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Ignacio, un gran servidor público 28 abr 2015 19:27 Placido Guardiola

Un político con vocación de servicio público «Un hombre de convicciones»
El Cuco de Ignacio

Aun cuando soy de su generación, nuestras vidas discurrieron por derroteros bien distintos hasta que un 10 de Abril de 1977, era un Domingo de Resurrección y el Rollo estaba abarrotado de público que acudía al encuentro de la Virgen y el Resucitado, se acerca alguien al que conocía sólo de vista, para entregarme un folletos del PCE. Debo aclarar que, el día antes 9 de Abril y en plena Semana Santa de aquel año, Adolfo Suarez, había aprobado por sorpresa la legalización del Partido Comunista de España en lo que, desde entonces, se conoce como  Sábado Santo Rojo; fue entonces cuando conocí a Ignacio.
Unos años más tarde, en plena crisis de la Cooperativa San Isidro, tuve la ocasión de tratarlo, saber más de su vida, trabajo y calado humano. En apenas unos días supe que se trataba de un idealista, con una gran entereza ética desde sus convicciones, una fuerte conciencia social y, por encima de todo ello, una gran persona. Nunca advertí en él un mal gesto o una queja aun cuando le discutiera aquello en lo que no coincidía. Aunque debo confesar que, desde entonces, son muchas más las veces en las que hemos coincidido que discrepado.
«Se nos ha ido un gran servidor público»
Con él tuve la ocasión de participar en otras batallas, como la del "No a la OTAN", donde de nuevo Ignacio me demostró su compañerismo, amistad y catadura humana. Fue por aquellos días cuando me contó su etapa de comunista en la clandestinidad y el día que, junto a Angel Abellán, se presentaron el Cuartel de la Guardia Civil poniendo su carnet de comunista sobre la mesa del sargento siendo todavía ilegal el PCE. Aun hoy, no puedo evitar reírme al recordar lo que me contó les dijo el sargento de la benemérita : "Anda, iros a vuestra casa y no me busquéis un lío".
He seguido sus pasos como concejal, sus actuaciones públicas y como empresario del vino sin perder el contacto y manteniendo con él, en cuanto se nos brindaba la oportunidad, magnificas charlas sobre los asuntos públicos, el vino o la política agraria. Puedo aseguraros que no es la amistad y mi aprecio hacia él lo que me mueve a escribir estas líneas, sino la sincera emoción que he sentido esta mañana cuando sus restos salían del tanatorio y cuantos allí estábamos le hemos brindado un sentido aplauso . En ese instante,  pensaba lo mismo que momentos antes le había contado a mi esposa: "Se nos ha ido un gran servidor público".
Ahora más que nunca, cuando los «Robabrevas» y «Pillaolivas» aterrizan en la política, sin riesgo ni convicción alguna, cuando se sirven de ella o, en el mejor de los casos, se ganan los dos mil setecientos euros del ala; ahora repito, es cuando te das cuenta de que no todos los políticos son iguales. Ignacio era de otra pasta, discreto sin una palabra más alta que otra, con una sonrisa en sus labios y dispuesto a servir a quien se lo pidiera, hizo muchas cosas por Jumilla que debemos todos reconocer.
«A Ignacio se deben iniciativas como la noche de exaltación del vino que él inicio y promovió »
A Ignacio se deben iniciativas como la noche de exaltación del vino que él inicio y promovió en su mandato, fue impulsor con otros de la Ruta del Vino, del turismo rural en nuestro pueblo, excelente concejal de pedanías, etc., etc. Pocos concejales aparte de Ignacio tienen en su haber tantas cosas de las que hoy todos nos sentimos orgullosos. De esas cosas  y de su integridad ética y social son de las que quiero dar testimonio hoy.
Poner en valor la trayectoria pública de un hombre como Ignacio es dignificar la vida pública, devolverle la honorabilidad a la acción política y el suyo todo un ejemplo de coherencia, humildad, trabajo y dedicación a su pueblo. Es una pena que en estos momentos aciagos no contemos en todas las candidaturas que se presentan dentro de unos días con más aspirantes de la catadura de Ignacio.
Aun cuando tu, amigo Ignacio, eras de los que creía que el cielo hay que construirlo en la tierra y yo no sé si lo hay, si quiero dar testimonio de que tu te lo ganaste a pulso. Por ello vaya desde aquí mi reconocimiento y gratitud. Desde aquí anuncio que solicitaré de la próxima Corporación Municipal que alguna calle de nuestra ciudad lleve tu nombre.
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Andrés Bleda, Pisaor de honor 2014 19 ago 2014 16:36 Placido Guardiola

Un hombre grande «Semblanza de un amigo»


El pisaor de Honor

Aun que conozco de toda la vida al pisaor de honor de este año el Doctor D. Andrés Bleda, ha sido en estos últimos años cuando la vida me ha dado ocasión de gozar de su amistad, más allá del excelente trato que como profesional he recibido de él y  su siempre afable saludo, alguien que, aun llevándome algunos años vivía tres esquinas más arriba de la calle de Loreto donde me crié.
Confienso que desde que él abandono el programa de "La Rendrija", medio que me dio la oportunidad de tratarlo en otros planos, el programa no ha sido el mismo para mi, aunque desde entonces he gozado y gozo de buenos ratos en su compañía.
«Ya se lo decía su abuela, si te quedas en el pueblo no pasas de Andresico...»
Andrés aun doctor en profesión, no puede deshacerse de esa vena comercial tan propia de su apellido "Bleda"; de forma que a nada que te descuidas, ya tiene en mente algún lío o trapicheo comercial o idea para sacar dos duros para esta u otra causa. En ocasiones, simplemente para involucrar a los amigos y que se beneficien de esto o aquello que acaba de descubrir. Vamos que no para, aun cuando en ocasiones esos negocios terminan contándole el dinero de su bolsillo, ni siquiera por esas se ve mermado su vena comercial. A estas alturas, estoy firmemente convencido de que el mundo del vino se ha perdido a quien, sin duda, hubiera sido el mejor agente comercial de nuestros caldos. Eso, aun cuando nos hubiéramos perdido un excelente médico pediatra.
Hace muchos años ya se lo dijo su abuela, quien en estas cosas tenía la mujer mucha sabiduría acumulada de los años: "Nene si te vas a ejercer fuera del pueblo serás D. Andrés, pero como te quedes no pasarás de Andresico" Pero el zagal se empeño en ejercer la medicina en el pueblo y en «Andresico» se ha quedado. Aun cuando creo amigo Andrés que en ello va el aprecio y cariño de cuantos te conocemos, si no fuera de este modo te tendríamos por «Andresaco», pues como tu bien sabes, el "ico" solemos ponerlo a las cosas bonicas, cercanas y entrañables.
Andrés es de natural una persona afable y bonachón, campechano y sin recovecos lo que hace de él un gentleman, un hombre de gentes o como tan en boga se dice ahora un autentico Community Manager capaz de dinamizar cualquier sarao que se le encargue. Lo ha demostrado siempre por allí donde paso, pregunten a sus compañeros de profesión, bien fuera organizando la fiesta o el Congreso de Pediatría que hace años se trajo a su pueblo. Ni que decir tiene de su más reciente paso por la Federación de Peñas que de alguna forma ahora viene a reconocer con este nombramiento sus esfuerzos.
«Siempre que puede se escapa a ver a su amigo el Bombero y al Casiano...»
Pero ante todo y sobre todo, lo que más me gusta de este pisaor de honor es que es amigo de sus amigos y, muy especialmente de sus amigos manchegos "El Bombero" y el "Casiano" a los que de cuando en cuando hace un hueco para ir a visitar y de los que cuenta mil y una chanza. y con ello llegamos a otras de las cualidades que adornan su persona el de conversador, contador de chanzas (si quieren también de chistes), que indefectiblemente te llevan con él a tomarte la vida de buen humor.
Nuestro pisaor 2014 es , como decían antaño: "Un tio tirao pa lante", tan pa lante, que a lo largo de su vida se ha metido en mil fregaos y berenjenales bien fuera por el color blanco de su club, los amigos o vaya Ud a saber que negocio emprendía.
En su faceta de internauta, bloguero y moderador de foros en las redes sociales, a nuestro pisaor, por pasarle, le ha pasado de todo: desde comprar un plasma de 40 pulgada por tres euros, que le manden a casa un lote de productos alimenticios para que escriba de ellos en «Cocinicas», o que algún desaprensivo le robe la cuenta y contraseña; sin embargo, hay lo tienen el no atasca y sigue contra viento y marea.
Ignoro a estas alturas Andresico, si tú personalmente has ganado o perdido en el vaticinio cumplido de tu abuela; pero no me cabe duda de que nosotros además de ganar un buen médico hemos ganado una gran persona.
Por todo ello querido Andrés, mañana estaremos contigo viéndote pisar el primer mosto oficial de esta vendimia 2014
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Cuánto cariño y qué pocos votos, Adolfo Súarez 25 mar 2014 09:20 Placido Guardiola

