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El día en que perdimos las estrellas 30 jul 2016 09:55 Placido Guardiola

Nos quedamos sin cielo «El cielo puede esperar»
Casas del Gaitan (Jumilla)

Todavía recuerdo durante las noches de verano ver el cielo cuajado de estrellas mientras mis padres y vecinos tomaban el fresco en la calle de Loreto esquina la ribera y la chiquillería como yo jugábamos en medio de la calle. Claro que entonces Jumilla no estaba lo bien iluminada que luce ahora por las noches, cada manzana contaba con una bombilla alternándose en las fachadas de la izquierda y derecha a lo largo de la calle. Poca cosa, desde luego, pues apenas iluminaba la fachada de la casa donde pendía y las dos colindantes, el resto, lucia más bien una penumbra que daba para no tropezar y caerse.
Ahora, en cambio, las farolas y alumbrado de bajo consumo nos dan un aspecto casi de día iluminando prácticamente todos los rincones de la calle. A cambio, difunden una luz anaranjada que invade todo el espacio y se difumina en las capas altas de la atmósfera apagándonos eso que llamamos la bóveda celeste. Seguramente aunque no ocurriese así tampoco hay muchos vecinos en la calle tomando el fresco y, menos, chiquillería en la calle correteando de acera a otra con la mayor de las impunidades. A estas horas están recogiditos en casa y juegan tan ricamente con sus videoconsolas o tabletas.
«Como dice el título de la película de Warren Beatty y Buck Henry "El cielo puede esperar"...»
¿Para qué necesitamos ver las estrellas? Si ahora, los medios audiovisuales nos sorprenden con las películas, series y juegos más alucinantes. El cielo, como decía l el título de una película de Warren Beatty y Buck Henry, puede esperar. Y por Dios que espera a ser de nuevo redescubierto por los habitantes de esta modernidad.
Con su olvido los hombres hemos perdido la visión del universo, la capacidad de sobrecogernos y sentirnos una ínfima partícula casi despreciable en su seno. En la modernidad nos hemos engreído, creído que somos los reyes del mambo y dueños , artífices y centro del mismo. Y es que, para comprender la auténtica dimensión del ser humano, para comenzar a comprender, deberíamos iniciarnos en admirar. Nada hay más admirable que la bóveda celeste en una noche sin luna, comenzando por intuir la infinidad, el tiempo y la dimensión de todos nosotros ante aquel despliegue de estrellas, galaxias y planetas que nuestros ojos sólo llegan a intuir.
Es entonces, cuando nuestro espíritu queda impresionando por la magnitud de ese universo del que formamos parte, de ese tiempo que Einstein calificaba de relativo, de se viaje de la luz que partió de la estrella que vemos hace mil años luz y hoy llega a nuestros ojos, cuando quizá un cataclismo la haya hecho colapsar en este milenio que la luz ha tardado en llegar a nuestras retinas.
Por eso me gusta sacar mi cámara y recoger en su sensor algo más de lo que ven nuestras retinas cuando elevamos la mirada. Ya no tenemos el cielo limpio que caracterizo antes de los años ochenta a nuestro termino, a pesar de ello, todavía las cámaras son capaces de captar imágenes como la que les dejamos. Se trata de las casas del Gaitán en el Término Arriba, las luces anaranjadas que aparecen en el horizonte se deben a la contaminación lumínica, en este caso, el alumbrado de Jumilla.
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Faceboook es cosa de carrozones 22 mar 2016 09:51 Placido Guardiola

Jóvenes y redes sociales «Las nuevas redes sociales de los jóvenes»
Las nuevas redes sociales de los jóvenes

Conozco muchos amigos de mi generación (también de alguna posterior), que se creen de lo más moderno por que en su muro de Facebook tienen unos cientos de amigos, los cuales casi a diario, se expresan ante las fotos y comentarios que cuelgan con un "Me gusta". Hasta se de un buen puñado de padres que se creen al loro porque revisan los muros de sus hijos e interacciones sociales en la red a través de lo que ellos conocen, es decir, Facebook.
Pero pocos son conscientes de que esta archiconocida red social se está esclerotizando a pasos agigantados. Desde hace mucho en aquellos países más avanzados donde tuvo sus orígenes la cifra de seguidores tiende a reducirse y hasta hay quien anuncia que, de seguir así, se convertirá en un cementerio virtual. No quiero jugar a aventurarme tanto, pero debo confesar que, personalmente, ya tengo algunos amigos en mi propio muro que han fallecido con los que en su día interactué a través de este medio y sólo llevo siete años en él.
El estudio Usuarios en redes sociales 2015 en España realizado por el IAB – (Interactive Advertising Bureau), ya señalaba que la edad media de Facebook en nuestro país era de 40 años (39,8 para ser exactos). Esto da una idea del envejecimiento prematuro de esta red. Aun cuando en sus conclusiones niega la mayor, que sea una cosa de viejos, con el argumento de que sigue siendo la red preferida por el 65% de las personas entre 18 y 55 años, olvida otro de sus datos más relevante: el que la penetración entre los jóvenes 14 y 17 años sólo alcanza el 35%. O lo que es más grave si cabe, que el 64% de los mayores de 65  años están en ella.
Muy interesante me parece la reflexión que realiza Enrique Dans, uno de los bloguistas y guros de las Nuevas tecnologías en España, en su blog el ocaso generacional del social media en donde habla de la huida de las grandes redes Facebook y Twitter por parte de los más jóvenes.
«...millones de adolescentes no quieren asomarse a las redes donde saben están sus mayores»
La pregunta que se hacen todos es ¿Qué está pasando con las redes? La respuesta que conocemos es que millones de adolescentes no quieren asomarse a las redes donde saben están sus mayores, donde sus perfiles, sus fotos y sus cosas pueden ser escudriñadas y seguidas por ellos. Lo que es más importante aún, donde empiezan a tomar conciencia que se deja rastro público más allá de sus círculos cercanos de colegas y cuyas consecuencias de ello pueden derivarse a un futuro más o menos cercano.
Los adolescentes han empezado a operar en redes alternativas, menos comprometidas cuyos mensajes se auto-destruyen poco después de subidos como es el caso de Snapchat. Mi sobrina, que está en esa edad, lo utiliza. Se de primera mano, por profesores que imparten clase en la ESO, que ésta última red hace furor entre sus alumnos adolescentes. Los más jóvenes huyen del compromiso público y del control parietal precisamente en redes como ésta o los grupos de Whatsapp de mensajería instantánea. De las redes clásicas, solo Istagram parece seguir conservando el favor de los más jovencitos y como señala la revista TIME ,11 millones de adolescentes han huido de Facebook.
«...el mundo de bloguismo ha sido asfixiado por las lecturas más livianas y fugaces de las redes sociales...»
En estos tiempos de vorágine, de mundo desbocado que diría Antony Giddens , de sociedad del riesgo que señala Ulrich Beck las tecnologías avanzan que es una barbaridad y pronto dejan obsoletas las innovaciones que ayer nos parecían lo más de lo más. Lo hemos visto con el mundo de los blogs o la Web 2.0, en la que quedamos los irredentos algo hartos de poner los contenidos para que otros se lleven la pasta, por mucho espacio gratuito que te ofrezcan. Seguramente también porque el mundo de bloguismo ha sido asfixiado por las lecturas más livianas y fugaces de las redes sociales. En definitiva, más fugacidad, menos análisis y reflexión en la comunicación. Lo que escribimos, pensamos y decíamos hace cinco minutos ya ha sido reemplazado por un nuevo pensamiento más original y sorprendente.
Los adolescentes de hoy, al igual que los jóvenes de finales de los 80 y noventa construyeron su mundo al margen del adulto para celebrar sus fiestas y borracheras en lo que se llamo la movida o el botellón, han construido su mundo virtual aparte y fuera de la mirada más adulta de los carrozones que se mueven en Facebook pensando que ellos están al loro de las nuevas tecnologías .
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Segunda Transición 12 ene 2016 20:35 JUMILLA-BLOG

