«Esto ni es capitalismo ni es na»
Estos días meditando sobre la inminente subida del IVA que está a la vuelta de la esquina, he caído en la cuenta que el menda lerenda viene pagando de impuestos directos por IRPF anualmente en torno al 28-29% de sus ingresos, es decir, que de cada tres días que trabajo, uno lo hago a favor de la sociedad o comunidad en la que vivo. Aunque esto me parecía algo exagerado, teniendo en cuenta que soy de los que no se escapan porque mis ingresos íntegros aparecen en nómina (hay muchos que si tienen vías escapatorias y con más ingresos), me reconfortaba el espíritu diciéndome a mi mismo que era el pago por una sociedad del bienestar más justa con los más necesitados.
Ayer caí en la cuenta que el 72% restante de mis ingresos no son tales, pues el dinero lo destino a comprar bienes y servicios de todo tipo, en el precio de los cuales se me viene cobrando un 16% de IVA, pronto un 18%, lo que sumado al ya saqueado 28% de IRPF sumará el 46% del fruto de mi trabajo. Si a esto, añadimos impuestos sobre la contribución donde vivo, sobre el coche que conduzco, la retención bancaria por los cuatro chavos que ahorro, los indirectos en el combustible que reposto, etc. etc... Todo esto, sin contar que si a lo largo de mi vida logro hacerme con una vivienda digna, la cual quiero dejar a mis hijos, ellos tendrán que pasar religiosamente por taquilla en el llamado
impuesto de sucesiones. En fin, acabo de darme cuenta que mucho más del 60% de mis ingresos me los quita directa o indirectamente papa Estado.
Mi conclusión es clara, para ésta llamada
Economía de Mercado (yo le llamaria capitalismo chusquero), donde uno se pasa la vida intentando luchar demostrando su competencia, preparación y competitividad cada día, pues me quedo con un comunismo de verdad, porque esto es un pésimo comunismo. Aquí te rompes los cuernos para ahorrar y comprarte una vaca, con esa ilusión (la de tener una vaca), no rechistas cuando te van quitando más de la mitad de tu trabajo. Cuando por fin, la vaca es tuya, ellos se llevan cada día más de la mitad de lo que ordeñas. A todo esto, lo hacen con descaro, pues no te ayudan a cuidar, ordeñar y alimentar el animal, se llevan cruda la leche, por el morro, con dos narices. Si la vaca se pone enferma, tu no duermes tranquilo, buscas y pagas al veterinario, la cuidas, procuras que la vaca este limpia y bien alimentada en la creencia de que es tuya, no se te ocurre venderla porque le coges cariño al animal y si lo haces pagas el
impuesto de plusvalía y el de transmisiones. Si te la quedas hasta el fin de tus días, cuando se la dejas a tus hijos, ellos pagaran
el impuesto de sucesiones. A pesar de todo esto, ellos dirán que la vaca es tuya, por eso yo digo que se la regalo, me den el puesto y salario de vaquero, que se preocupen ellos del estado de la vaca, del precio de los piensos, la nevada en el establo y de si le entra el moquillo al pobre animal. Quiero entrar al establo a las seis y salir a las ocho de la tarde, a cambio, ordeñaré, limpiaré la cuadra y le llenare el pesebre de la vaca.
Comunista, yo quiero ser comunista; pero comunista lenilista, de los de antes vamos.
¿Comprenden ahora por qué nadie quiere ser empresario en este país? ¿Por qué todo españolito de a pie aspira a ser funcionario?