«Mucho control policial y pocos músicos»
Son las 11,10 de la mañana cuando me dispongo a salir de casa, en las indicaciones de la invitación y protocolo del acto institucional se nos pedía que a las 11,45 ocupásemos nuestros asientos en el Teatro Vico. Nada más entrar a la rotonda de San Agustín un control numeroso de la Guardia Civil, uno de sus agentes me hace indicaciones para que siga sin detenerme. Estos, me han visto trajeao –pienso-y se imaginan donde voy.
Aparco mi coche y subo por la calle fueros, en la esquina de Mingote, otro agente, me pide la invitación para cruzar hacia el Vico, la calle esta cortada al tráfico y a todo transeúnte. Un señor se queja a los policías porque tendrá que dar la vuelta a la manzana para ir a su destino.
Accedo a la calle cánovas y salgo por el control opuesto situado frente al lugar que ocupara el quiosco de Teo. Justo en ese instante, llega el vehiculo en el que viene Andrés Hernández y su familia a las parada de taxis, me acerco a saludarlos.
Andrés me dice que quiere tomar un café y como el de Vitoriano está cerrado, me dirijo con él y su esposa hacia la churrería. Esta vez en el control no me piden la invitación (no se si porque conocen al homenajeado), pero a una señora con un carrito le están indicando que debe dar la vuelta por otro sitio.
En el trayecto hacia la churrería Tobar (el que fuera delegado del Gobierno) se acerca a felicitar a Andrés, instante después lo hace Cobacho (Rector de la Universidad de Murcia). El quiosco de la Churrería está hasta los topes, bastantes políticos regionales socialistas a los que pronto se unirán Francisco Abellán y Jesús Sánchez. Algunos se acercan a felicitarle. Tomamos el café e intentamos volver al teatro, un agente se acerca y nos dice que por la calle de los Pasos no podemos acceder, que tenemos que bordear la manzana frente al mercado y subir por la calle Fueros. Son las normas para el acceso del público, es por allí –me dice educadamente como justificándose, yo me muerdo la lengua y me quedo con las ganas de decirle: Pero hombre, no ves que es uno de los galardonados y le cuesta moverse.; sin embargo me callo, pienso que este joven policía no tiene porque saberlo, él cumple órdenes.
Por fin ocupo mi silla en la platea 8, comienza el acto, breve y austero hasta la saciedad. Algunas flores blancas con ramaje verde junto a un tapiz con el escudo regional, decoran con sencillez y elegancia el escenario. Una voz en off conduce el desarrollo del mismo que es amenizado por una exiguo grupo de seis músicos con instrumento de viento pertenecientes a la Orquesta Sinfónica Regional (supongo extinta). En el trascurso del acto interpretan fragmentos de Paul Dukas, G.F. Haendel y J. S. bach además del himno nacional.
Muchos policías y pocos músicos -pienso para mi- Discursos de bienvenida del Alcalde y del Presidente de la Asamblea confirmando la importancia de las Autonomías para el desarrollo social y político del país. No puedo evitar el pensar en esos momentos que D. Francisco Celdrán defiende su sueldo, personalmente pienso lo contrario, pero yo he venido al acto por otros motivos. Se entregan las medallas colectivas al Club taurino y a la UME (Unidad Militar de Emergencias) por su trabajo en Lorca, después las individuales a D. Clemente García Garcia y D. Andrés Hernández Ros. En nombre de los galardonados hace un discurso D. Clemente destacando los méritos de los galardonados.
Discurso final del Presidente Regional, más de lo mismo, la importancia del autogobierno autonómico en el que yo no creo.
En el patio de butacas, un diputado regional sube comentarios con el móvil a Internet. En ese momento, me viene a la mente que ni ellos se creen el discurso.
En todo caso, yo estoy aquí por otros motivos, lo estoy en mi nombre y en el de muchos jumillanos que, aunque no lo sepan, deben gratitud a un hombre que ejerció su cargo desde la honestidad e ideales, intentando construir una Murcia más justa y próspera y, en eso, sí que creo.
A la salida del Teatro un grupo de personas con carteles en la mano (todos salidos de la misma impresora), donde se leía: «9 de Junio de 2012 No hay nada que celebrar en ésta región» pitan y vociferan contra los representantes políticos: «Menos boato y más trabajo». Creo que son de la plataforma de parados de mi pueblo; pero sorpresa, no reconozco sus caras, son de la intersindical. A estos –vuelvo a pensar para mi-, alguien les ha pagado el jornal hoy.