la segunda transicion española «Tiempos de cambio»
Artifices de la transición

Estamos realmente en la segunda transición a una verdadera democracia. Es muy probable que haya necesidad de pactar temas de gran calado en la nueva legislatura que ahora se inicia. Vamos a vivir otra etapa emocionante en tanto que, como en el periodo 1975-82, se respiraba en el ambiente la inseguridad, la inquietud por el camino hacia lo desconocido, por la confluencia de fuerzas que querían hacer descarrilar al tren, por el temor a que cualquier descerebrado lo echara todo a perder.
Yo, que viví aquella primera transición con todas esas sensaciones, emociones y temores en el cuerpo, siento ahora sensaciones y emociones parecidas. La diferencia es que he cambiado el temor por la confianza y la esperanza. Alguien puede llamarme ingenuo, pero estoy convencido que el escenario de 2016 no es el escenario de 1975. Aquel era tremendamente más peligroso, más difícil de cambiar, con unas reglas de juego menos democráticas y plurales, una España fuera de de los círculos económicos y de decisión europeos. Hoy tenemos una situación más ligada al destino de Europa, para bien y para mal. En todo caso menos dependiente de la veleidades de catalanes, vascos, andaluces o presidentes del gobierno de España poco lúcidos.
Por todo ello, insisto, soy optimista y tengo esperanza en que, aunque vayamos a ver nubarrones en el horizonte, y la cuerda se tense hasta que pueda parecer que se va a romper, al final se impondrá el sentido común, o nos impondrán el sentido común. Dicho esto, no olvidemos que cada cual debemos poner nuestro granito de arena, mantener la calma, y exigir a los gobernantes que ejerzan su papel, lleguen a acuerdos y tengan altura de miras. En otras palabras: se puede ser optimista, pero con el mazo dando, sin dejar de exigir sentido común y quien hacer a quien deba tomar las decisiones.
En otro orden de cosas, deseo decir que no soy partidario de confundir a la ciudadanía, pidiendo a los partidos políticos que pacten cualquier cosa, incluso en contra de sus fundamentos ideológicos. No nos llevaría a ningún lado. Sólo deben pactar lo que se relacione con el bien común, con las estructuras del Estado, las grandes leyes del estado del bienestar ciudadano, de la educación, de la sanidad, la seguridad y la política exterior. Y si en dos años, o antes, hay que volver a votar, pues se vota y nada más, sin rasgarse las vestiduras. Porque, entre otras cosas, la Administración, con mayúscula, funciona perfectamente mientras a los funcionarios se les deje funcionar, para eso, los políticos no hacen falta ninguna (más bien al contrario).
No deseo alargarme más, pues sólo deseaba trasladar un mensaje de confianza en el futuro inmediato, y compartir mi ilusión por el periodo apasionante que tenemos por delante. Estamos construyendo la España del siglo XXI, la democracia que queremos tener y las reglas de juego de un país diferente al que nos encontramos en 1975. Los que hemos podido vivir los dos periodos, en paz, somos unos privilegiados. Paisanos, no crucéis de brazos, participad.
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Ferretería 1-Mascotas 3 3 sept 2015 08:07 Placido Guardiola

Lo que los mercados dicen de nosotros «El márquetin Social»
En mercados de superficie

Desde hace tiempo sostengo que para ejercer el oficio de sociólogo en la actualidad, nada mejor que irse a los llamados centros comerciales, grandes superficies, o hipermercados. Ellos constituyen hoy en día el centro neurálgico de nuestras vidas, montados sobre el triple pilar del ocio, comercio y restauración regulan las esferas de nuestras vidas fuera del trabajo y la familia, constituyéndose así en los grandes templos de peregrinación de esta postmodernidad del siglo XXI.
Sus espacios y recintos arquitectónicos así como sus accesos constituyen los grandes hitos urbanos de las urbes actuales, como en la edad media lo fueron las catedrales. A estos acudimos para hacer la compra semanal o mensual, para ir al cine, para comer algo mientras compramos, miramos escaparates o distraemos a los niños en su guardería repleta de actividades y juegos. A veces simplemente a pasear por sus pasillos mientras huimos de los rigores climáticos de la calle.
«Sus organizadores saben bien que ya no somos fieles a casi nada, aunque nos dejemos seducir por el glamour de ciertas marcas...»
En sus aforos nos sentimos fascinados por el universo enorme de artículos que nos ofrecen bajo espléndidas presentaciones en una atmósfera luminosa y multicolor. No es necesario ni siquiera comprar, basta con merodear o sentarse en unas de sus cafeterías y tomar un tentempié. Sus organizadores saben bien que ya no somos fieles a casi nada, aunque nos dejemos seducir por el glamour de ciertas marcas: Adidas, Nike, Apple, Giorgo Armani, Dolce Gabbana… si nuestro bolsillo no lo permite hasta es posible que luzcamos una imitación falsificada. De ahí que busquen nuestra fidelidad de alguna manera y, que mejor manera que el Marketing Social mediante las tarjetas ahorro, llámense Ikea Family, Leroy Merlin, Tarjeta Carrefourt o lo que sea.
Las dichosas tarjetas de fidelización nos identifican con nombre y domicilio, hábitos de consumo, frecuencia de visita al comercio, tipo de consumidor y un montón de cosas más. A cambio, tras chopecientosmil puntos nos regalaran una gorrita, o un descuento acumulado de 45 euros para seguir consumiendo nuevos productos. A los organizadores de la tienda les dirá que tipo de productos demanda qué segmento social, que tasa de rotación tienen sus productos en las estanterías y que stock queda en almacén, con ello planearan nuevas estrategias de ventas y planificaran su negocio mejor aumentando su tasas de ventas o mejorando sus porcentaje de beneficio.
Esta perfecta conjunción del Márquetin Social, sus grandes bases de datos mantienen perfectamente engrasado y optimizan los resultados de ventas. El precio de ello es evidente desaparición de marcas pequeñas que no se acomodan bien a este sistema, las marcas blancas o los productos mediocres con buena relación calidad precio y excelente rotación en la tienda.
«...observar sus estanterías es como mirar la huella de nuestra civilización»
Mirar y observar sus estanterías es como mirar la huella de nuestra civilización, de nuestra cultura. Sus góndolas hablan mucho de nosotros, dicen de nuestro modo actuar de vivir, tal y como los vestigios arqueológicos nos hablan de las sociedades antiguas.
Deambulando por una cadena comercial que conozco bien observo que la sección de enseres y ferretería ha quedado reducida a una góndola más otra de artículos de coche, cuando antes esta ocupaba al menos cuatro; sin embargo, la destinada a mascotas que antes apenas ocupaba un pasillo ahora constituye una auténtica sección con tres góndolas llenas de comida, cestos, cepillos y artilugios para nuestro animalico preferido.
Debemos sentirnos muy solos, poco escuchados y necesitamos del animalito de compañía que todo nos lo consentirá porque lo trataremos de lujo o quizá abandonemos si nos cansamos de él. Me costa que hay amantes de los animales que son responsables con sus mascotas, también que existen quienes los utilizan como capricho para desahogar sus neuras y dejar las calles llenas de caquitas, por ello me preocupa el auge de esta sección en los supermercados.
Lo de la perdida de importancia en la ferretería puede deberse a la especialización en cadenas especificas (Leroy Merlin, Aki, Bricoking…), o a que no rotan los productos como los de las mascotas.
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El cabreo nacional 5 feb 2015 12:45 Placido Guardiola

La teoría del cabreo y sus efectos en el voto «Electorado español ante el cambio»
Dando leña al contrario

