 jul. 2015 22:23 Unknown

El sofoco político del verano «Qué calor señor, qué calor»
Balsa de Gaitan en Jumilla al amanecer

Dicen los seguidores de las estadísticas meteorológicas que llevamos un verano especialmente caluroso, un verano y un final de primavera diría yo, pues basta recordar la que ya nos cayó en el mes de mayo adelantando la maduración de muchos frutales en más de quince días. perola subida de temperatura atmosférica no es la única causante del calor agobiante que nos sofoca estos días, no señor, ya que a esa subida de la temperatura reinante viene a unirse el sofoco que nos provoca la vida política en general y los acontecimientos sociales que se producen a nuestro rededor.
«Calentón el que produce ver cómo se vienen conduciendo los partidos de cuño nuevo, los de la esperanza blanca...»
Calentón el que produce ver cómo se vienen conduciendo los partidos de cuño nuevo, los de la esperanza blanca que hasta hace poco querían poner un punto y aparte en eso que ellos criticaban como la casta política. Sofoco, el que ahora nos produce el corroborar que sus comportamientos públicos difieren escasamente con el que ellos prometían venir a regenerar y que, sin embargo, ahora comprobamos no hacen sino perpetuar. Ya saben a qué me refiero, a colocar al marido, al de una sobrina, o al amiguete. Vamos, Igualico igualico que el difunto de su angelico que inmortalizara en sus viñetas en los años sesenta Alejandro Santamaría Estivill (Nené Estivil), célebre humorista gráfico de comics quien recreó la tranquila vida rural española a través de Agamenon, su personaje protagonista en aquellas páginas del Tío Vivo que yo compraba en el puesto de Juanico el de las Torraicas.
Pues eso, que ni Podemos, ni leches, son Igualicos igualicos que la difunta casta que criticaban. Luego está la otra gran esperanza blanca de la regeneración, me refiero a Ciudadanos como habrán podido adivinar, aunque estos últimos tengo que reconocer que hasta la fecha lo están haciendo aparentemente mejor y, de ellos, aun no se pueda decir salvo en casos concretos de algunos casos de paracaidismo de última hora que les cayó en algunas de sus listas, que den motivos para afirmar que ellos también son más de lo mismo. Hasta es posible que sus jugada de pactar aquí con el PP , allí con el PSOE permitiendo que gobiernen es ésta comunidad unos o en aquella otros les dé ante la opinión pública esa imagen de centralidad moderada y regeneradora de la vida política. Es posible, aún no se han sentado en los sillones del poder, por eso tendremos que esperar a que pasen las próximas elecciones generales para ver de verdad cómo se definen y actúan.
«Por si todo ello no calentase suficientemente el ambiente tórrido de este estío de julio, viene el tema griego a caldear más el ambiente...»
Por si todo ello no calentase suficientemente el ambiente tórrido de este estío de julio, viene el tema griego a caldear más el ambiente. Envuelto en esa ola de calor Mariano Rajoy, por primera vez, se quita de perfil, sale de la pantalla de plasma (tras comprobar con el varapalo de las pasadas europeas que de nada le sirven los consejos de sosiego que le da mi colega de profesión Arriola), aparece dando la cara para, en una jugada política magistral, lleva (sin tener porqué) el tema al congreso. De esta forma tendrán que retratarse todos, desde el ambivalente PSOE, a la más tajante IU. Una papeleta difícil, pues oponerse significa aparecer como insolidario ante el escuálido pueblo griego. En cambio apoyar las recientes ayudas es reconocer que se está de acuerdo con la troika comunitaria que hasta ahora venía siendo tachada de panda de técnicos financieros que empeñados en salvar el capital financiero de las bancas a costa del sufrimiento y recortes sociales del pueblo griego. Digo yo que puestos a consultar a quien se debería consultar es al pobre sufridor y contribuyente español, al fin o al cabo será el quien tendrá que acoquinar los cientos de euros que tocamos por barba. En definitiva seremos nosotros quien si, finalmente el pueblo griego no puede pagar (recuérdese que le damos un tercer rescate para pagar intereses y pagos de los dos anteriores), iremos derechos como ellos a la bancarrota, no cobraremos lo prestado y de seguro terminaremos en una situación similar.

En este último sentido les recuerdo la intervención de Daniel Cohn-Bendit, quien ya se preguntaba el 5 de Mayo de 2010 a quién se le había ocurrido exigir a Grecia lo que otros países europeos no hacían en sus Estados, o de quien era la feliz idea de que, para rescatar a Grecia, otros países mediterráneos en apuros (se refería a España Italia y Portugal), debían solicitar préstamos a más alto interés monetario para cubrir la aportación que tenían que les tocaba del rescate que entonces se quería aprobar para salvar al país Heleno.
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