Requiem por mi presidente Adolfo Súarez «Pero no te votan los cabrones»


Presidente Gobierno

Cuenta Raul del Pozo que en una ocasión estabas jugando al Golf y la gente te aplaudía al verte, él te dijo «Presidente, cómo le aplaude la gente». Tu le respondiste: «Sí, pero no me votan, los cabrones». En nuestro país Presidente, tu lo sabes, siempre ponemos la ceba en el rabo del burro muerto, aun cuando en vida le neguemos el agua; es cosa de nuestro maldito carácter.
Aun siendo así, he de decirte mi querido Presidente que me alegra, con tristeza y rabia contenida sí, pero me reconcilia que finalmente te lo reconozcan.
Como verás tus enemigos de antes, aquellos que te llamaban "Tahúr del Missisipi” cantan ahora tus virtudes de estadista, tu capacidad para conducir de forma impecable aquel proceso que llamamos transición, en el que los que veníais del viejo régimen, tras un harakiri, lo transformasteis en una seudo Democracia. Diría  más bien en una Dedocracia oligárquica, donde ahora todo lo decide el Movimiento (no el Glorioso de antes), de unos cuantos que dominan el aparato, queriéndonos hacer ver que este Movimiento dista mucho del  otro Glorioso Movimiento Nacional. Con todo, te reconozco un paso importante: el de un Movimiento de uno, al de unos pocos.
También desfilan ahora con elogios los traidores de tu vieja UCD glosando tus méritos. Aunque en aquellos días no dudaran en navajearte por la espalda en busca de un nuevo acomodo político.
Hasta el mismísimo Rey, el que te preparó la encerrona militar en el palacio de la Zarzuela, yéndose discreta y oportunamente al servicio, siente ahora una gran y profunda pena por tu pérdida irreparable. Me alegro ayer al verlo ante tu féretro de que entonces, cuando te presentaste a Sabino en Zarzuela, te hicieras acompañar por Lamo de Espinosa al presentar tu dimisión al Jefe del Estado. Dejabas constancia de este modo con testigo, que eras tu el que se iba, no Él quien te echaba.
Me alegro infinito que algunos años más tarde, cuando la enfermedad destrozaba tus recuerdos y memoria y el Rey vino a verte, cuando tu hijo disparó esa foto que ayer lucía el Rey  sobre su mesa,  esa en la que se os ve caminando ambos de espaldas y a contraluz por el jardín de casa; al marcharse, le dijeras a tu hijo que había tomado la foto: «Este señor que ha venido a verme ¿Quién es?».  Algunos dirán que fué por el Alzheimer, yo creo que por lucidez, pues nuestro cerebro tiene la bondadosa propiedad de borrar de nuestra memoria los malos momentos, y a las personas que nos hicieron daño.
Me alegro de que miles de ciudadanos anónimos desfilen ahora para darte el último a Dios, quiero pensar que ellos al menos no fueron de los cabrones que no te votaron, que su voto estuvo entre los pocos miles que junto al mío recogiste en su día. Desde luego entonces, nos faltaron muchos de los que ahora te elogian.
Aun hoy Presidente Suárez, no tengo claro a qué se debe mi afecto a tu persona, al contrario de quienes ahora te encumbran al mejor político de nuestra historia, al estadista de talla histórica… yo sigo viéndote como un encantador de serpientes, un gallardo viejo falangista con vocación de servicio a España,  un hombre de enorme telegenia, capaz de lidiar con sirios y troyanos en pos de un ápice de grandeza,  alguien que por encima de todo se empeña en cumplir su promesa, con ambición de poder sí; pero para transformar la realidad. Seguramente te faltaba formación y otras cualidades que tienen los grandes estadistas; pero las supiste suplir con creces con las que poseías.
Un día dijiste: «Cambiaría un año de poder por cuatro de vida» ahora seguro sabrás que no merece la pena, aun por mucho de lo que hubieras podido hacer en ese año, pues al final querido Presidente, el mundo sigue a pesar de nuestros esfuerzos y anhelos. Las miserias humanas perduran y los vicios que nos hubiera gustado erradicar también. Sólo el recuerdo y cariño de quienes creyeron en nosotros perdura mientras viven, lo demás quedará labrado en lápidas de mármol o en libros de historia pero será agua pasada.
No creo que seas el estadista que ahora se dice, tampoco el que nos condujera a una Democracia que todavía no tenemos aunque dieras el primer paso; pero eres el Presidente en el que creí, del que guardo con profundo cariño en mi memoria, descansa en paz ahora Presidente Adolfo Suárez.
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La escuela de la Alquería 29 nov 2013 16:28 Placido Guardiola

«La fotografía testimonio de una la historia »


En pocas ocasiones dos fotografías son capaces de describir tan bien el paso de la historia, la evolución de la vida social de un grupo humano o una comunidad como en estas dos pertenecientes a un grupo de mujeres de nuestra pedanía de la Alquería.
El paso de loa años se ha dejado sentir en aquellas niñas que con babi miraban con las caras llenas de asombro a aquel fotógrafo que se había desplazado hasta su escuela, para romper la lenta e inexorable monotonía diaria de las tareas escolares. Aquel día era especial, lo sabían desde que aquel hombre entro en su escuela con la cámara colgada de su hombro . A su maestra Blasi le costó más de lo habitual lograr calmar el alborozo y frenesí que se había levantado en aquella chiquillería ante la irrupción del fotógrafo.
En esa primera foto, no sólo están reflejados sus rostros infantiles, está reflejada toda una época, una historia un país. Lo está en el peinado de Dª Blasi, entonces una joven profesional que vestía y se peinaba muy al gusto de las mujeres más vanguardistas de finales de los sesenta. Detrás de ella los cuadros de rigor de aquella España que bajo la dirección del caudillo había librado la última cruzada católica frente al comunismo. Aquella escuela era cutre en medios didácticos, apenas los  bancos y pupitres de madera donde se sentaban, la pizarra, unas tizas de colores y el mural confeccionado por la maestra; sin embargo con tan pocos medios, era el lugar donde más se aprendía, todo un pozo de conocimiento y sabiduría.
Las niñas no miran sonrientes a cámara no tenían conciencia ni de cruzadas gloriosas ni de caudillos invictos, mucho menos de la escasez de medios didácticos que soportaba Dª Blasi. La escuela era un lugar maravilloso donde se veían con sus amigas, donde jugaban al recreo y se veían guapísimas con su babi limpio. Aquel día, además, era un día muy especial que rompía la rutina escolar con la presencia del retratista que acababa de llegar para hacerles un retrato: Con esta euforia festiva se apiñaron en torno a doña Blasi para salir en la foto que congelo por un instante sus vidas. Al fotógrafo se le coló inadvertido un detalle, ese que luego con el tiempo nos ayuda a ubicar la atmósfera de la época y del momento, sobre la mesa de la primera fila un cuaderno cerrado nos muestra las portadas que entonces hacían furor, en ella una imagen de con el rostro de Marisol, aquella niña prodigio que cantaba como los ángeles.