Llevo años pensando que en las teorías sociológicas que explican el comportamiento político de los electores además de las clásicas, tales como la formulada por E. Noëlle-Neumann1 sobre cómo actúa el efecto apuntarse al caballo ganador formulada en su célebre teoría «La espiral del silencio»; sería necesario en el caso español añadir una específica sobre el cabreo nacional.
«No se es conservador sino anti-progresista. Aquí, en España, somos ante todo anti...»
La teoría explicativa que propongo y que denominaría «Cabreo nacional», está relacionada con las características propias de nuestro carácter nacional. El carácter del español medio no es el de ser esto o lo otro, en política de izquierdas o derechas, progresista o conservador… Los españoles más bien somos de Izquierdas porque detectamos a la derecha o viceversa.
De este modo, cuando aquí alguien se define de izquierdas lo hace fundamentalmente no tanto por las bondades que atribuye a esa ideología, sino por las características que atribuye a las derechas. No se trata de un izquierdista, sino de un anti-derechas, No se es conservador sino anti-progresista. Aquí, en España, somos ante todo anti lo que detectamos, ante lo que consideramos como origen de todo los males que nos aquejan. En nuestro sistema electoral funciona muy bien el voto de castigo, es decir, voto esto aun a sabiendas que no me convence, en tal de que no salga aquello que detecto e irrita. Esa forma peculiar de actuar ha venido funcionando en estos años de democracia.
No digo que con ello mi teoría del «Cabreo nacional» pueda explicar completamente el comportamiento electoral de los españoles, pero si que al igual que la de Noëlle-Neumann puede ayudar a entender parte de las tendencias que se han dado en su comportamiento durante nuestra reciente historia electoral. Seguramente también en la más antigua de nuestro siglo XIX donde acuñamos la manida expresión de “cuando vengan los mios” y, desde luego, cuando llegaban se enteraban los contrarios.
«Nuestra teoría del Cabreo nacional ayudaría a explicar el triunfo del Gónzalez en el 82, el de Aznar en el 96, el de Zapatero en 2004 y el de Rajoy en 2011...»
La teoría del «Cabreo nacional» ayudaría a explicar el triunfo de Felipe González en 1982 cuando artos de las bravuconadas de la ultra-derecha masivamente los españoles que votaban centro derecha votaron por primera vez centro-izquierda. Ya en los noventa nos ayuda a explicar el triunfo de un insulso Aznar ante el cabreo generado con tanto Roldan, Filesa, Malesa, BOE, etc. que termino por dilapidar el rodillo socialista.
Más recientemente el estupor y escándalo por la pésima gestión que se hizo de la información sobre los tristes sucesos del 11 M darían un vuelco en contra de todo pronóstico entregarían el gobierno al inefable Zapatero. Sólo el cabreo del personal sobre una pésima gestión y negación de la crisis evidente, amén del posicionamiento del propio Zapatero en una ultra-izquierda de boquilla (en la práctica adoptó las políticas que le recomendaba la troika), terminaron dando de nuevo la mayoría absoluta al PP.
Observado desde este prisma no cabe duda que los grandes cambios electorales que se han producido en nuestro país han venido acompañados de sentimientos de cabreo nacional generalizados entre buen número de electores. Hoy sería imposible explicar el fenómeno Podemos al margen de estos sentimientos de cabreo contra la políticas de austeridad aplicadas por el PP y los escándalos de corrupción de nuestra clase política. Cabreo que, a mi juicio, no se justifica tanto en las consecuencias de austeridad que soportamos los ciudadanos, sino en que empezamos a ser conscientes de que sólo las soportamos los ciudadanos de a pie. No percibimos esos recortes en las bagatelas de las que disfruta la clase política, el adelgazamiento de la maquinaria de la Administración del Estado o la reducción efectiva de nuestro déficit (este último lo dejó Zapatero entorno al 70% del PIB y Rajoy lo ha subido hasta cerca del 100%), vamos que hemos perdido coberturas y prestaciones en servicios básicos (educación, y sanidad fundamentalmente), hemos ganado menos, pagado más impuestos para que el gran mal de la administración no sólo no mejore sino que aumente.
«No creo en ellos, se que nos llevan al desastre; pero es la única forma de cambiar esto...»
Mientras tanto el sistema político, la Administración Pública sólo ha sufrido cambios de maquillaje y sigue rodando sobre las mismos engranajes y lubricantes de siempre. Ni Diputaciones, ni municipios, ni autonomías, ni asesores, ni sueldos… nada de nada la maquinaria administrativa sigue tan sobre-dimensionada como siempre. El sistema político, pese al ligero cambio que introducen algunos grupos con sus primarias (que ya veremos en que quedan ante los empujes de los pesos pesados del aparato), siguen tan oligárquicas como siempre.
Nada explica mejor el constante crecimiento de Podemos, ni que varios de sus posibles votantes que conozco te argumenten: “No creo en ellos, se que nos llevan al desastre; pero es la única forma de cambiar esto y por eso los voy a votar”. Cuando oigo estos argumentos de muchos amigos y conocidos a los que tengo por sensatos y formados, me confirmo una vez más en la necesidad de incorporar la teoría del «Cabreo nacional», a la ciencia política para explicar nuestro comportamiento electoral. Por otra parte, aunque me duela decirlo, estoy cada día más convencido de que estamos ante un cambio político en España, con independencia de que sea a mejor o peor, pues con los años, también aprendí que los cambios no necesariamente han mejorado nuestra sociedad.
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(1) Para saber más sobre como funciona la espiral del silencio en el voto ver:
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La Marcha por el cambio de Podemos 2 feb 2015 09:30 Placido Guardiola

La marcha por el cambio en España «Sin comentarios»

Una manifestación por el cambio en España

Si una imagen vale por mil palabras, la que acompaña a este post debe valer por lo menos seis mil, puesto que es la composición de seis tomas publicadas en distintos medios sobre la denominada “Marcha por el cambio”, que el pasado sábado convocó Podemos.
Una marcha cuyo objetivo no era otro que aunar voluntades de la ciudadanía en pro del cambio social en España. El cambio que se supone debe sacar de la actual crisis económica y postración moral a este país.
Me abstengo de opinar sobre cualquier aspecto relacionado con la manifestación ¿Para qué? cada cual tiene la suya. Prefiero que Uds. observen con atención la imagen y saquen sus propias conclusiones.
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Los distritos de Jumilla 31 ene 2015 13:10 Placido Guardiola

Cuando un barrio se convierte en gueto «El gueto de nuestros distritos» 
La silueta de la iglesia se alza sobre las casas derruidas
Minarete frente al Carche
Arriba la iglesia de Santiago se alza sobre los tejados de las casas del 1º Distrito. Abajo el minarete de la mezquita

Llevaba algunos años, concretamente desde 2007, que no me daba una vuelta completa por nuestros distritos. Ya saben, esa parte de nuestro pueblo que aglutina las viviendas más populares y modestas de nuestro pueblo desparramadas a las mismas faldas del Castillo.
El pasado Domingo decidí hacerlo de nuevo y mi visita me dejó perplejo al ver sus calles y casas más depauperadas que nunca. Siempre fue un barrio humilde y falto de recursos sí; pero sus vecinos y la acción tardía de los distintos equipos de gobierno que se han sucedido, lo mantenían limpio y con dignidad dentro de ese contexto de barrio pobre. Ahora es una zona depauperada, sucia, marginal que se está convirtiendo en un auténtico gueto por momentos. Las casas-cuevas cerradas y abandonadas, la suciedad de sus rincones por doquier, la basura abandonada o arrojada sobre los techos de las propias viviendas, los colchones y enseres arrojados por doquier, dan una lamentable imagen de lo que antes eran calles y cuestas encementadas, de tierra con cuevas habitadas y limpias.
Los distritos se están convirtiendo en un auténtico gueto por momentos. En todo el sentido que la RAE le da al término en su acepción 2 y 3, a saber: “Barrio o suburbio en que viven personas marginadas por el resto de la sociedad” “Situación o condición marginal en que vive un pueblo, una clase social o un grupo de personas”
«Los distritos de nuestro pueblo iniciaron su larga agonía en los años del esplendor del ladrillo"
En la euforia del ladrillo y de la España va bien del Pelotazo, en aquellos días que encontrar trabajo era fácil y al poco que en la familia dos o miembros trabajasen en la construcción o en sus sectores derivados, las rentas del hogar estaban aseguradas, el préstamo era fácil y rápido y oleadas de inmigrantes llegaban a la ciudad necesitadas de vivienda. En esos años fueron muchas las familias jumillanas que habitaban estas zonas que se desplazaron mas debajo de las laderas del castillo, sus hipotecas casi se pagaban con el alquiler por camas de sus viejas viviendas. Las nuevas viviendas más confortables y céntricas en bloques o adosados entorno a la Avenida Reyes Católicos (el famoso Polígono A5), fueron el destino de bastantes de ellos. Se Iniciaba así una sustitución y desplazamiento vecinal de la calle del Calvario hacia arriba, que se produjo lenta pero inexorablemente durante casi ochos años y que terminó por desplazar el vecindario autóctono siendo pocos los vecinos tradicionales de esta zona que todavía persisten en ella, en muchos casos, personas mayores que en los años del ladrillo no vieron mejoradas sus rentas.

En primer termino basuras arrojadas
Sobre su techo bolsas de basura
Arriba casa-cueva abandonada entre escombros. Abajo otra que corre la misma suerte y sirve de vertedero

Las cuevas cerradas, hundidas y deshabitadas están sembrando los distritos por doquier y, en bastantes casos, convertidas en nidos de basura , escombros y mierda que en ellas van arrojando y acumulándose con el paso de los días
«Ahora, las cuevas jumillanas, constituyen el reino de las paábólicas»
A medida que nos adentramos en los distritos las antenas clásicas de televisión, comparten espacio con el reino de las parabólicas. Hecho que no es casual sino paradójico y nos indica la presencia de moradores en estas viviendas de personas de otras culturas, etnias, religiones y lenguas. En las viviendas más elementales y humildes aparece en su techo o pared el plato de la parabólica, señal inequívoca, de que quien mora en ella es por lo general norteafricano y de religión musulmana.

