Hace tiempo que quería compartir con nuestros lectores esta reflexión: el parecido que hay entre los fenómenos mediáticos de Chikilicuatre y Pablo M. Iglesias. A saber, ambos:
- Son “experimentos” que aparecen en momentos oportunos, recogiendo el “favor” de la audiencia/electorado. Los mismos personajes, en otros momentos, no habrían llegado tan lejos. Es el don de la oportunidad.
- Se iniciaron (o incluso crearon) en una cadena de TV nueva, la Sexta, que le gusta experimentar, con periodistas osados que, espero, sepan echar una mano cuando ”el fenómeno” se les vaya de las manos, si es que llegara a ser así. Buenafuente “inventó” a Rodolfo Chikilicuatre (2008) y lo presentó a las elecciones para representar a España en el Festival de Eurovisión 2008. Ganó las votaciones con la máxima puntuación, y tuvimos un curioso espectáculo en Belgrado. Por otra parte, entre la “Sexta noche” y “Al rojo Vivo”, se inventaron al “líder del 15-M”, y ahí está, convencido de ganar las elecciones (aunque alguien me puntualizará lo de sus programas de la Tuerka o Fort Apache, aquí hablados del “gran público”). Todo puede pasar.
- Son “fenómenos mediáticos” fulgurantes, que se crean al albur del descontento, la protesta a lo añejo, sin solidez musical (esperable en un Festival) o reflexión sosegada del corpus programático (deseable en una propuesta política). Si analizamos el tratamiento de ambos fenómenos en la TV podremos encontrar muchas similitudes con programas de éxito como Sálvame, Supervivientes, incluso Gran Hermano. En definitiva, formatos que van con la moda o mentalidad actual.
Ya intuimos que Podemos, IU, En Comú, Mareas, etc. irán juntos a las elecciones del 26-J lo que, sin duda, aglutinará muchos más votos que en el 20.D. Podría ser la segunda fuerza política en el Congreso, o incluso la primera. Lo que pase a partir de ahí se sabrá, con cierta seguridad, pasados 3-5 años.
En resumen, que Pablo M. Iglesias/Podemos es un experimento, no me cabe la menor duda. Que los experimentos sociológicos conviene hacerlos con pequeñas muestras primero, tampoco tengo dudas. Que los españoles nos tomemos el experimento con el mismo humor que el de Chikilicuatre, es un deseo, al tiempo que debemos templar los nervios por si vienen mal dadas (nada deseo menos).
Y para finalizar, recordar que, en el 400 aniversario de la muerte de Cervantes, los españoles podemos rememorar alguna aventura de El Quijote, sólo que ahora los medios de comunicación hacen de don Miguel de Cervantes, y tienen más influencia que la imprenta tenía hace 400 años.
PD.: Sólo hay una conducta responsable: votar el 26-J masivamente, y aceptar los resultados como ciudadanos maduros y responsables.



