Muchos años después aquellas sonrientes niñas, hoy señoras hasta casadas y con hijos, miran de nuevo con caras sonrientes a la cámara. Siguen siendo caras alegres por verse de nuevo juntas en aquel espacio tan cargado de recuerdos de nostalgias... Ocupando el mismo espacio está la pizarra, el crucifijo y los viejos cuadros del Sagrado Corazón y la Virgen. En un lugar central, el lugar del viejo militar lo ocupa ahora una pareja de joven monarcas. Hasta los viejos y destartalados bancos de madera fueron sustituidos por pupitres individuales más livianos y ligeros, un armario para libros y ahora sí, un globo terráqueo que se iluminaba con los que se dotaba a finales de los setenta y principio de los ochenta a los colegios. Años que por cierto, fueron los últimos en que  permaneció abierta la vieja escuela de la Alquería. Aun así sus rostros reflejan la alegría de la celebración, del reencuentro de volver a posar junto a su maestra después de tantos años.
Han tenido la paciencia de hacerse unos babis parecidos a los que confeccionados a manos de sus madres llevaban el día de la vieja foto original en blanco y negro. Quieren así dejar constancia del momento, del paso de los años, de la gratitud a quienes le enseñaron tanto...
Solo que también aquí, inadvertidamente se deja sentir los cambios de época, el paso de la historia, la atmosfera del momento. Y así sin quererlo, sin proponerlo estas dos fotos nos sirven, nos muestran lo mucho que cambiaron sus vidas, también las nuestras, las de todos.
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El Macero de los armaos 28 jul 2013 18:55 Placido Guardiola

«El hombre que iluminaba al Cristo»



El pasado viernes fallecía en nuestra localidad Juan Tomás, «Juanito», como le conocían sus amigos. Conocido sobre todo porque, durante muchos años, ha sido el macero de los armaos. Lo fue siempre, hasta que su hijo Isidoro Tomás, comenzara a sustituirle cada vez con mayor asiduidad allá por los años 70.
En la vida del macero Juan Tomás, han habido dos pasiones: el Cristo (especialmente su sección de armaos) y la Cámara, me refiero a la extinta CAM, surgida de la vieja y querida Cámara Agrícola de Jumilla, después Caja de Ahorros del Sureste de la que fue empleado en su vida laboral.
Gracias a su primera pasión, la de los armaos, tuve conciencia de la existencia de Juan, cuando en 1971 se remozaron los trajes de las palomas. Por entonces, unos cuantos jovenzuelos, compañeros de su hijo Isidoro, nos dio por salir con la Paloma. Recuerdo a Juan detrás de nosotros para mandarnos a casa de la mujer que cosía los uniformes, a fin de que nos hiciera las pruebas pertinentes.
Después con los años, mi afición a la fotografía me llevaba irremediablemente a tropezar necesariamente con él cada Viernes Santo por la mañana en la formación de la procesión. De forma inexorable, año tras año, incluso en los tres últimos (ya en silla de ruedas), no faltaba a ésta cita. De forma que, el próximo año, me costará entender que él no ande deambulando por las inmediaciones de la Parroquia del Salvador. Creo que siempre lo recordaré ultimando algún detalle en el estandarte, en el traje de algún armao, en el trono del Cristo o dando alguna instrucción a cualquier hermano de la cofradía.
De la infancia guardo otra imagen indeleble de Juan Tomás, en aquellos años el era operador de cine en el Cine Moderno, lo que le permitía en la tarde noche de Domingo de Ramos girar una de las cámaras de cine que había en la garita de proyección e iluminar con su haz de luz el Cristo de la Columna, desde la enológica hasta llegar a la misma esquina con Barón del Solar. Como quiera que esos haces de luz eran los mismos que nos sumergían en el mundo de la fantasía del cine, puedo asegurarles que aquella entrada del Cristo en este tramo de la Avenida de la Asunción iluminado por la cámara de Juanito, daba a la entrada de nuestro Amarrado un halo mágico lleno de encanto.
Por todo ello creía de niño que las personas como Juan, tenían algún trato de favor con el Altísimo, de adulto comprendes que ante la llamada al más allá no hay títulos ni recomendaciones que valgan; sin embargo, me imagino la entrada de Juan en el paraíso iluminado por algún ángel operador de cámara que querrá devolverle así la magia con la que a muchos niños nos hacía soñar cuando el iluminaba la entrada del Cristo.
De imaginarte Juan, te imagino enredando y desenredando el caracol infinito de la eternidad. Contigo, como con todos aquellos que nos dejan, se van parte de nuestros sueños y de nuestro imaginario.
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Sebastian el de la plaza 9 abr 2013 11:36 Placido Guardiola

«Cuando un amigo se va…» 


Ayer, fallecía un hombre, uno de esos personajes sin los que es posible entender la historia y vida social del último lustro de nuestra ciudad, me refiero a Sebastian García, nuestro popular «Sebastian el de la plaza». Como todo el mundo, conocía a Sebastian de visitar su casa de tarde en tarde, donde además de disfrutar de su excelente cocina, disfrutabas del desenfado, las chanzas y el increíble humor que le caracterizaba. Reunía Sebastian todas las características exigibles a un buen relaciones públicas además de las que caracterizan a todo showman. Con él no cabía duda, de su viejo local en la plaza de Abastos, salías reconfortado en el cuerpo  (por su buena comida), y en el alma por el buen rato que te hacia pasar.


De su cocina sólo mencionar que, la propia guía Michelín, hizo de ella una mención que ya desearían hoy la mayoría de los restaurantes. Pero permítanme contarles otro artículo elogioso de su restaurante del que fui partícipe indirectamente. A mediado de los ochenta la revista «Vinos Selección» desplazó a dos de sus técnicos a nuestra localidad, pues por primera vez se seleccionaba un vino tinto jumillano “Viña Umbría”, para su revista. Tras cerrar las conversaciones de aquella selección, ambos técnicos (uno de ellos critico especializado en gastronomía, quesos y embutidos), se imponía llevarlos a comer.

La cuestión de aquella comida no era sencilla, pues en aquellos años Jumilla no tenía la oferta de restaurantes que hoy conocemos, y aquellos comensales que me acompañaban, además, insistieron, en que les condujese a probar algún sitio especial donde degustar algo especifico de la localidad. Aun cuando mi elección estaba clara desde el principio, el lugar era «Casa Sebastian»; pero a mediados del mes de Julio, en aquel viejo local de la plaza sólo ventilado con los  ventiladores de aspa, asustaba. Con todo, comimos en su casa, además quisieron probar platos no livianos precisamente, que si unas Manos de Ministro con garbanzos, Estofado alubias… eso en plena canícula veraniega y con 38º que hacía. Bueno, la cosa terminó en otra reseña elogiosa en la sección de gastronomía para «Casa Sebastian».
Sebastian era un especialista en recoger partidas de conservas especiales, vamos una delicatessen que sólo allí, en su restaurante, podías encontrar, latas de corazón de alcachofas de más piezas o de mejillones y navajas especiales y con menos… No se de dónde se las gobernaba, pero en su vieja estantería las podías encontrar, además de comprar.
De su trato, sus bromas, y su show ni les cuento, desde el puro especial de la casa hasta cualquiera de sus salidas más sorprendentes eran posibles; pero hasta las más sorprendentes terminaban de contagiar el buen humor de este periquito que siempre fue del “Español”.
Creo que apreciaba a Sebastian desde los tiempos de la tienda de ultramarinos de mi madre, ella siempre recomendaba su casa para comer a los viejos representantes que venían de fuera, eso además de que siempre que fui a su casa con amigos y compromisos cubrió con creces las  siempre buenas expectativas que en él depositaba.


Este hombre, que por ser fue de todo: botones del Central, camarero, cocinero en chiringuito de playa, empleado en el desaparecido Hotel y restaurador; lamentablemente nos ha dejado. Ante todo fue un hombre que sabía contagiarte la alegría de vivir y que se distinguió por ser amigo de todo el mundo y profundamente conocedor del carácter jumillano. Aún tengo fresco en el recuerdo su paso por el programa «La Rendrija» en Telecable Jumilla y el buen rato que nos hizo pasar… Nos prometió que cuando quisiéramos nos haría unos gazpachos con productos de mar. Con el tiempo lo hemos dejado pasar y ya no son posibles en esta vida; pero cuando nos encontremos contigo en la otra, esos gazpachos, nos los comeremos querido Sebastian.