La televisión de los inmigrantes
Las parabólicas se enseñorean en las viviendas más humildes
Es verdad que esto les permite seguir conectados a su cultura y país a través de su lengua, pero también es verdad que es el primer paso para la no integración en el país de recepción. En muchos casos, especialmente si hay niñas adolescentes es el medio que desde culturas de dominación masculina no se produzca lo que ellos llaman “una contaminación occidental de sus costumbres”. Así definen ellos el proceso mediante el cual, sus mujeres, se podrían ver influenciadas por la igualación de género que en la actualidad pretendemos en nuestra cultura. Nuestra televisión, con la difusión de ideas y mensajes de todo tipo en este aspecto es percibida como un peligro para la integridad de su patriarcado, de ahí que lo primero sea instalarse la parabólica.
«Se construye, obra y reforma sin orden ni concierto»
Los distritos de cuevas de Jumilla ya no son lo que eran, no lo son sus vecinos, tampoco sus edificaciones, pues como decíamos antes muchas están abandonadas o semi-derruidas. Otras han sido remozadas sin orden ni concierto. Es como si a la zona no afectase ninguna norma urbanística o el Ayuntamiento en ella hiciera la vista gorda y mirase para otro lado. Solo viendo muchas de estas obras o remodelaciones, se adivina que las han realizado con medios modestos, en la mayoría de los casos por sus propios moradores, cuya maestría en la albañilería deja bastante que desear, y pongo en duda que algunos que han llegado a levantar hasta tres plantas tengan algún tipo proyectos técnico.

Auoconstrucción singular
Singular decoración
Dos singulares construcciones en nuestros distritos

Es verdad que el origen de las cuevas siempre fue el de la vivienda auto-construida por las gentes más menesterosas, también que por eso los poderes de cada época han hecho la vista gorda a su desarrollo; sin embargo, nunca como ahora este fenómeno ha tenido el impacto de ahora. Las cuevas se escavaban en las rocas del cerro no se edificaba sin orden ni concierto de cualquier forma.
De este modo podemos ver construcciones de dos o tres plantas construidas de aquella manera (las hay bien construidas y no dudo que en toda regla, aunque son las menos), otras donde las tuberías de desagüe aparecen vistas por fachada, otras donde se construye con todo tipo de materiales y se cierran patios o entradas a las mismas con toda guisa de enseres y elementos. Aquí en los distritos, todo parece valer si cubre alguna finalidad utilitaria para sus moradores.
«Los que continuaron viviendo en nuestros distritos víctimas de la situación»
De tarde en tarde, algún vecino que me reconoce, se acerca para comentarme:”Estas viendo Plácido, aquí estamos abandonados de la mano de Dios”, cantinela que me repitieron varios de ellos y que, a fe mía, efectivamente es cierta aun cuando no sea Dios el causante de sus males.
Los vecinos, por no estar contentos con la actuación de este Equipo de Gobierno municipal, ni siquiera lo están con la apertura de las dos nuevas calles que recientemente ha acometido, lo cual no dejó de sorprenderme, pues personalmente pensaba que ello les facilitaba el acceso y mejoraba su calidad de vida; pero no, se quejaban del último acceso abierto que a su parecer no serviría de nada al estrecharse por el muro de contención al final del mismo y no tener continuidad para los vehículos al no poder doblar, amén del problema que me apuntan de las aguas.

Matrimonio anciano
Africanos en Jumilla
Los habitantes de los distritos 

Si de buscar culpables se trata, creo que son muchos los causantes de este desaguisado en donde ha contribuido la riqueza de la “España va bien”, pero sin duda el abandono derivado de los recortes de la “España en crisis”. En la actualidad, matrimonios de avanzada edad, gentes de color subsaharianos, familias gitanas y del norte de África son los principales vecinos de sus casas y quienes deambulan por sus calles. Culpables es también el Ayuntamiento que mira para otro lado, los vecinos que especularon con ellas en otros momentos. Las victimas están más claras, son los pocos vecinos que sufren sus consecuencias, en bastantes casos personas ya mayores, alguno de los cuales nos señala que sus vecinos cercanos se dedican al negocio “ya sabes el robo y la droga”- añaden-. Lo cierto es que algún coche de alta gama pude ver cerca en mi paseo con las cámaras donde por primera vez alguien me grito: “¡Hijo puta lárgate de aquí con las cámaras!”, señal inequívoca de que no quieren que se sepa y conozca cuanto pasa y ocurre en su territorio.
En definitiva, tenemos en Jumilla un barrio más que marginal, un gueto que comienza a tener todas las características propias de estos espacios, en donde un plan de actuación realista pasa por un plan integral.

Sobre la casa en ruinas aparece el minarete de la mezquita
Cerca de la Ermita del 3º Distrito se alza el minarete de la mezquita

Un plan, que contemple los aspectos sociales y la intervención decidida de personal cualificado en servicios sociales de todo tipo, incluyendo la colaboración con las juntas vecinales para la elaboración de programas de intervención, concienciación y educación ciudadana; sin embargo las mentes privilegiadas del actual equipo de gobierno, creen que pueden solucionarlo con un plan de actuación y mejora urbanística. Vamos, con una inversión de medio millón de euros ¡Dios nos pille confesados a todos!
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Cuando los políticos no se quieren enterar de lo que pasa 27 sept 2014 21:16 Placido Guardiola

Cuando se niega la realidad «El hastío de la ciudadanía»
Negar lo evidente

No puedo estar más de acuerdo con la idea que en su página de twitter expresaba Pedro J. Ramirez: «Si alguien cree que la sociedad consentirá que todo siga como hasta ahora, no ha entendido nada» Sin embargo nuestros políticos todos (nacionales, regionales y locales), parecen no darse cuenta de nada y siguen con su erre que erre. España está harta como señalaba hace unos días una encuesta de Metroscopia que publicaba El País, ponía de manifiesto que el 75% de los españoles creen necesaria una segunda transición con el fin de "modificar y actualizar muchos aspectos del actual sistema político". Otro 74% piensa que el gobierno no sabe hacer frente a esta situación económica. Un 70% que no se estimula la innovación y la creatividad y un 67% no ve perspectivas de futuro.
El gran triunfo de Rajoy,  mejorar nuestra confianza en el exterior que se traduce en la bajo coste de los intereses de nuestra deuda soberana, sólo esta sirviendo para hundirnos más en la trampa de pedir más dinero. Pagamos menos sí, pero cada día pedimos más empobreciendo y haciendo más vulnerable al país. Nuestras exportaciones se han estancado porque las economías de nuestros socios comunitarios se han parado y el Estado Central gastó 32.050 millones de euros más de lo que ingresó. Pues al final no quieren cambiar lo que hay que cambiar, es decir una administración cara y costosa plagada de cargos, carguillos, asesores, calienta escaños nacionales, culiparlantes regionales, concejales de bulto, liberados de pacotilla, etc., etc.
En lo regional ahora que tenemos a nuestro Ramón Luis en Bruselas, tenemos por pagar un aeropuerto sin estrenar, autovías como Cartagena Vera inviables, y los números sin cuadrar para conseguir cumplir con el déficit impuesto a las comunidades autónomas. Por eso los funcionarios murcianos no recuperaremos el 25% que promete Montoro de la paga que nos quitó el gobierno central en 2012, mucho menos la que nos birló el Gobierno Regional en 2013 para seguir igual sin conseguir controlar nuestro déficit. Pero no se preocupen, sus señorías del gobierno, del parlamento y de nuestro ayuntamiento se la tienen repartida en 12 pagas mensuales.
«...para asegurarse la ganga que tienen nuestros políticos, quieran vendernos la burra de la confianza en su gestión a ver si se la compramos de nuevo; pero hombre, resistámonos a comprarles ésta que nos anuncian que viene tuerta, coja y coceando»
Si no les gusta la política nacional fíjense en la local. Aquí se han creído que son grandes gestores porque tras acogerse al Plan de proveedores creados por el gobierno, han logrado pagar las facturas de los cajones que heredaron del anterior mandato, en definitiva han cambiado pago a corto plazo por deuda a la Hacienda del Estado a largo plazo. Como no saben gestionar los servicios pretenden meternos en otra deuda a 25 años para que una empresa gestione todo cuanto ellos son incapaces de mantener; jardines, limpieza viaria, basuras, punto limpio.
Ahora que estamos en año electoral unos y otros insisten en que todo va bien, que vamos a crecer no se cuanto y nos van a reducir los impuestos a los ciudadanos. Fíjense en lo que dice nuestro equipo de gobierno, que los va a reducir. Ahora cuando en estos tres años no han hecho sino todo lo contrario revisando el IBI o actualizando otros impuestos. Es normal que para asegurarse la ganga que tienen nuestros políticos, quieran vendernos la burra de la confianza en su gestión a ver si se la compramos de nuevo; pero hombre, resistámonos a comprarles ésta que nos anuncian que viene tuerta, coja y coceando.
Es tanto el hastío, tanto el cansancio, tanto el asco que produce esta casta política que al ciudadano lo sumergen en la indignación. El pasado año el propio FMI (Fondo Monetario Internacional) advirtió que el problema de reformas estructurales de España se enfrentaba a dos grandes riesgos: las posibles revueltas generadas por la frustración ciudadana y, sobre todo, la caída del bipartidismo.
Pero nuestros políticos siguen a lo suyo de ahí que esa indignación se canalice hacia opciones como Podemos que crece sin cesar por más que su programa sea como ellos dicen populista, tercermundista o bananero. Los ciudadanos no votan ya programas, vomitan indignación, impotencia y hastío.
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Abdicación real o la caja de Pandora 3 jun 2014 16:13 Placido Guardiola

