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El aborto 19 oct. 2009 08:21 Plácido Guardiola Jiménez

«Para proges, nosotros»

Las sociedades y culturas que no son congruentes terminan sucumbiendo ante aquellas que presentan mayor grado de cohesión y e integridad. Esto ha sido así a lo largo de la historia de la humanidad. Lo que denominamos cultura occidental viene presentando desde hace tiempo varias incongruencias en su sistema de valores, entre ellas, el defender el valor de la vida humana como bien supremo a la vez que permite matar legalmente a un ser humano.
Pero si todo Occidente es incongruente, el proyecto de ley que ahora presenta nuestro Gobierno lo es en mayor grado, pues si bien es verdad que en Europa hay leyes de plazos en varios países, nosotros hemos elegido un plazo mayor y más largo a excepción de Holanda. Un plazo (22 semanas), que raya en los límites (26 semanas), con los que la ciencia médica ya puede mantener hoy día un niño fuera del útero de su madre alimentándolo y criándolo como cualquier bebe normal.
Pero lo incomprensible del proyecto legislativo sobre el aborto es lo referido a las menores de dieciséis años ¿Qué se pretende? ¿A quién protege y de qué?
Pensemos en la tragedia de una niña de 16 años que, a pesar de todos los medios existentes para evitarlo, queda embarazada. El disgusto que esa noticia acarrea en el seno de su familia es comprensible; pero quién mejor que sus padres para ayudarla en ese difícil y nada deseado trance, a fin de cuentas sea cual fuere la decisión es una situación que tiene o puede tener consecuencias para la interesada y también para su familia.


El aborto en Europa

Sólo cabe una respuesta y es que la Ley intente evitar que unos determinados padres puedan aconsejar a su hija el que no tome la decisión de abortar, optando por «obligarle» a seguir adelante con su embarazo. Si nuestro sistema legislativo no admite la capacidad plena de obrar hasta los 18 ¿por qué hace ésta excepción? ¿Por qué a todos los efectos una niña de 16 depende de sus padres, no tiene capacidad legal plena y si la tiene para esto? ¿Acaso no creemos en la conciencia libre de unos padres que deciden dar la vida a un nuevo nieto? ¿Acaso no creemos que es en el seno de la familia donde se deben tomar estas decisiones? ¿Acaso el Estado piensa que ante el dilema de un embarazo no deseado es siempre mejor solución abortar? Para los casos extremos, bastaba con que la menor pudiera acudir a una instancia judicial.
Tampoco es cierto que la ley de plazos tenga que ver con la disminución de embarazos como señaló la Ministra de Igualdad Aido, estos dependen de otras variables como muestran los datos de la UE donde los plazos son distintos. Una cosa es segura, en todos estos países, la decisión de abortar la toman mujeres adultas.
Lo siento, pero aun haciendo un esfuerzo por entender esta propuesta legislativa, no le veo su sentido, no alcanzo a comprender realmente qué quiere y pretende proteger.

3 comentarios :

  1. aborto libre y gratuito que ya habra toda una vida para tener los hijos que se puedan y se quieran tener, si a los señores curas les parece mal que se pongan a la tarea de multiplicarse a ver si saben criar a los hijos como presumen y kisieran obligarnos, se me ocurre que el convento se podria reciclar en una granja de monjas pariendo un niño al año durante todos sus años fertiles a ke mola mazo
    a lo mejor habia ke hacer mas en vez de cerrarlos
    NOSOTRAS PARIMOS NOSOTRAS DECIDIMOS ,decian ayer nuestras madres
    ahora desde los 16

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  2. Gavilán Palomero20/10/09 13:55

    ¿Y porqué desde todos lados se esta dando por supuesto que esas chicas de 16 o 17 años se van a ir a abortar sin contar con sus padres?¿esa es la confianza que tenéis en vuestras hijas?Pues entonces a lo mejor va a ser que el problema es de algunos padres. Vamos a dar un voto de confianza a la juventud, que bastante negro lo tienen ya.

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  3. Si pero a los que desde hace mas de 5 siglos se han considerado,no solo dueños de su vida sino tambien de las de los demas les es muy dificil renunciar a esto y siguen creyendo que nuestras vidas les pertenecen.Acordaros cuando alguien se suicidaba la iglesia lo castigaba enterrandole en un recinto diferente, el cementerio de los ahorcados, de triste y entrañable recuerdo.Ellos preferirian,como nos cuenta Lorca en ,la casa de Bernarda Alba,que las turbas persiguieran con piedras y hoces a las adolescentes que abortan y para completar el espectaculo alguna Bernarda saliera a su balcon y arengara a las masas diciendo: carbon encendido en el sitio de su pecado.Que dios nos proteja de semejante barbarie.

    lo castigaba enterrandole en un recinto diferente, el cementerio de los ahorcados,de triste y entrañable recuerdo

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