«Los agentes de verdad y los ciudadanos de bien»

Me pide un lector que hablemos del «Pasquín» anónimo o firmado por unos supuestos «agentes de verdad» en la que se denuncian hechos delictivos ante los cuales, supuestamente, la autoridad local mira para otro lado. Por lo pronto, lo único serio del panfleto me parece el escudo de Jumilla y el de nuestra policía local y, ambos, creo no deben ser adoptados por nadie, menos de forma anónima. El contenido me parece lamentable, y no voy a pronunciarme sobre la veracidad, pues tanto si los hechos denunciados son ciertos, como si son una burda difamación, es lamentable e inadmisible. Ya que de ser verdad son graves y, de ser falsos, lo son igualmente. No puedo concebir otro propósito que el de difamar a autoridades, a la propia policía local y los cuerpos de seguridad.
Como «ciudadano de bien», a los que se refieren reiteradamente estos «agentes de verdad» en su escrito, aunque no comparto ni justifico el medio espero y deseo que la investigación puesta en marcha conduzca al esclarecimiento de cuanto de realidad subyace en este asunto.
Sinceramente, dice poco acerca de nosotros mismos esto, con independencia de la veracidad sobre lo denunciado. Quiero pensar que vivo en un estado de Derecho donde todos estamos sujetos a la Ley y, cualquiera con nombres y apellidos, puede denunciar cuanto no se ajuste a ella. Los anónimos, que quiere que les diga… Como los comentarios en la barra del bar. En fin, me parece lamentable y peligroso y sólo conduce a exacerbar los ánimos y, creanme: «no está el horno para pan sobado».
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Me pide un lector que hablemos del «Pasquín» anónimo o firmado por unos supuestos «agentes de verdad» en la que se denuncian hechos delictivos ante los cuales, supuestamente, la autoridad local mira para otro lado. Por lo pronto, lo único serio del panfleto me parece el escudo de Jumilla y el de nuestra policía local y, ambos, creo no deben ser adoptados por nadie, menos de forma anónima. El contenido me parece lamentable, y no voy a pronunciarme sobre la veracidad, pues tanto si los hechos denunciados son ciertos, como si son una burda difamación, es lamentable e inadmisible. Ya que de ser verdad son graves y, de ser falsos, lo son igualmente. No puedo concebir otro propósito que el de difamar a autoridades, a la propia policía local y los cuerpos de seguridad.
Como «ciudadano de bien», a los que se refieren reiteradamente estos «agentes de verdad» en su escrito, aunque no comparto ni justifico el medio espero y deseo que la investigación puesta en marcha conduzca al esclarecimiento de cuanto de realidad subyace en este asunto.
Sinceramente, dice poco acerca de nosotros mismos esto, con independencia de la veracidad sobre lo denunciado. Quiero pensar que vivo en un estado de Derecho donde todos estamos sujetos a la Ley y, cualquiera con nombres y apellidos, puede denunciar cuanto no se ajuste a ella. Los anónimos, que quiere que les diga… Como los comentarios en la barra del bar. En fin, me parece lamentable y peligroso y sólo conduce a exacerbar los ánimos y, creanme: «no está el horno para pan sobado».