«Empeñamos en mirar atrás»

El pueblo aclama la República
Ayer 2 de Junio en la puerta del so,
Aunque ambas imágenes son similares las separa casí un siglo de historia

Ayer, mientras los las grandes cadenas de televisión nacional retrasmitían programas especiales sobre la decisión del rey, en muchos casos con biografías y documentales de su persona o del heredero, en otros con entrevistas y declaraciones de personajes políticos; mientras esto sucedía, miles de ciudadanos acudían a las plazas de las grandes ciudades españolas respondiendo a una convocatoria realizada por las redes sociales. De esto último apenas se hacían eco las televisiones.
No se si era el momento de abdicar, tampoco si la figura de un heredero (por bien preparado que este, para mi que lo está), en una monarquía representativa donde se reina pero no gobierna, podrá hacer frente a los retos de una sociedad en profunda crisis. Por lo mismo tampoco creo que el dilema sea discutir ahora si nos damos un sistema monárquico o republicano, no creo que en eso ande la solución de nuestros problemas.
En definitiva, no me gusta que las cadenas de televisión dieran tanta vaselina en un intento desesperado de engrasar un sistema que hace aguas por todas partes. Hasta creo que el debate de si era o no el momento es absurdo, le correspondía a Juan Carlos tomarlo y lo ha hecho cuando ha creído oportuno y le ha dado la real gana. Es posible como algunos dicen que forzado por los resultados electorales del domingo 25-M donde la oligarquía que se ha repartido el poder en estos años ve peligrar su dominio del espacio electoral. de ahí que me parece de vergüenza que en más de tres décadas unos y otros, no hayan abordado una Ley Orgánica de sucesión y ahora la pacten deprisa y corriendo en tres días.
Siento decirlo, pero en esto no puedo sino coincidir con las declaraciones hoy del líder de Podemos Pablo Iglesias, cuando afirma en el El Mundo. en una democracia los ciudadanos tienen derecho a decidir los asuntos que a todos les afectan.
 Estamos no ya en tiempos de crisis como dice Iglesias, sino de profundos cambios. Hemos perdido demasiado tiempo en nuestra auto-complacencia, en nuestra modélica transición. Lo hemos hecho además, sin afrontar y profundizar en la Constitución, desarrollando muchas leyes orgánicas que debían haber atajado nuestros problemas, corrigiendo los errores de nuestra Carta Magna.
El propio Monarca ha retrasado su decisión demasiado tiempo, pues hace algo más de un año, cuando pedía perdón,  decía que estaba en forma para afrontar su tarea y no era momento de abdicación. De repente, ahora, cuando muchos ciudadanos desesperados por la crudeza de la crisis, la corrupción, el descrédito de las instituciones y de su clase política reclaman un auténtico cambio en el sistema, viene el rey a destapar la caja de Pandora y, con su decisión,  desata la tormenta y los truenos.
No está en las manos del heredero mejor preparado de nuestra historia, el solucionar las cosas; sino en la de gobiernos y políticos más honrados y audaces. Por lo mismo tampoco una República por si misma creo que de mejor respuesta a estos retos que una Monarquía.
Lo triste, lo verdaderamente triste es nosotros, los ciudadanos, que nos aferremos a las formas y no al fondo de las cosas. Tan triste como el que los políticos ahora in extremis nos vendan la solución y el cambio en la figura del nuevo monarca. Todos, en definitiva, olvidamos nuestra historia que puede hablarnos mucho de las dos últimas abdicaciones reales, también de nuestras dos Repúblicas.
Estoy convencido que tenemos que cambiar, buscar soluciones a nuestros problemas; pero éstas no las podemos encontrar en recetas del siglo XIX sino en nuevas respuestas a los retos del siglo XXI
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La revolución social de la fotografía digital 29 abr 2014 19:48 Placido Guardiola

La fotografía como medio de expresión social «El notario de nuestra vida»

Jumilla, Semana Santa

Hace veinte años, ni siquiera quienes estábamos convencidos que la fotografía digital lo cambiaría todo, alcanzábamos a imaginar la revolución y alcance que ésta traería consigo. Quizá éramos capaces de imaginar las ventajas y cambios que sobre las técnicas y los procesos acarrearía su implantación; pero desde luego, no teníamos ni idea de la revolución social que las nuevas técnicas fotográficas iban a suponer.
Los españoles además, habíamos crecido en un mundo donde cualquier tema relacionado con la fotografía estaba sujeto a un impuesto especial «Impuesto de lujo» (así se denominaba), que afectaba a la compra de todo lo relacionado con ella y del que sólo se libraban quienes tenían el carnet sindical de fotógrafo. Con lo cual, si el mundo de la afición fotográfica ya era de por si escaso, aquello terminaba por disuadir a cualquiera para comprar o usar una máquina. Con la llegada de la democracia y la entrada en vigor de sistemas impositivos más modernos aquello paso a la historia; sin embargo la necesidad de comprar los carretes, revelar y pagar el papel con su consiguiente espera para ver el resultado; seguía siendo un elemento disuasorio para que muchos abordasen la práctica de la fotografía.
Finalmente arrancó el siglo XXI con las primeras cámaras réflex digitales serias (mi primera Canon D30 digital es del 2000), y tras ellas vino la popularización de las compactas digitales. Se inició a continuación la guerra de los pilxeles, donde cada día nos levantábamos con un modelo que poseía algún Mega más de ellos. Cada vez las cámaras no solo tenían más resolución en pixeles sino que su software era más potente y hacia más innecesario tener experiencia y conocimientos para disparar técnicamente correcto. Ahora el más tonto podía hacer relojes.
Por si ello no fuera suficiente, aparecen las primeras cámaras integradas en el teléfono móvil, que se había extendido como la pólvora y, en apenas unos años, habían alcanzado un número similar al total de la población. Ahora una cámara la lleva todo el mundo en el bolsillo y muy pronto todos aprendieron a jugar con ella, a recoger aquello que se les cruzaba en su vida y poder de este modo compartirlo, dar testimonio de que ellos lo habían vivido. Ese es el auténtico milagro de la revolución digital, la fotografía no será nunca ya lo que fue.
Seguramente siempre habrá fotografía artística y fotógrafos profesionales junto a otros aficionados que salvo por no vivir de ella apenas podríamos distinguirlos de los primeros; pero nunca podemos pretender en el futuro que, los límites entre lo que cabe denominar «fotografía social», «fotografía artística» o «fotografía profesional» estén meridianamente claros.
He visto fotografías tomadas por gente común con su móvil que merecerían estar colgadas en una galería de arte, fotos de aficionados que superan las de los grandes maestros, hasta fotos deficientes técnicamente tomadas con móviles o cámaras sencillas que tienen más de artísticas que muchas de las que toman los que así se llaman. Lisa y sencillamente, la revolución social de la fotografía ha hecho de ésta una materia social, una forma de expresarse al alcance de todos donde no son necesarios grandes cachivaches fotográficos, conocimientos ni experiencia técnica, solo saber mirar y tener gusto estético. Pero esto último aun cuando hay reglas de composición que ayudan no se aprende en una academia ni en un curso de on-line en la red. Lo del arte, amigo mío, va en la sensibilidad de cada uno y cada uno tenemos el que Dios nos dio.
La esencia de la revolución digital es la de hacer de la fotografía un medio de expresión generalizado a todos, donde todos pueden expresar a través de ella sentimientos, emociones, vivencias de la forma más fácil e intuitiva. Algo que cuando yo leía y me empapaba en artículos especializados sobre la futura fotografía digital, allá en los años ochenta y noventa, nadie alcanzaba a imaginar.
Es de tal magnitud la revolución social de la fotografía que ha cambiado nuestras vidas, pues no somos capaces de salir al campo, tomar una tapa, estar con los amigos o ir de vacaciones si no lo captamos con el objetivo de la cámara y lo colgaos en las redes sociales para compartirlo con los amigos. Hoy no vivimos, no tomamos conciencia de nuestro yo, simplemente registramos en una foto que lo hacemos, tomamos una selfies o selfish (que no alcanzo a saber cómo decirlo), la revolución digital ha hecho que perdamos el miedo a la cámara, que no nos imponga el objetivo, que miremos con descaro, al mismo. Hasta que adoptemos poses burlándonos de la misma, pues sabemos que esa foto, no será la foto que ilustre nuestras vidas, sino una instantánea más entre miles de ellas.
Ahora se confunde fotógrafo y motivo, sujeto y objeto de la toma, porque todo es posible en el mismo acto. Ya no hay posturas solemnes, sólo poses desenfadadas. Los fotógrafos de bodas rompen las reglas y, para ser originales, fotografían a los novios en medio de la carretera del Carche (como si a vendimiar o al viaje de luna de miel fuesen), fingiendo una avería en el coche nupcial o un arrebato pasional del novio a medio camino. Todo vale para tener un álbum de bodas original que enseñar a los amigos.
Ahora amigos míos, todo es posible con la fotografía digital, hasta que alguien muera en un accidente de coche porque, en ese momento, andaba haciéndose un selfihs para subirlo a Faceboook.
 Personalmente, hasta ahora me consideraba un aficionado aventajado en esto de la fotografía, ahora, ya no se qué considerarme.
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Globalización y segmentacón en Semana Santa 22 abr 2014 19:55 Placido Guardiola