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Son las 11,10 de la mañana cuando me dispongo a salir de casa, en las indicaciones de la invitación y protocolo del acto institucional se nos pedía que a las 11,45 ocupásemos nuestros asientos en el Teatro Vico. Nada más entrar a la rotonda de San Agustín un control numeroso de la Guardia Civil, uno de sus agentes me hace indicaciones para que siga sin detenerme. Estos, me han visto trajeao –pienso-y se imaginan donde voy.
Aparco mi coche y subo por la calle fueros, en la esquina de Mingote, otro agente, me pide la invitación para cruzar hacia el Vico, la calle esta cortada al tráfico y a todo transeúnte. Un señor se queja a los policías porque tendrá que dar la vuelta a la manzana para ir a su destino.
Accedo a la calle cánovas y salgo por el control opuesto situado frente al lugar que ocupara el quiosco de Teo. Justo en ese instante, llega el vehiculo en el que viene Andrés Hernández y su familia a las parada de taxis, me acerco a saludarlos.
Andrés me dice que quiere tomar un café y como el de Vitoriano está cerrado, me dirijo con él y su esposa hacia la churrería. Esta vez en el control no me piden la invitación (no se si porque conocen al homenajeado), pero a una señora con un carrito le están indicando que debe dar la vuelta por otro sitio.
En el trayecto hacia la churrería Tobar (el que fuera delegado del Gobierno) se acerca a felicitar a Andrés, instante después lo hace Cobacho (Rector de la Universidad de Murcia). El quiosco de la Churrería está hasta los topes, bastantes políticos regionales socialistas a los que pronto se unirán Francisco Abellán y Jesús Sánchez. Algunos se acercan a felicitarle. Tomamos el café e intentamos volver al teatro, un agente se acerca y nos dice que por la calle de los Pasos no podemos acceder, que tenemos que bordear la manzana frente al mercado y subir por la calle Fueros. Son las normas para el acceso del público, es por allí –me dice educadamente como justificándose, yo me muerdo la lengua y me quedo con las ganas de decirle: Pero hombre, no ves que es uno de los galardonados y le cuesta moverse.; sin embargo me callo, pienso que este joven policía no tiene porque saberlo, él cumple órdenes.
Por fin ocupo mi silla en la platea 8, comienza el acto, breve y austero hasta la saciedad. Algunas flores blancas con ramaje verde junto a un tapiz con el escudo regional, decoran con sencillez y elegancia el escenario. Una voz en off conduce el desarrollo del mismo que es amenizado por una exiguo grupo de seis músicos con instrumento de viento pertenecientes a la Orquesta Sinfónica Regional (supongo extinta). En el trascurso del acto interpretan fragmentos de Paul Dukas, G.F. Haendel y J. S. bach además del himno nacional.
Muchos policías y pocos músicos -pienso para mi- Discursos de bienvenida del Alcalde y del Presidente de la Asamblea confirmando la importancia de las Autonomías para el desarrollo social y político del país. No puedo evitar el pensar en esos momentos que D. Francisco Celdrán defiende su sueldo, personalmente pienso lo contrario, pero yo he venido al acto por otros motivos. Se entregan las medallas colectivas al Club taurino y a la UME (Unidad Militar de Emergencias) por su trabajo en Lorca, después las individuales a D. Clemente García Garcia y D. Andrés Hernández Ros. En nombre de los galardonados hace un discurso D. Clemente destacando los méritos de los galardonados.
Discurso final del Presidente Regional, más de lo mismo, la importancia del autogobierno autonómico en el que yo no creo.
En el patio de butacas, un diputado regional sube comentarios con el móvil a Internet. En ese momento, me viene a la mente que ni ellos se creen el discurso.
En todo caso, yo estoy aquí por otros motivos, lo estoy en mi nombre y en el de muchos jumillanos que, aunque no lo sepan, deben gratitud a un hombre que ejerció su cargo desde la honestidad e ideales, intentando construir una Murcia más justa y próspera y, en eso, sí que creo.
A la salida del Teatro un grupo de personas con carteles en la mano (todos salidos de la misma impresora), donde se leía: «9 de Junio de 2012 No hay nada que celebrar en ésta región» pitan y vociferan contra los representantes políticos: «Menos boato y más trabajo». Creo que son de la plataforma de parados de mi pueblo; pero sorpresa, no reconozco sus caras, son de la intersindical. A estos –vuelvo a pensar para mi-, alguien les ha pagado el jornal hoy.






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