PD: Fotos pertenecientes a la página de Facebook «Casa Sebastian» y que nos hemos permitido la libertad de tomar y retocar.
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En el recuerdo 28 oct 2012 17:45 Placido Guardiola

«Juan Moreno Rodríguez»



Nos dejó Juan Moreno, un pionero del reportaje videográfico que a principios de los ochenta fue cofundador de televisión local Telecable Jumilla. Unos años antes había abierto en la calle Cánovas del Castillo el que fue primer videoclub de Jumilla; desde finales de los setenta rodaba los primeros reportajes que se hacían en este medio en nuestra localidad.
Tras unos pocos años desarrollando su actividad profesional en las diversas facetas del incipiente mundo del vídeo, su afición por el cine y la producción videográfica le llevaron a marcharse a Murcia, en 1986 comienza a trabajar como corresponsal de RTVE, y un poco después funda una productora de servicios audiovisuales GMTV que en la actualidad es una empresa colaboradora de TVE dedicada a la producción de contenidos audiovisuales para el mundo de la televisión.
 EL 28 de septiembre pasado, nuestro paisano Juan Moreno, fue homenajeado en la Filmoteca Regional, por toda su trayectoria profesional dedicada a la producción audiovisual.
En la región está considerado uno de los pioneros en este mundillo y sin duda la memoria videográfica de Jumilla a partir del ochenta ha sido posible gracias su iniciativa e inquietud por el vídeo y la formación de lo que hoy es Telecable Jumilla.
Sirvan estas líneas como sincero homenaje y constancia de su hacer y contribución.
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Medalla de Oro de la Región 8 jun 2012 12:34 Placido Guardiola

«Los méritos de un galardonado»


Han tenido que pasar treinta años para que finalmente D. Andrés Hernández Ros, el hombre que estampara con su firma junto a la del Rey el Estatuto de Autonomía de la Región de Murcia, se le conceda la medalla de oro regional. Medalla que le es concedida por un Presidente de signo contrario, cosa que honra al actual mandatario regional D. Ramón Luis Valcárcel.
Muchos se preguntarán cómo yo, abiertamente contrario a las taifas autonómicas, me pongo ahora a elogiar al quien fuera primer Presidente de la nuestra. Pues bien, aun cuando ignoro los motivos de unos u otros para otorgarle a mi amigo Andrés Hernández este galardón, defiendo sin ninguna duda su merecimiento, por ello acudiré mañana sábado al patio de butacas de nuestro Teatro Vico en señal de testimonio y adhesión. Son muchos los méritos que le reconozco y quiero acompañarle en ese momento junto a su esposa Josefina e hijos.
Conocí al galardonado en 1981 por razones de mi cargo de secretario durante la crisis económica de la Cooperativa San Isidro. En mi primera cita con el entonces Presidente Autonómico rondaban en mi cabeza los muchos tópicos que sobre él circulaban en nuestra región: “Lubina mismo”, “El tren bala Murcia Espinardo-Molina”, “Criadero de langostinos en el mar menor”… En su despacho, me encontré a un hombre joven y perspicaz, aun no había terminado de exponerle algo y él ya adivinaba a donde quería llegar. Era Andrés el único político que cuando le hablabas, te miraba a los ojos con la misma franqueza y sinceridad que te decía eso no puedo, esto lo voy a hacer, de esa forma no, etc. Y, creedme, en aquellos días conocí con bastantes políticos y altos cargos de ámbito nacional (tanto de la extinta UCD, como meses más tarde del PSOE en el ministerio del jovencísimo Joaquín Almunia), sobre todos ellos destaco y me quedo con Andrés Hernández Ros, y lo hago por su valor personal, carisma y franqueza. De ahí que haya conservado su amistad durante estos años y defendido su figura allí donde he tenido ocasión de hacerlo.
El hombre que se galardona mañana en Jumilla, es el artífice de que un Gobierno nacional (el del PSOE de F. González), cubriera el riesgo de quiebra financiera por más de 2000 millones de las antiguas pesetas que se reclamaban a los agricultores socios de la Cooperativa. A él igualmente, hay que agradecerle las gestiones políticas para que el Gobierno nacional reconociera el pasivo de más de 400 millones que estaban depositados en las cartillas de la Caja Rural de Jumilla. Por eso, mañana, cuando me siente en la butaca del Vico, aplaudiré tu galardón Andrés, en nombre de muchos de los agricultores que tenían allí depositado los ahorros de su cosecha con los que pagar el arreglo de su casa o casar a su hija y que ya no estan entre nosotros. Espero también que si alguien de los muchos jumillanos que aún viven y recupero sus ahorros, gracias a tus desvelos, acuda a la esquina de la glorieta a estrecharte la mano y felicitarte.
De su resolución y dirección debemos los murcianos, especialmente los jumillanos, todo el plan de presas de contención anti-riadas de la cuenca de la Rambla del Judío. Decisión que prometió ante una asamblea de agricultores y vecinos de la Estacada con motivo de las riadas que asolaron esta barriada en los ochenta. Asamblea en la que, tras escuchar a los viejos del lugar, aseguro la vía de escape mediante la reconstrucción del viejo puente de hierro a la semana siguiente.
A Andrés se le llamaban iluminado por su idea del tren bala que comunicara Murcia con Espinardo, su complejo y Molina; sin embargo, hace poco que inauguramos un tranvía la mitad de ambicioso que el de su proyecto. Lo de la acuicultura de los langostinos ahora resulta que no es una chirigota y lo hacen empresas privadas con rentabilidad.
Son las paradojas del destino Andrés, cuya ironía ha querido que, también sea en mi pueblo, donde te den la medalla, aunque muchos de mis paisanos ignoran lo que hiciste por ellos.
Para quienes no lo saben Andrés fue el artífice de ésta autonomía en la que no creo; pero hasta el último momento su idea de región distaba mucho de ser lo que hoy conocemos, por eso lucho hasta el final por incorporar a Albacete provincia origen de la cuenca del segura cuyas aguas son quizá el único elemento aglutinante de esta región. Tampoco descartó a Almería, aun cuando ambas cogieron derroteros distintos.
Estaré mañana en el Vico, no porque crea en la autonomía, sino por los muchos meritos personales que te reconozco y porque todavía representas la valentía, honestidad, liderazgo y carisma de los que, lamentablemente, carece la mayoría de la casta política actual.
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Un Adios a Pedro 24 abr 2011 08:07 andres

«In memoriam»

Desde esta humilde publicación y como colaborador quiero tener, en este Domingo gris de Resurrección, un recuerdo para Pedro "Sota", que nos abandonó el Viernes Santo de este 600 aniversario y que pasara a la historia de Jumilla como este mismo evento.
No conozco en profundidad su vida, creo que la única capacitada para ello, seria "Líber" su esposa inseparable, yo así los he visto siempre, lo mas lejos uno del otro la distancia que había del fogón de la sartén de los churros a la barra de la propia churrería y seguramente también sepan bastante sus hijos a los que ha inculcado su profesión.
Las personas encargadas de escribir la historia de Jumilla tendrán que incluirlo por que habrá pocos jumillanos que no hayan empleado, al menos cinco minutos de su vida en observar a Pedro como hacia las ruedas con esos dos palillos japoneses grandes, por que en todas las fiestas locales importantes ha estado ahí dando la cara. ¿Quien no ha terminado una noche de feria en la churrería ó una madrugada de Semana Santa, una noche vieja? ¿Quién no ha comenzado un día de Romería en la churrería del Sota? Muy pocos.
¿Años?, creo que ni el mismo recodaría los que llevaba trabajando, yo diría que todos, de momento todos los que yo me conozco (60). ¿Bajas laborales? muy, muy pocas.
Probablemente se podría estar escribiendo de él hasta el Domingo de Resurrección del año 2012, pero me quedo con el recuerdo de persona, trabajador, futbolero, taurino, gran lector y amante de los animales (nunca faltó en su negocio un churro para ese pobre animal abandonado) y sobre todo esposo y padre.
Imagino que es un serio candidato a una medalla de oro al trabajo, no solo se lo van a dar a los folclóricos, que el también admiraba. Y por supuesto "si" se merece un reconocimiento por parte del Consistorio de nuestra localidad.
Descanse en paz.
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Fallece Luis García Berlanga 14 nov 2010 07:46 Placido Guardiola