Modernidad, tradición y cambio social «Vivir de espaldas a la alteridad» 


Jumilla, Semana Santa


Desde que Manuel Castell escribiera sus tres volúmenes de "La era de la Información. Economía sociedad y cultura"1, en donde caracterizaba a la sociedad del siglo XXI por los rasgos básicos de globalización y segmentación; no han dejado de sucederse estudios sobre cualquier ámbito de la vida social en el que se analizan como estos dos rasgos de la sociedad de la Información están modelando y definiendo el devenir de la vida humana.
Nuestra Semana Santa, como cualquier otra manifestación social y humana, también se ve afectada por los procesos de globalización y segmentación que caracterizan la sociedad actual.
Aunque ambos rasgos puedan parecer opuestos y contradictorios, parece que carece de sentido hablar de unidad global y al mismo tiempo división en segmentos, la globalización se ve impulsada por la influencia de los medios de comunicación y las redes informacionales que permiten la comunicación instantánea salvando todas las barreras. La segmentación surge como consecuencia de la globalización, es el impulso social ante la pérdida de identidad del individuo, como defensa y afirmación de su identidad ante un mundo global que lo lamina.

Jumilla. Semana Santa

JUmilla, Semana Santa

Nuestra Semana Santa hace tiempo que dejo de ser nuestra, de conservar los signos propios de identidad, aquellos que nuestros antepasados pudieron conservar en un mundo diferente y donde escaseaba el trafico e intercambio de comunicación que ahora conocemos. Los medios de comunicación, el turismo, las redes sociales han resaltado algunos aspectos de las Semana Santas más conocidas y de ellas hemos copiado. De este modo ahora nos gusta lo que yo denomino el piterio; me refiero a las bandas con gran despliegues de cornetas e instrumentos de viento. Propios de la semana Santa andaluza; pero que nada tienen que ver con los tradicionales tambores y cornetas que hemos conocido. Nuestra zona, levante, estaba más ligada a la tradicional banda de música, a sus célebres marchas procesionales que al trompetería de estas bandas andaluzas. No digo que unas sean mejor que otras ni al revés, son distintas y unas y otras tienen sus defensores y detractores. Me limito a constatar que la fama y difusión de que se ha hecho de este tipo de bandas ha creado sus adictos que lo piden y gustan de ello. A este hecho se ha unido el que todo en la sociedad actual favorece el piterío frente a la banda musical, me refiero al costo y disciplina que exige armonizar os muchos instrumentos de una buena banda (el piterío exige menos y suena mucho y bien), de ahí que me atreva a vaticinar que se instalará en nuestra Semana Santa para siempre.

Jumilla Semana Santa

Jumilla, Semana Santa

La globalización ha terminado con el toque singular de la palillera del Cristo, ahora ensayamos y tocamos otros toques y mimetizamos otras formas de de desarrollar la Semana Santa. Ya no estamos ante una semana Santa única, sino ante una manifestación que, aun desarrollándose en los días de siempre, conviven varias visiones y formas de entenderla y vivirla. Ha dejado de ser la fiesta única que aglutinaba en torno a una celebración a un pueblo agrícola que por estas fechas tenía un hueco en el calendario de las tareas del campo.
Observando este año la Semana Santa me parecen distinguir al menos tres grandes segmentos , cada uno de los cuales tiene su propio público, aun cuando todavía hay (afortunadamente), quien aparece en los tres. El primer segmento lo constituiría la semana santa tradicional. lo que yo segmento duro apegado a nuestra tradición y que no quiere saber mucho de las nuevas innovaciones que aparecen mirando para otro lado mientras estas se suceden, como si con ellos no fuese la cosa.
 El segundo segmento, caracterizado mayoritariamente por jóvenes , muchos de ellos pertenecientes a la generación sociológica conocida por «Ni-ni» es entusiasta del piterío, los grandes pasos de anderos y poco saben de su tradición. Muchos componentes de este segmento están ligados a la procesión del sábado de la Redención, donde además se identifican con la forma andaluza de portar los pasos, me refiero a los costaleros. De hecho, media procesión está constituida por ellos. La otra media la constituye el grupo del Yacente y desde este año Virgen de los dolores que funcionan bajo otros cánones, sencillez franciscana y austeridad en la tradición. Por ello no me atrevo a indicar que toda la procesión de la Redención pertenezca a este segundo segmento, está por ver hacia donde evoluciona en los próximos años la simbiosis de ambas partes que hoy constituyen un auténtico híbrido.
El tercer segmento estaría constituido por los tambores, este tiene un público menos definido socialmente, pues integra personas de toda condición y edad, aun cuando abundan entre ellos los jóvenes. Muchos de este tercer segmento participan a su vez de la semana Santa Tradicional y coinciden con el segmento duro, pero no todos. Este último grupo es quizá el más heterogéneo, abarcando desde quienes compaginan un gusto tradicional por toda manifestación Semana Santera, hasta quienes nada quieren saber de ella y el tambor es una forma de expresarse liberando tensiones y estrés, de todo hay. Igualmente está por ver cómo evolucionará el segmento tamborilero en los próximos años.

Jumilla, Semana Santa


De lo que no hay duda es de que nuestra Semana Santa, al igual que el mundo, está cambiando, ya no estamos ante la Semana Santa, sino ante una cada vez más plural manera de entenderla y vivirla. Donde cada una de esas formas de entenderla se segmenta; es decir, quiere que le dejen expresarla de la forma que gusta y la entiende mientras que pasa olímpicamente de aquellas que no van con la propia.
Hay quien entiende que esta segmentación es prueba de diversidad y riqueza cultural y, así lo sería salvo por un pequeño detalle, que unos viven en pacífica armonía a espaldas de los otros y nada quieren saber del contrario. En realidad hay mas contacto y comunicación social y, por tanto convivencia, entre adversarios que se hostigan que entre diferentes que se ignoran. Todos se afanan en su particular visión y vivencia de la fiesta pero se ignoran y lo que es peor, nadie se para a pensar que signos de identidad específicos debe tener una Semana Santa para que aparte del Interés Turístico Nacional la haga singular y atractiva al viajero, pues no hay que engañarse, La Semana Santa es una fuente de turismo y riqueza que debemos explotar en beneficio de todos.

