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¡Que vienen los bárbaros! 10 dic. 2014 18:58 Plácido Guardiola Jiménez

El mercancías Yiwu-Madrid «La ruta ferroviaria más larga del mundo» 

A su llegada en el viaje inaugural

 Bárbaro es un calificativo que, por lo general a lo largo de la historia, hemos aplicado al extranjero, a aquel que es diferente, el que nos viene de fuera. Bajo el imperio romano se utilizó para designar a los pueblos limítrofes, especialmente los de origen indo-asiático (avaros y hunos), aun cuando también se calificaran como bárbaros otros que, finalmente, fueron romanizados (Iberos, galos, germanos...). De ahí que, finalmente, asociemos el término de bárbaros con la presencia en occidente de personas indo-asiática.
En la antigüedad esa visita se traducía en invasión o intento de dominio territorial del que había que defenderse; en la modernidad con la sociedad de consumo, las invasiones se producen más por vía de los objetos que adquirimos en los mercados que por los ejércitos que cruzan nuestras fronteras.
Frontal de la locomotora

Las hordas bárbaras son ahora atractivas para el lucrativo negocio del turismo y, lejos de combatirlas, le abrimos los brazos para darle la bienvenida a fin de que vacíen sus carteras en nuestros hoteles y comercios, revitalizando nuestra débil balanza comercial.
Las otras invasiones, la de los productos, son necesarias para mantener el consumo de mercaderías de bajo precio, por eso el éxito de los establecimientos de productos chinos. Siempre ha existido el mercadeo con estos pueblos, desde que Marco Polo nos contara las maravillas y excelencias de las tierras indo-asiáticas, los europeos hemos gustado de sus especias y sedas. No hay que olvidar que Colón descubrió América buscando un camino por mar para llegar a ellas, ante las dificultades que la vía terrestre o, ruta de la seda, planteaba a ese tipo de comercio.
Ayer, llegaba el primer tren de mercancías que procedente de la ciudad china de Yiwu en la provincia de Zhejiang atravesaba el continente asiático y europeo, recorriendo más de 13000 km. cargado de productos chinos para regresar cargado de vino, aceite y jamón. China ya tiene una vía ferroviaria que la comunica con Alemania y ahora se prueba una alternativa con España. Un viaje que dura veintiún días y que atraviesa además de China Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania y Francia. Un tren que, como señaló la ministra Pastor, se pretende tenga continuidad y permita desarrollar más el comercio con China."Hoy se ha abierto una nueva ruta para una España más próspera" dijo en su inauguración la Ministra.

De china a España

¡Ojala y así sea! pero mucho me temo que si no espabilamos este tren traerá para acá más mercaderías que llevará de vuelta, constituyendo así un elemento más de la invasión china que inunda nuestros mercados y será menos una ventana abierta de oportunidades de exportación de nuestros productos. Todo dependerá de la eficacia de respuesta y competitividad de nuestras empresas, también de las directrices de nuestros políticos (en las que cada día creo menos).
Soy partidario siempre de abrir vías, pero soy consciente que éstas siempre suponen retos importantes en nuestro sistema productivo. De nosotros y nuestros dirigentes dependerá que estas nuevas vías sean de prosperidad y negocio. Si por el contrario no estamos a la altura, esto es poner vía ancha a una invasión bárbara en toda regla. Aun cuando, quién sabe, si no ocurrirá como dice un viejo panegírico:
El bárbaro labra para nosotros; aquel que durante tanto tiempo nos ha arruinado con sus saqueos ahora se ocupa de enriquecernos...

1 comentario :

  1. Si los chinos nos envían productos industriales y nosotros les enviamos aceite, jamón y vino tinto, aviados estamos. Parece que a la maldición de "que inventen ellos" se ha añadido la de "que fabriquen ellos".

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