«Un cineasta, libre, socarrón y crítico»




Era Julio de 2004 cuando en Adeje, un pueblo en expansión del sur Tenerife (Canarias), cuando conocí personalmente a Luís García Berlanga. Tanto él como yo habíamos acudido al curso de verano de la Universidad de La Laguna «Cine y Multiculturalidad», él tuvo su ponencia sobre aspectos sociales del cine el día 27. Pronosticó el futuro del maridaje entre el cine y la tecnología, habló del éxito de masas en éstas superproducciones tecnificadas, del papel de los directores españoles convertidos en productores mediante la subvención pública. El día 28 expuse la mía sobre publicidad y sociedad. Al finalizar mi deserción coincidimos para nuestro regreso al aeropuerto, por lo que no puede resistir el transmitirle mi admiración por algunas de sus películas, especialmente "Plácido", “El verdugo” y cómo no, “Bienvenido mister Marshall”. Por su parte Berlanga me confesó que “El verdugo” era su preferida, luego emprendimos una larga charla sobre los efectos del cine en la sociedad.
Me pareció Berlanga entonces un venerable anciano, simpático y socarrón que miraba la realidad con un sentido crítico y de vuelta de todo. Hablaba con el desparpajo que dan los años y una vida llena de experiencias y de éxito. Un éxito del que estaba de vuelta, pasaba de él sin atribuirle ninguna importancia. Le recuerdo lúcido, agudo y hablador mientras caminaba con alguna dificultad ayudado por su secretaria hacia la sala de espera del aeropuerto.
Ignoro si fue fruto mi admiración hacia su obra, su pelo y barba blanca por los que siempre he sentido predilección o, su lúcida conversación sobre los efectos sociales del cine lo que causó en mí una profunda impresión. Seguramente por ello hoy siento su marcha además de por lo que representa para el cine español, con un sentimiento mucho más personal.
Estoy convencido que dónde quiera que ahora estés, seguirás conservando tu aguda e irónica mirada sobre lo que te rodea así como tu magnífica forma de narrarlo.
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Marcelino Camacho Abad 30 oct 2010 07:38 Placido Guardiola

«Nos veremos más veces»

Finalizaba la primavera de 1986 cuando el PCE había convocado a todos cuantos encabezamos las plataformas cívicas que propugnábamos el “No a la OTAN” en el hotel Carlton, cerca de Atocha. A aquella reunión dominical debimos acudir algo menos de cien representantes de toda España, nada más entrar en el salón del Hotel donde se iban a celebrar los debates vi por primera vez en persona a Marcelino Camacho Abad, quien por cierto recibía a todo el mundo con un saludo. “¡Hola soy Marcelino! ¿De dónde vienes?” –me dijo, añadiendo después “Buena tierra de vinos”. Por mi parte no puede reprimir el deseo de contarle que, en 1974, había sido detenido, zarandeado, golpeado y conducido a la comisaría de Puerta del Sol (hoy Presidencia Regional), por los grises, quines me tomaron por un militante clandestino de CCOO a la salida del metro de Plaza Castilla donde los suyos habían quedado para movilizarse en protesta del proceso 1001. Ambos reímos el suceso alargando nuestra conversación hasta el inicio de los debates.
A la hora de la comida, celebrada en el mismo hotel, ignoro si por casualidad o porque Marcelino lo buscó, vino a sentarse a mi vera y emprendimos una animada charla que continuo toda la comida y la sobremesa.
Debía contar en aquel momento Marcelino con 68 años y hacía poco que había dejado sus cargos sindicales y políticos, era como el mismo se definía un sindicalista y militante de base. En cuanto al propósito de aquella reunión, lo tenía claro, era el momento de aprovechar el tirón cívico que había propiciado el Referéndum sobre la OTAN, incorporando bajo unas nuevas siglas a gentes que no proveníamos del viejo PCE, como era mi caso. No en vano aquella reunión y debates fueron el embrión de lo que hoy es Izquierda Unida y todo ello estaba auspiciado por la ejecutiva del PCE. Marcelino lo transmitía con una viva ilusión y emoción del viejo luchador que no se rinde. Particularmente me convencía más su ilusión, empatía y ganas de seguir en la brecha, que todas las razones que en los debates se habían argumentado.
Marcelino, durante las horas que duro la comida y sobremesa, no dejó de contar anécdotas de su trayectoria militante y sindicalista preso en Carabanchel, lo curioso es que las contaba con una sonrisa en sus labios sin que se dejar pasar un ápice de rencor o amargura, eran simplemente gajes del oficio que él había asumido por convencimiento. Ahora son otros tiempos, me decía, tenéis que ser vosotros los jóvenes universitarios los que sigáis el rumbo afianzando las conquistas conseguidas.
Al anochecer, vino a despedirse y me dijo: “Estoy convencido que en el futuro nos veremos más veces”. No ha sido así, sin embargo, desde entonces entre mis recuerdos está la imagen de aquel hombre diminuto en corpulencia y grande de espíritu, de pelo blanco y sonrisa en los labios, de ilusión cargado y de trayectoria plena.
Si hoy me preguntasen que me pareció Marcelino, diría sin riesgo a equivocarme que un HOMBRE BUENO, no porque nos haya dejado, sino porque ya entonces me lo pareció y en aquellas horas que con él compartí me desbordó con su humanidad.
Si hay otra vida Marcelino, estoy seguro que como tu dijiste, nos veremos más veces.
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En estos días de Facebook 10 may 2010 10:07 Placido Guardiola

«Una ciudad sin calles ni plazas»


En estos días que perezosamente se alargan con la luz del sol, como si quisieran hacer desaparecer la noche.
En estos días de negros horizontes, tan oscuros como la lava del volcán irlandés que hace cerrar los aeropuertos ante el riego de pulir los fuselajes por las cristalinas y duras arenas que arroja.
En estos días donde me resisto a teclear nada ante la sensación de que nadie quiere escuchar lo que yo pueda contar.
En estos días digo, un amigo, un amigo del alma, de esos con los que pasabas horas y madrugadas de charla, de esos que sin saber cómo la vida te separa, me ha pedido ser admitido en mi Facebook. Tiene bemoles y guasa la cosa, que tu y yo amigo, amigo del alma, tengamos que estar unidos por esto de las redes sociales. Tu allí, yo aquí, ambos tras la pantalla, y cada uno en su habitáculo particular, en ese refugio narcisista donde nos encerramos para quizá no saber de la calle, aunque ambos sabemos que no podemos vivir sin conocer cuanto acontece en sus avenidas y en sus plazas.
Colgaremos fotos, escribiremos en nuestros muros expresando nuestro estado anímico matutino, nos enviaremos esa chorradita graciosa o ese regalo virtual; pero tu allí, yo aquí, sin salir de la privacidad de nuestros salones, sin estar expuestos a los peligros e inseguridad de las calles. Compartiremos amigo mio, el tiempo y la topología de esa ciudad virtual que no tiene calles, avenidas, rambletas ni plazas.
Pero en estos días amigo, amigo del alma, no quiero escribir, ni siquiera dejar un comentario en el muro, tampoco dejarte esa dirección que ayer descubrí por azar navegando en la red. En estos días de mayo, me apetece perder las horas, el tiempo, dejar pasar la vida compartiendo contigo de nuevo, las calles, plazas y rincones de nuestra Jumilla natal.
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LAS MADRUGAS (III) 22 ene 2010 08:33 andres