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(1) CASTELLS, M. (1997) "La era de la información. Economía, sociedad y cultura", Alianza Editorial, Madrid.
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Facebootizar Whatsapp 21 feb 2014 08:53 Placido Guardiola

Faceboock compra Whatsapp «Los señores del aire»

TIC, alianzas, estrategias

El filósofo español Javier de Echevarría, cuenta en su libro “Los señores del aire: Telépolis y el tercer entorno” 1 cómo a lo largo de la historia el hombre se ha desenvuelto en tres entornos diferentes que corresponderían a su vez a los tres modelos de sociedad 2 . El primero el físico o natural (sociedad agraria tradicional), el segundo la ciudad (correspondería a la sociedad industrial) y finalmente el tercero que es virtual y corresponde la sociedad de la información o Informacional que denomina M. Castell3.
Este Tercer Entono virtual, a diferencia de los anteriores, tiene una topografía reticular que no obedece a un trazado determinado; sino a la configuración de redes de contacto. Se caracteriza por ser para nosotros desconocido, inestable, heterogéneo, transnacional y global. Moverse por él es como moverse por un territorio hostil en donde uno debe ponerse bajo la protección de un guía, o al amparo de un señor que nos proteja al que rendiremos pleitesía. En definitiva, plantea Echeverría que las estructuras de poder en el Tercer Entorno vuelven a ser una especie de neofeudalismo en donde los señores del aire (dueños de las grandes multinacionales de la informática y las telecomunicaciones) administran nuestra existencia. Nuestras vidas son cada día más dependientes de los dominios de estos nuevos señores del aire, si se cae la red no podemos operar en nuestro banco, realizar un trámite administrativo, comprar un billete de tren o enviar un documento. Si se cae la red de telefonía estamos perdidos, aislados…
El vasallaje se llama ahora abono, sea Movistar o Bodafone, eres fiel a Mac o a Microsoft, te haces de Twitter o Facebook… da igual tu elección si eres, si existes tienes que rendir pleitesía a alguno de los señores del aire, bien en forma de pago o bien cediendo el derecho a pernada de tus datos más personales. Con esos datos comerciarán y obtendrán buenos ducados los señores vendiéndolos al marketing comercial y publicitario más atroz que ha conocido el hombre. Lo hagas como lo hagas rendirás pleitesía a los nuevos señores del aire.
Los señores del aire son poderosos, sus castillos y feudos se extienden por toda la tierra. La prueba la tenéis en que las empresas más cotizadas y valiosas son ahora las suyas llámense Apple, Google, Microsoft, Whatsapp… Ayer asistimos a la compra de Whatsapp por parte de Facebook, una larga historia que recomiendo lean en la Web de Androide Libre . En definitiva una lucha por el monopolio del poder en este tercer entorno de la sociedad de la información, donde la mayor red social termina comprando la mayor red de mensajería móvil. Alguien se preguntará ¿qué compran? ¿Dónde están sus castillos, sus dominios?. Los señores del aire no compran territorios, ni inmuebles ellos compran vasallos y whatsapp tiene 450 millones de vasallos que a diario mandan montones de mensajes, crean sus pequeñas redes de amigos y familiares, se dicen sus cosas. Es gratis, pero han dejado instalada la aplicación en su terminal móvil inteligente (su Smartphone) que ya se encargará de vigilar y anotar sus gustos, sus compras, sus hábitos al gran señor. Al final lo saben todo de nosotros.
La historia de la compra que les he citado da muchas pistas de las batallas que se libran en el Tercer entorno virtual, pues antes da Facebook estos dominios tuvieron otros pretendientes ¿Adivinan quién? La inefable Google que llegó a ofrecer hace tiempo 10.000 millones de dólares, seguramente no lo consiguió porque no se acerco a los 19.000 millones pagados por su actual propietario.
¿Qué están comprando, porque pagan este disparate de dinero? Muy claro su dominio y el poder de vasallaje de nosotros los usuarios.

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  1. ECHEVERRIA, JAVIER (2004) “Los señores del aire: Telépolis y el tercer entorno", Destino, Madrid.
  2. TOFFLER ALVIN (1986): "La tercera ola", Ediciones Orbis, Barcelona.
  3. CASTELL MANUEL (2006): "La sociedad red: una visión Global", Alianza Editorial, Madrid.
    CASTELL MANUEL (2001) "Internet y la sociedad red" en Lección inaugural del programa de doctorado sobre la sociedad de la información y el conocimiento (UOC). 
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Antes el paro, ahora el paro y después el paro 10 ene 2014 22:13 Placido Guardiola

«Problemas en la España del siglo XXI»


Muchos creen que el interés de las encuestas sociológicas está en los datos que arroja acerca de una situación y momento concreto, pero aun siendo cierto que vienen a ser una foto instantánea sobre cualquier aspecto social que se analice; su auténtico valor, viene cuando se disponen series de encuestas sobre esa cuestión a lo largo del tiempo.
El CIS (Centro de Investigaciones sociológicas), es un organismo público dependiente de Presidencia del Gobierno que, desde los años 60, viene realizando estudios sociológicos en nuestro país que permiten seguir la evolución y el cambio social de los españoles. En la actualidad se le conoce especialmente por sus barómetros mensuales y los sondeos pre-electorales, en ambos tipos de estudios tienen puestas sus miras tanto Gobierno como la oposición, ya que les permite seguir el ritmo de eso que llamamos «Opinión Pública».
En el presente artículo (que continuará), nos proponemos analizar cuáles son las principales problemas que a juicio de los españoles tiene el país. Concretamente nos centramos en la pregunta 7 del actual barómetro en el que se formula la siguiente pregunta abierta al entrevistado: ¿Cual es, a su juicio, el principal problema que existe actualmente en España? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero?
Actualmente, no cabe duda que la inmensa mayoría de los españoles dirá que es el azote del paro, como en realidad ocurre, lo sorprendente, es que dicho problema es una constante en lo que llevamos de siglo, pues durante los últimos trece años, ese ha sido el problema número uno de nuestros paisanos.
Digo sorprendente, porque ni en los años de la «España va bien» de Aznar (2000-2004), en los que la preocupación por el empleo decayó cinco puntos; ni tampoco en los de la «Champios Liague» de Zapatero (2004/2007), en los que bajó otros 15 puntos; el desempleo dejó de ser la preocupación más importante en este país por encima de cualquier otra.
Sorprende pues que nuestros políticos, los unos PP y los otros PSOE, siempre tan atentos a estos barómetros para ver qué toca decir o qué postura adoptar estuvieran tan necios en aquel aquelarre del ladrillo, del boom inmobiliario. Seguramente ocupados en gastar los dineros que  a espuertas entraban en las cajas de recaudación en todos los niveles de la Administración. Estaban tan repletas por los impuestos de plusvalía, derechos de transmisión, licencias de obra, etc. que se derivaban de aquel festín que no les tembló el pulso para gastarlo en piulas y pararse a pensar en lo que estaba ocurriendo.

FUENTE: Barómetros del CIS. Elaboración propia

No quiso la Diosa Fortuna que nuestros dirigentes quisieran ver algo que era evidente al sentido común de la mayoría de los españoles a pesar de que todo parecía augurar este trágico final.
El problema era, ha sido, es y será el trabajo, la incapacidad de nuestro sistema económico de generar empleo. Es verdad que los niveles de preocupación dista bastante  entre el 38,5% de 2007 y el 80,3% de junio del pasado año, pero este problema ha estado liderando nuestras zozobras en todo lo que llevamos de siglo, sólo en cuatro de los 27 barómetros que analizamos, el problema del Paro aparece en segundo lugar a muy poca distancia del Terrorismo de ETA. En otras palabras, los españoles lo han tenido claro siempre, incluso cuando las cosas parecían que nos iban bien.
Seguramente porque todos somos conscientes que el problema no es tanto el garantizar un trabajo digno a cada persona, máxime en un momento en donde sabemos que el componente trabajo en la producción de bienes y servicios no hace sino decaer desde los inicios de la revolución industrial; el problema estriba en que el trabajo viene a ser el mecanismo que nos permite acceder al reparto de esos bienes y servicios producidos. Tema este último que nuestro sistema social se niega a cambiar. El problema actual de la humanidad en el siglo XXI no es de producción (la hay en todos los ámbitos), y por ende de trabajo; el auténtico problema es cómo se distribuye la riqueza que proporciona esa superproducción.
La prioridad con la que los españoles ordenan sus problemas, parecen confirmar que en el fondo la mayoría de ellos, intuye la verdad; aun cuando se nos reitere hasta la saciedad el argumento inverso para justificar que, la exclusión social es fruto de la escasez de trabajo, ocultando así lo del reparto desigual de la riqueza. Nos guste o no, vivir dignamente significa alcanzar un cierto nivel de consumo, de acceso a los bienes necesarios, lo que solo es posible a través del trabajo y su remuneración. Después  tendremos otros problemas; pero sin trabajo no hay vida digna posible . Esto lo tiene claro todo el mundo.
En el gráfico que acompañamos aparecen los datos de la evolución de los actuales seis problemas más importantes por este orden: el paro, la corrupción política, la clase política y los partidos políticos, Los Problemas de índole económico, La sanidad y la educación.
Tras la falta de empleo, lo que más preocupa es la corrupción y el fraude; después que, quien se supone está para solucionar los problemas de los ciudadanos (los partidos políticos), pasan a convertirse en nuestro segundo problema. Máxime cuando ellos protagonizan la corrupción. Luego aparecen  otros problemas de tipo económico pero seguidos del deterioro que observamos en los servicios públicos de  la sanidad y la educación.
(Continuará)
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El Internet de las cosas 30 dic 2013 12:43 Placido Guardiola

