«La movilización agrícola »

Porque apenas quedáis unos cuantos removiendo la tierra, podando las vides, pastando el rebaño, cuidando los campos.
Porque incomprensiblemente los frutos se venden diez o veinte veces más caros que os los cobrasteis envasados en la linde del bancal.
Porque abatidos cada atardecer, sabéis que, mañana al salir el sol volveréis a arar los campos, ordeñar las reses y escardar las plantas, pues ellas no saben de ERES ni de cierres.
Porque también a vosotros con ese patrimonio heredado de tierras, ganados y enseres rústicos, que cuidáis para entregar y mejorar a vuestros hijos, la banca os cerró el crédito.
Porque mientras las semillas de vuestra siembra, los fertilizantes de los cultivos, el pienso de los animales o el gasóleo de los tractores no cesan de subir; ahora, vuestras cosechas valen lo mismo que hace treinta años.
Porque no queréis ser mendigos de subvenciones que os convierten en burócratas administrativos llenando impresos y papeles de solicitud; sino vivir del fruto de vuestro trabajo, del precio de vuestros productos.
Porque todavía mantenéis el territorio, cuidando el medio ambiente sin haber desertado como el vecino, el primo o el hermano, pues os gusta cada mañana, pisarlo, verlo crecer y oler a tierra húmeda removida por vuestro trabajo.
Porque lejos de un cierto romanticismo bucólico, nadie sabe de vuestros cayos, no los de las manos; sino los que cada día se os hacen y agrandan en el alma.
Porque al ser poco, sois los grandes olvidados de las políticas de todos los signos. Tanto, que por olvidarse, hasta olvidaron poner vuestro nombre al Ministerio.
Porque por vuestro apego al cuidado del patrimonio que trabajáis, nunca, en la historia del movimiento obrero, se os consideró una fuerza transformadora de la sociedad con capacidad de ser dueña de su destino.
Porque ante la desesperanza seguís sembrando barbechos, arando rastrojos, plantando arboledas, cuidando rebaños, regando las tierras, podando los árboles, escardando las viñas, recogiendo cosechas…
Por todo ello y porque todavía conservo y trabajo de tarde en tarde la tierra que me dejaron, defiendo las causas de vuestra movilización los próximos día 20 y 21 de Noviembre.