«¿ Tenías tanta prisa ? »


Hoy me van a perdonar los seguidores de este blog que les robe parte de su valioso tiempo y hable de mis cosas, ya lo advertí, escribiría lo que se me ocurriera en la madruga, pero en ésta ocasión, reinando reinando, se me ha juntado la trasnochá con la madruga.
Ayer unos minutos antes de salir de mi casa para ir al programa de «La Rendrija» me comunicaban el fallecimiento de mi amigo Juan, D. Juan Salmeron conocido por otras muchas personas, deportistas y pacientes en Jumilla y tambien «Juanin» como lo llamaban cariñosamente en su pueblo Cieza. Vaya en primer lugar un abrazo muy fuerte para su mujer Espe, sus hijos Juan y Antonio, para su madre y el resto de sus familiares, siento su perdida casí con el mismo dolor que ellos.
Conocí a Juan sería por el año 85, 87 no se soy torpe para las fechas igual que para la informática, no se; pero un día me plantearé seriamente por que estoy adquiriendo tantas torpezas; lo conocí a través de un familiar común de Cieza que me comentó la posibilidad de que pasara consulta en la "clinica ASUR" de la que formaba parte. Lo comente con mis socios y se aceptó la idea, todavía recuerdo los primeros pacientes que tuvimos y, digo tuvimos, porque yo lo seguía de cerca para cerciorarme de que estaba capacitado. El siempre decía que yo lo examinaba continuamente, pero no tarde mucho en darme cuenta que sabía volar solo, sabía lo que hacía. Poco a poco fue naciendo una amistad que se traslado del terreno profesional al social, comimos muchas veces junto en su casa , en la mía y muchas veces en ninguna, cazamos juntos actividad que el dominaba, en esto yo era el principiante y tengo que agradecerle las cosas que en esta faceta me enseño.
Juan era una persona de forma innata innata extroverda, tranquila, analítica y observadora entre otras cualidades, junto a otras cualidades adquiridas también era educado, amable... Hablaba mucho, en esto andabamos a la par, recuerdo un viaje que haciamos juntos a su querido Pobladura de las Regueras en el Bierzo, al pasar Madrid le dije: " ahora me toca hablar a mi hasta Leon " y así establecimos en los viajes el turno de palabra. Era además una persona primitiva o primitivista, le gustaba la naturaleza, la agricultura, la ganadería a pequeña escala la caza , la pesca, me refiero a la prisa- le gustaba recoger todo lo que daba el monte, setas hierbas comestibles, se fabricaba sus artes de pesca y algunas de caza. Era ingenioso, ocurrente y bromista a mi me gastaba siempre la misma, cuando me veía ansioso me decía: ¿tienes prisa? yo contestaba, no y acto seguido preguntaba: ¿y alguien que te la meta? y añadía rapidamente -me refiero a la prisa- y rompía a reirse.
Como antes decía que era tranquilo, análitico y observador, cualidades muy importantes tanto para su profesión como para desarrollar sus aficiones. En la profesión era un médico que no defendía la consulta de 10 minutos, por que el empleaba 40, 50 o 100 si era necesario, diagnosticaba hablando con el paciente, era un típico representante de lo que el Dr. Marañon definía como el médico de la silla. Cuando iba a explorar al paciente ya sabía el diagnóstico; pero pedía pruebas para dejar constancia gráfica, porque así lo exigían la mayoría de sus actuaciones profesionales. En su afición favorita, la caza, llegó a conseguir grandes trofeos de caza mayor, cazó en toda España y también fuera de ella, lo hizo en Canada y Rusia, faltándole cazar en Africa que era una de sus muchas ilusiones; pero estoy seguro que allá arriba el encargado de esos menesteres le dará algún permiso para cazar en las grandes praderas.
Hablaba de una consulta o de un diagnóstico con la misma pasión que comentaba un lance de caza, estaba lleno de ilusiones, su familia, su campo, su casa de Pobladura, su perro, su caza, su pesca, sus proyectos agrícolas; pero la vida es injusta, siempre estamos pendientes del que sopla las velas.
Vuelve a amanecer que no es poco para los que quedamos, tu Juan "no tenias prisa" y ojala algúnn día acabemos con " el que te la ha metido " - me refiero a la prisa y a los seguidores de este blog decirles que perdemos una gran persona, un buen médico, un extraordinario traumatologo y yo además un amigo entrañable.


DESCANSE EN PAZ.
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El Candi III 16 ago 2009 20:11 llanerosolitario

Hoy de buena mañana, en nuestro matinal y diario paseo, nos bajamos para la cuesta de la parra, al fondo se elevan majestuosos sobre el horizonte los pinos de los baños del Tío Campa. Están junto al camino mar, que sube desde el charco Ontur, por el borde de la rambla. Que mira como está Candi, para que baje un día de estos una riada, el tapón que puede originarse con las cañas que hay en el curso del agua, puede ser de los que hacen historia. De noticia de primera plana, aunque solo sea en ese periódico local, con nombre de semana.

Que nombre para un camino Candi, que cosas tan raras, si al menos fuese hacia el Este, al mar llegaríamos aunque tardásemos una semana, pero hacia el Oeste y buscando la solana, como que no me oriento Candi, vamos a andarlo un poco y ver si es verdad que llegamos a alguna playa.

Después de un buen rato, a donde único llegamos es a una vieja cantera abandonada, que hace años se empleo como vertedero, porque todavía se aprecia en su entorno la imborrable huella, que aquel uso dejo en épocas pasadas.

Se a clavado algo en un pie, parece que el Candi cojea de una pata, ya somos dos los cojos en este caminante grupo, donde él abre la fila y yo cierro la escuadra. No me deja que se lo mire, y cada vez, lo que sea, llevará más clavada, trato de cogerlo, de ofrecerle algo al engaño, pero nada. Por la vía del razonamiento, por la amistad creada, por el aprecio que te tengo, déjame que te mire la pata. Como si a la pared le hablara.

Llegamos a casa y lo cojo mientras bebe agua, y aunque de mala gana, me deja que le mire la pata, y en la certeza yo andaba, era un trozo de vidrio que le ha producido una herida por la que ya sangra, debe de haber sido en el viejo vertedero, al que fuimos pensando que era una playa.

Suspendemos por hoy el paseo y te leo algo mientras descansas Candi. Tengo a mano un libro que relata la historia de una batalla, donde España perdió el dominio que tenía sobre las aguas. Fue una batalla naval, de las que el destino de una nación cambia, se perdieron los mejores marinos, los más grandes barcos de guerra que los mares surcaban, se luchó contra los ingleses en un cabo de mar de las costas gaditanas.

La llamaron de Trafalgar, y el orgullo de una nación se defendía, allí murió Churruca, Galiano y Alcedo, aunque consiguió salvarse Gravina. Salieron del puerto de Cádiz treinta y tres barcos y solo nueve de ellos volverián. Fue una derrota advertida Candi, por los nuestros sabida, se fue a una muerte casi segura, pensando más en la gloria póstuma que en la propia vida.

Se perdió la batalla y comenzó la caída, del imperio de ultramar donde el Sol nunca se ponía, así lo cuenta la historia Candi, sabes que en cosas tan serias nunca te mentiría. Después de aquella batalla, una guerra vendría, contra el mismo aliado que en Trafalgar se tenía, mandados por Bonaparte que emperador se creía.
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El Candi II 11 ago 2009 00:00 llanerosolitario

Como el Candi anda todo el verano aquí en la huerta, no está al corriente de la actulidad, de las cosas que ocurren ni se entera, se piensa que en el mundo no pasa nada, y vive el tío más feliz que unas castañuelas, me pregunta porqué unos pájaros vuelan en bandadas, otros pasan solos, y algunos, lo hacen en pareja.

Son como las personas Candi, le comento, unos buscan la soledad, otros el acompañamiento, y muchos encuentran en la multitud, el lugar donde expresar sus sentimientos, los pájaros y todos los animales en general, nos manifestamos por impulsos emocionales, que nos salen en la vida al encuentro, deberías de entender Candi, que soy tan animal como tú, y que tengo cosas en mi actitud, que ni yo mismo las entiendo.