«El Internet que nos viene»




 Si creemos el informe de la ITU (Unión Internacional de Telecomunicaciones), dependiente de la ONU, hemos cerrado este año con más dispositivos móviles que habitantes tiene la tierra. En otras palabras, da igual quien seas, ciudadano del mundo desarrollado o habitante del mal llamado tercer mundo. Hasta puede que seas un inmigrante sin papeles que arriesgó su vida cruzando el estrecho para venir al primero de los mundos, que ahora deambules buscando trabajo por las calles de Jumilla o viviendo en alguna vieja y destartalada casa de ésta ciudad; sea como fuere, eres un afortunado usuario de ese dispositivo que, como un cordón umbilical, nos mantiene unidos y conectados con el mundo ahora global. Eres un punto en la inmensurable red que llamamos Internet y, cuando todos estamos enganchados a ella, nos viene el Internet de las cosas, por ello quizá te preguntes: ¿Qué es eso del Internet de las cosas?
Bajo esa denominación, se describe la tendencia de las TIC en los próximos años, en definitiva, consiste en que ahora que todos disponemos de terminales móviles (la inmensa mayoría inteligentes o smatphones), podemos interactuar además de con las personas como venimos haciendo, con las cosas. Hablamos pues de utilizar nuestro terminar móvil para conectar con la memoria y control de nuestra calefacción en casa para encenderla o subir su temperatura; con nuestro frigorífico que nos dará el volumen y stock de alimentos contenidos facilitándonos la lista de compra en el supermercado; con nuestro sistema de alarma; con nuestro coche; con los numerosos puntos inteligentes que poblaran nuestras ciudades en eso que algunos denominan «Smart City» (en castellano equivaldría a Ciudad Inteligente), que nos facilitaran toda clase de información ayudándonos en las tareas más comunes de nuestra vida diaria (guía turística-cultural, puntos de interés, comercial…).
Nada es nuevo hemos venido observando como el control de nuestros coches, casas y electrodomésticos ha ido paulatinamente avanzando hacia la digitalización electrónica, mientras la microelectrónica abarataba y desarrollaba la llamada tecnología sin cables; ahora pues que nuestro móvil es capaz de conectarse a la red Internet ¿por qué no utilizarla también para comunicarnos con nuestros dispositivos y que nos faciliten muchas cosas de nuestra vida cotidiana? Encender el microondas y subir la temperatura de casa mientras regresamos en el autobús de nuestro trabajo, incluso instantes antes de que finalice ya es una realidad; pero cada día lo será más en la medida que junto a los controles digitalizados de las cosas, de todas, se incluya un módulo de comunicación inalámbrico.
Si el Internet que vivimos es el de las redes sociales e interpersonales, poco a poco nos estamos sumergiendo en otro nuevo ámbito de comunicación en la red «El Internet de las cosas». Un Internet que va más allá del control de los hogares demóticos y de poder interactuar con los cachivaches de nuestra casa a distancia. Nuestro móvil se constituye así en la lámpara de Aladino, en la caja mágica que nos permitirá el «Ábrete sésamo» que nos conducirá al control de las cosas y cumplimiento de nuestros deseos.
Ni tan siquiera tendremos que dar las órdenes, nuestro móviles tienen sensores (cámara, gps, micrófono…) que pueden recopilar datos y los están subiendo continuamente a la red, son una extensión de nuestros sentidos y puedem  interactuar con las cosas de nuestro entorno. Pero el Internet de las cosas no se ciñe únicamente al usuario particular, seguramente donde más capacidad demuestra es en la industria, comercio y servicios públicos (especialmente en la sanidad). En este sentido, el Internet de las cosas, ya ha revolucionado el transporte y la logística permitiendo saber donde se encuentra en este instante el envío que solicitamos hace unas horas o días; ahora revolucionará otros como el sanitario, medio ambiente, comercio, turismo, etc.
En sanidad, por ejemplo, será posible hacer el seguimiento de enfermos sin necesidad de estancias hospitalarias o desplazamientos a los centros sanitarios. Mediante la nanotecnología se puede monitorizar nuestro cuerpo y enviar los datos a través de Internet a nuestro médico o centro de salud.
Es posible que algunos de los lectores puedan pensar que hablo de «ciencia ficción», pero la tecnología de la que hablo ya está desarrollada, existe , la están utilizando un grupo muy pequeño de usuarios en estos momentos. El mercado de móviles está saturado y, en la medida que todos poseemos el nuestro, la industria (de todos los sectores), toma nota de ello, y orienta sus ventas hacia los campos que esta tecnología abre. De ahí que, el próximo certamen correspondiente a la 48 edición del CES (Consumer Electronic Association, agrupa a 2.000 compañías de EEUU y es la mayor feria mundial de la tecnología), estará dedicada al «Internet de las cosas»


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Para saber más si el tema te interesa:

  • Documento PDF de la Fundación Bankinter. 
  • Libro en PDF de Fundación telefónica (2011).
  • Artículo en PDF de Antonio Fumero (Universidad Politécnica de Madrid) e Ignacio Rodríguez (Analistas Financieros Internacionales) 

Artículos en la web:

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¿Cómo lo explicamos ahora? 15 dic 2013 08:27 Placido Guardiola

«Economía y demografía»


Desde siempre explicábamos a nuestros alumnos que la evolución demográfica había permanecido estable a lo largo de la historia por la estrecha relación que existía entre la economía y la supervivencia. En definitiva las buenas cosechas permitían bajar el precio del pan y esas cohortes de nacidos en tiempos de prosperidad y bonanza salían adelante con menor mortalidad. Por el contrario en años de malas cosechas y escasez las hambrunas se hacían presentes y la mortalidades altas por falta de nutrición adecuada disminuían la población.
Ese patrón de comportamiento (junto a episodios de peste y epidemias), se dio hasta la llegada de la revolución Industrial y había mantenido la población mundial más o menos estable con un leve crecimiento a lo largo de la historia. La revolución que supuso la introducción de la máquina y la mejora del trasporte supuso una quiebra en este largo camino evolutivo de la demografía. A partir de la revolución industrial, las cosas cambiaron y las alimentación no marcó el ritmo de crecimiento de la población, pues el comercio nacional e internacional puede suplir la escasez puntual de alimentos y la producción en masa y en serie pone a disposición de todos bienes y servicios a precios baratos.
La explicación era coherente y hasta ahora explicaba la evolución demográfica. Sobre todo si añadíamos que, en las sociedades avanzadas y desarrolladas (donde la mortalidad infantil es muy baja y la mujer se ha incorporado al mercado de trabajo), el crecimiento es o muy bajo o tiende a la estabilidad y mantenimiento, frente a los países subdesarrollados donde ocurre lo contrario.
Ayer, por motivos que no vienen al caso, tuve que estudiar que está pasando en nuestro país en los últimos años y, como me temía, nuestro crecimiento es negativo con un alarmante tendencia a perder población. Es prematuro aventurar si se debe en exclusiva a la crisis económica, pero algo tendrá que decir en la fuerte caída que se observa en los últimos cuatro años, en los que España que crecía a un ritmo de 9,68 por cada 1000 habitantes en 2008 ha pasado en 2012 a decrecer un -1,93. Mientras que la Región de Murcia, en esos mismos años pasa de crecer al 12,75 a decrecer un –0,62.
La pregunta que cabe hacerse ahora es, si en las sociedades avanzadas, tiene o no tiene que ver la economía en su evolución demográfica. No menos importantes serían otras consecuencias de este fenómeno, como por ejemplo ¿Quien sostendrá las pensiones dentro de dos décadas? No hay que olvidar que países con un crecimiento exponencial de su población (caso de China) ya han tomado cartas en el asunto devolviendo a sus ciudadanos la libertad de tener cuantos hijos quieran, ante la amenaza de que el envejecimiento acelerado de su población no pueda sostener el ritmo de su maquinaria productiva ni el cuidado de los que pronto serán ancianos. Sin embargo aquí, en España, esto de la demografía nos suena a chino y creemos que en nada incide en nuestras vidas futuras.
En este sentido aconsejo echarle un vistazo al libro del ex-ministro Josep Piqué «Cambio de era: un mundo en movimiento de Oeste a Este y de Norte a Sur» editado por Planeta. En el libro Piqué defiende que los cambios que marcarán el presente siglo serán a partir de la demografía y las nuevas tecnologías, que como sentenció en una entrevista a raíz de su presentación: «La geografía siempre está y la historia siempre vuelve»
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