Así que déjate los pájaros y de si vuelan solos o revueltos, y vamos a lo nuestro, que se está poniendo el sol, y cuando oscurezca, aparte de despistarte, volara el mochuelo, me preguntaras porque vuela el pájaro en la noche, y entonces a ver como te lo cuento.

Cuando más y mejor se lo pasa el Candi son los fines de semana, se pone más contento que niño chico que llevaran a la playa, comenzamos la tarea a primera hora del día, antes de que apriente el sol, que es cuando cantan las ranas, nos subimos para el monte del cabezo, hacia el gran embalse del agua, que parece un mar pequeñito al que le faltase la playa, y en la orilla un chiringuito, donde tomar una cerveza fresca en la fria jarra.

Nos subimos por el camino de la rambla, junto a la viña de Paco el Nanejo, que hace tiempo que ya no labran, te acuerdas el pasado año Candi, que hasta se dejaron la uva en la cepa sin cortarla, que lastima da verla, con lo que el tío Paco la cuidaba, que más que cuidarla, la mimaba, serán cosas de la crisis Candi, que por si no lo sabes, ahora con la crisis todo el mundo se tapa, o sera más bien, que la uva apenas vale nada, y tienes que pedir casi por favor, que en las bodegas quieran tomarla, aunque sea para tarde y mal cobrarla.

Por los olivos del tío Pablo nos cruzamos, por debajo de la balsa, en su aljibe nos paramos y bebemos agua, es tan chiquitito, que más que aljibe parece una cantara, tiene una casita blanca que mira para Santa Ana, debajo de un centenario olivo que da una sombra que no hay dinero para comprarla, desde allí se contempla todo el valle, desde la Pinosa a la Estacada, con el castillo de centinela, con el pueblo, que a sus pies parece una falda, de esas de cola y con volantes, que para la feria de Abril, lucen las mozas sevillanas.

Un día de éstos te llevaré a Sevilla Candi, a oir cante flamenco y escuchar las palmas, a ver bailar sevillanas a las mujeres más guapas de España, ahora nos volvemos a casa Candi, la marcha que hoy acaba la continuaremos mañana, que antes de que salga el sol, aquí me tendrás, dandote la tabarra.
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EL candi 3 ago 2009 20:57 llanerosolitario

Desde mi casa de la huerta, en compañía de mi viejo perro, que de un ojo quedó ciego, y yo creo que no oye bien por una oreja.

Por el poco caso que me hace, por castigarme con la indiferencia, el pobre animal no entiende, que son cosas de la edad, que no se lo tomo en cuenta, que me vea por un solo ojo, y me escuche por una sola de sus orejas, que son casi diez y ocho años, y a poco que se cuide llegara a la veintena, como mozo metido en quintas y moza en edad casadera.

Aquí paso las tardes, me vengo despues de las siestas, con estos calores que hacen, no hay quien asome la nariz a la puerta, que tiene más valor una sombra que diez comidas de suegra.

Aquí me llego, para hacerle compañía y darme con el una vuelta, por el borde de la reguera madre, por los caminos y las viejas sendas, buscando ranas por el canal del agua, por el agua retenida en las arquetas.

Son muy listas las ranas, que aunque de cantar no cesan, apenas nos acercamos unos metros, callan y acechan, y mira que se lo digo veces al Candi, hay que llegar con sigilo y no en estampida como fieta pamplonesa.

Vemos la fruta ya madura y como el agricultor huertano recoge la sudada cosecha, primero fueron las brevas, despues los albercoques, luego los melocotones y ahora tocan las peras, que no sé, si es una fruta con nombre y forma de bombilla, o es la bombilla, la que toma el nombre de esta delicia veraniega.

Debajo de un pino nos paramos, se agradece la sombra que presta, es el pino árbol agradecido que no necesita delicadezas, anda el pobre apenado por que no ofrece cosecha, no te pongas triste, le comento, tampoco la da el olmo, y mira si tiene fama y nobleza.

Es el pino árbol jumillano por exclencia, tan antiguo por estos lugares como el castillo y la iglesia vieja, que seria de Santa Ana sin pinos, o del Carche y la Sierra Larga sin ellos, con toda su grandeza.

Se llama Candi mi viejo perro, Candido para más señas, asi le puse por un amigo sindicalista de largas barbas, y no pequeña la cabeza, el que tuve antes se llamó Nico, por otro viejo amigo que ya blincó los ochenta, y al que siguen llamando,Nicolás Redondo Urbieta, con ambos compartimos casa y mesa, en un lugar del Carche que es un encanto, y al que se le conoce como la cueva de los Cortezas.

Y así nos pasamos las tardes, los dos haciendo pareja, esperando que el sol se ponga asentados en una piedra, debajo de un frondoso sauce, de los que llaman falsa pimienta,- que planté junto a la valla a dos metros de la puerta - para ver las luces del castillo, que parecen antorchas de fuego encendidas, en las noches oscuras de luna nueva.
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Pedro Luis Díaz, un gran hombre 30 jul 2009 08:54 Placido Guardiola

«Un ácrata de verdad »


Conocía a Pedro Luís «El de las Maderas» (así se le distinguía) y a su esposa desde mi infancia, había sido compañero de juegos de su hijo mayor y correteado por su casa y la serrería; sin embargo, no fue hasta el final de la dictadura cuando en alguna conversación que mantuve con él, descubrió en mi lo que el llamaba «sensibilidad social», desde entonces me distinguió con su amistad y aprecio que ya fueron mutuos.
Fue Pedro Luis un gran anarquista, si el termino en cuestión les trae a sus mentes alguna connotación negativa, se los diré de otro modo; Pedro Luis, tenía una alma grande y desbordaba humanidad por cada poro de su piel. Fue ecologista convencido antes de inventarse la palabra y un profundo creyente en la bondad del hombre y del alma humana, seguramente por eso podía ser un gran anarquista, sólo así se comprende el estar convencido de que el hombre puede gobernarse así mismo en ausencia de restricciones, poder o coacción alguna.
Sobre este tema, tan filosófico versaron muchas de nuestras largas y profundas diatribas, especialmente porque yo, más cartesiano, siempre albergaba alguna duda. Para él la clave estaba en la educación, en la cultura que le diéramos al pueblo. Una CULTURA con mayúsculas que sacara del ser humano lo mejor que hay en él, no una cultureta y manipulación que estábamos dando. Una educación donde todos, padres, maestros y sociedad estuviéramos implicados. Si eso se daba, para él era posible la utopía ácrata.
Es imposible abarcar la grandeza de este hombre en unos cuantos párrafos; pero me resisto a no contarles alguna pincelada de su vida. Su esposa era una mujer creyente y practicante, él sin embargo sólo creía en la bondad del hombre, un día me explicó: “sabes en el fondo creo que si hemos funcionado tan bien, es porque en el fondo coincidimos, amamos las mismas cosas”. En otra ocasión, ya con setenta y nueve años cumplidos, me narró con toda alegría su primer bautizo en el monte, había acudido voluntario a Moratalla a sofocar un incendio, cuando la descarga de un hidroavión le había empapado su cuerpo mitigando el calor sofocante que en ese momento soportaba. Pues Pedro Luís era y practicaba el ecologismo desde antes de inventarse la palabreja a eso le llamaba el «naturismo» cosa que era consustancial con su manera de concebir el mundo y el papel del hombre en él.
De tarde en tarde, me decía que debíamos hacer algo, fundar un club, ateneo, donde enseñar a los más jóvenes, donde transmitir otros valores… Esos que hacen del hombre un ser realmente humano y culto, respetuoso con la naturaleza y con su semejante. Esos, que él practicaba y que le llevaron a renunciar a la indemnización que le correspondía por habar sufrido injustamente cárcel tras la guerra civil, sin otro justificante que tener ideas ácratas. Recuerdo que cuando le dije que cogiera ese dinero, sabía que por entonces andaba apurado, me dijo: “No, amigo, porque aceptarlo es reconocer que con ello se paga la indignidad que sufrí sin motivo”.
Supe amigo Pedro Luis que pronto nos dejarías, cuando hace apenas unos meses tuvimos nuestra última conversación, no por tu estado encorvado y tu pesado andar apoyado en la cuidadora, sino cuando me dijiste “Me estoy volviendo muy pesimista, veo que esta sociedad seestá muy instalada en la comodidad y no quiere cambiar” Entonces, me dí cuenta que el viejo optimismo, la esperanza que siempre albergó tu corazón sobre la bondad del hombre, comenzaba a marchitarse. Por eso, yo que era conocedor de tu vitalista visión humana, supe que sólo ese apagón de la vida biológica podía haber obrado tal cambio en ti.
Ya ves Pedro Luís, con esta vida de locos que llevamos, ni siquiera me enteré de tu muerte hasta pasado tu funeral, ni siquiera pude acompañarte en ese último trance hasta que la tierra, la madre tierra, abrazara tus restos para siempre, tal y como hubiera deseado; pero hoy estoy seguro que hay un Dios Universal que acoge en su seno a las almas grandes como la tuya, no puede ser de otro modo. Tu ejemplo sigue vivo en mi corazón y en aquellos que te conocimos.
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Galardón Ana María Tomás Olivares 23 jul 2009 07:44 Placido Guardiola

«Una escritora que comunica»

Nuestra amiga y paisana Ana María Tomás Olivares ha sido distinguida recientemente con el nombramiento de Dama Literatura 2009. Al ser entrevistada por este galardón en un medio local manifestó que: «...lo mejor de la vida es tener amigos y tener personas que te quieran, éste es el mejor reconocimiento...»
Sin embargo, yo creo que el lujo es contar con ella entre tus amigos, pues Ana Mari es de esas personas que cuando te la encuentras te saluda no con el gesto o con la palabra; sino con el alma. Su saludo, como su mirada, irradia una luz especial que desde luego no puede salir de otra parte, y que te contagia de una especial alegría en cada encuentro con ella. De ahí que para nada me extrañe que tu tengas muchos amigos y los consideres un regalo, aunque creme Ana Mari, el auténtico regalo, es tener entre tus amigos personas como tu.

Foto: La Verdad

No soy crítico literario y la simpatía que te profeso además no me dejaría emitir un juicio sobre tu obra medianamente imparcial, tampoco quiero serlo nunca cuando escribo (la imparcialidad como la objetividad no existen), pero si tengo algo claro de tu pluma y literatura, tu no eres una escritora que escribas bien, tu Ana Mari eres además, de esos literatos que comunicas.
Por eso me gustan tus poemas y tus relatos, me gustan desde aquella primera carta de amor que te premió la Universidad y que te dio a conocer en este arte, porque tus escritos, como tu mirada, comunican con una transparencia y sinceridad que llegan al alma que es donde las cosas tienen que llegar.
Enhorabuena Ana Mari por este reconocimiento, pero a quienes te conocemos, no nos ha pillado de sorpresa pues esperamos muchas más.

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Las higueras de mi amigo Andrés 4 jul 2009 21:01 Placido Guardiola

«Caras brevas las que sus higueras dan»


Tiene en su huerto mi amigo Andrés
dos higueras que ricos higos y brevas dan.
Pero lleva varios años que los pájaros del lugar
no le dejaron ni unos ni otras probar.
Celoso de sus frutos este año Andrés
piensa de sus higueras los pájaros ahuyentar.

Al chino molinetas y colgajos ha ido a comprar,
todo de colorines para en sus higueras colgar.
Ahora parecen, más que higueras, árboles de navidad.
Treinta euros en los adornos se ha venido a gastar,
para conseguir que huyan las aves de aquel solar.


Los molinillos de colores el aire hace rodar
lanzando mil destellos al cielo del lugar.
Asustados los pájaros parece que están
y el amigo Andrés dos platos de brevas,
ha podido, por fin, ogaño degustar.

Más los golosos pájaros que por allí van
aprendieron que tanto brillo no causa ningún mal
y de nuevo el festín con sus brevas se dan.
Con los adornos a ese precio amigo Andrés,
caras brevas las que tus higueras dan.

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DOS DECISIONES 4 jun 2009 17:07 andres

«Mi amiga Ciza»

Era una tarde de Marzo, de fiesta San José yo me encontraba con mi familia en la finca de un amigo por allá por la Caña, celebrando su santo, cuando sin comerlo ni beberlo y sin saber como , aunque si se por que; fue por la espontaneidad de los niños, ese amor innato a los animales y ese corazón inocente que no les cabe en el pecho me vi obligado a tomar una decisión - adoptar un animal en serio -. Se trataba de una cachorrillo de una camada de seis que había tenido la perra pastora del ganado de aquella finca. Tenia tres semanas era una bola negra, rizada y con una mirada penetrante, cariñosa, simpática e inteligente. Entonces ocurrió lo que me temía mi hija apoyada por algún sobrino me planteo la pregunta que me temía ¿papa no la podemos llevar a casa? y estuve toda la tarde dándole vueltas al asunto, buscando excusas pero mi hija estaba cautivada por aquel pequeño animal, la había mirado con la misma mirada que a mi y que yo me negaba a reconocer.
Llego la hora de volver a casa y en un momento tuve que tomar esa gran decisión que llevaba toda la tarde eludiendo, compartir a mi familia y mi casa con un animal hasta que Dios quisiera, de pronto dije ¿y que nombre le vamos a poner? fue la respuesta a esa decisión y me salio casi sin querer !!! Cizaña !!! respondieron mis hijos y mi sobrino (el cizaña apodo familiar por su comportamiento cizañero) al unisono comprendiendo que era la respuesta positiva a aquella pregunta, y Cizaña con nombre propio se montó por primera vez en mi coche para iniciar un largo viaje hasta su destino final.
Comenzó nuestro caminar juntos, hubo que darle durante una temporada biberones cada tres horas hasta que aprendió a comer sola y fue aprendiendo muchas cosas y muy rápidamente, demostró unas habilidades especiales para todo, hacia cosas de escuela sin enseñárselas nadie, aprendió a subir y bajar del maletero del coche (le encantaba viajar y sabia comportarse), aprendió a abrir la puerta del patio cuando necesitaba salir. Entonces empezaba yo a ser cazador, cosa que no he conseguido aunque sigo intentándolo, hacíamos una buena pareja en el monte los compañeros nos llamaban "el dúo ecológico" ella no era de muestra y yo no le daba a un cura en un montón de yeso, pero ella aprendió observando a los otros perros y aprendió a traerme las piezas abatidas por mi o no, pasamos muchas horas juntos andando en el monte y compartiendo mil anécdotas y situaciones. También en casa su comportamiento era ejemplar, solo tenia un pequeño vicio, le encantaba la calle y a la menor ocasión se escapaba a ese vicio acompañaba una gran virtud, una vez se paseaba buscaba mi coche en los lugares que yo solía aparcarlo y se sentaba al lado hasta que yo aparecía.
Son como digo muchos los lances de cacería como del día a día que podría referir, pero resumiré diciendo que ha sido una gran acompañante fiel, inteligente, cariñosa y buena
Ahora ha llegado el momento, casi diecinueve años después, que tengo que tomar otra gran decisión que le afecta a ella - la eutanasia - y vuelvo a darle largas al asunto y se me llenan los ojos de lágrimas y el corazón se me aprieta mucho y decido muy muy a pesar mio y le digo: Ciza compañera has llegado al final de tu viaje por tu bien y el de los que te queremos y no soportamos verte sufrir debes bajarte del coche.
Sirvan estas palabras a aquellos personas que tengan que tomar decisiones semejantes, para mi las dos han sido acertadas mucho menos dolorosa la primera, y les ayuden a ser capaces de adoptar y despedir a sus mascotas y sirva sobretodo como homenaje y epitafio a esa gran compañera que no olvidaremos jamás mi familia ni yo CIZAÑA.
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