Nuestro alcalde y sus esbirros del Equipo de Gobierno Municipal están empeñados en conducir al pueblo de Jumilla hasta la modernidad y, si Dios no lo remedia, lo conseguirán gracias a la confianza mayoritaria expresada por el pueblo hace cuatro años. Confianza cifrada en 6057 votos que ellos se han tomado como un cheque en blanco para hacer lo que les salga de los mismísimos. Eso pese a que 6810 ciudadanos con DNI, nombre dirección y apellidos les hayan pedido que desistan de la idea expresando su desacuerdo con el anteproyecto.
También les ha dado igual el cerca de millar de alegaciones que otros tantos funcionarios han presentado. Ellos el alcalde y concejales del PP siguen en su afán y empeño por conducirnos a inefable progreso de la Modernidad. Los servicios gestionados públicamente forman parte del pasado, lo moderno es ahora incorporarse al negocio de las basuras, un negocio que mueve más de 4500 millones de euros al año administrado y que administran cuatro grandes empresas (Fomento de Construcciones y Contratas, Grupo ACS, Ferrovial y Sacyr Vallehermoso -FCC, URBASER, CESPA y SUFI-). Empresas que, las más de las veces no lo hacen directamente, sino que operan a través de sub-contratas o empresas tapaderas, como bien pudiera ocurrir en un futuro cercano en Jumilla; dando así la apariencia de que se trata de contratos con grupos más pequeños y cercanos a la comarca o localidad de que se trate.
«¿De qué va ésta modernidad a dónde nos conducen los prohombres jumillanos que con tan buen criterio nos gobiernan?»
¿De qué va esta modernidad a dónde nos conducen los prohombres jumillanos que con tan buen criterio nos gobiernan? Pues verán: En definitiva los grandes capitales, sabiendo que actualmente vivimos en un mundo de incertidumbre e inestabilidad marcado por el cambio constante de gustos, modas en el consumo, son conscientes de que solo la apuesta por aquellos que son constantes, estables e ineludibles dan rentabilidad a largo plazo. Estos consumos están fuera de todo y tendencia. Los recibos de la luz, el pago del teléfono y ahora el abono a los canales del ocio son las apuestas más seguras de fidelización del cliente y los ingresos constantes. Pero eléctricas, telefónicas y grandes grupos media, ya están copados desde hace tiempo. Hay que apostar por un nuevo filón de ingresos (pagos para el consumidor), que sean constantes y mensuales.El filón lo han encontrado en los servicios públicos. Piense ¿Qué recibos al margen de luz, teléfono, canales TV, tiene Ud. que pagar religiosamente de forma periódica? Seguramente los plazos hipotecarios de su piso, los de su comunidad de vecinos, algún seguro, los impuestos y claro está el del agua y las basuras.
Aquí, en el agua y las basuras, ha encontrado el maná el nuevo capitalismo que apuesta por rentabilidades seguras y estables a largo plazo. Por eso todas ellas se han lanzado como moscas a la rica miel y son quienes administran los 24 millones de toneladas de residuos que generamos. Espero y deseo algún día no nos tengamos que enterar de que los largos lazos de la corrupción y financiación ilegal de los partidos han tenido que ver con el reparto, pues puntualmente ya la justicia ha desvelado algunos muy cercanos en la comunidad valenciana.
«Una modernidad en que Ud. y yo pagaremos cuatro veces por las basuras»
Una modernidad en que Ud. y yo pagaremos cuatro veces por las basuras generadas (envases, fundamentalmente), pues pagamos el costo de su producción al adquirirlo, pagamos porque lo retiren de los contenedores donde nos deshacemos de ellos y pagamos porque se recicle. A esos tres pagos añádanle el trabajo y horas anuales que supone, por su buena conciencia ciudadana, el separar en tres grupos sus residuos y colocarlos en grandes contenedores para que ellos sin apenas mano de obra, puedan recogerlos mecánicamente y tratarlos industrialmente.
«Sólo los ignorantes desconocen que hoy lo avanzado es la pequeña escala con una dimensión más humana, ética y comprometida con el futuro»
¿Sabe Ud. que fuera del reciclado de vidrio, cartón, y envases apenas reciclamos en España un 30% de los residuos? El 70% de los que generamos terminan siendo enterrados.1, pues hacerlo bien significaría que nosotros separáramos en casa lo que en algunos lugares llaman una quinta bolsa sólo aquello que es orgánico, para obtener de este modo un compost de calidad aprovechable para el campo.La modernidad, iletrados concejales, no va en apuntarse al carro del gran negocio monopolista de las basuras gastando, además, un dinero que no tenemos para que ellos generen beneficios estables. Tampoco es modernidad esos grandes centros de tratamiento de residuos de Valencia que nuestro alcalde ha visitado. Modernidad es reciclar en origen con la llamada quinta bolsa, para después separar en pequeños centros de tratamiento que generen más mano de obra en la selección.
Modernidad es recogida en días alternos diferentes los residuos no orgánicos y, a diario, sólo los de la quinta bolsa con orgánicos para el compostaje de nuestras tierras, haciendo realidad, como nos exigirá la normativa europea a partir de 2020, el reciclaje total. Modernidad es hacerle la vida más agradable al ciudadano cuando se recoge en bolsa o pequeños contenedores cerca de su casa, especialmente en una sociedad que tiende alarmantemente al envejecimiento. Sólo los ignorantes desconocen que hoy lo avanzado, lo económico, adaptable, competitivo, ambientalmente sostenible, amable con el ciudadano y adecuado a una vida digna no son las economías de grandes centros; sino aquellas que apuestan a pequeña escala con una dimensión más humana, ética y comprometida con el futuro.
Pero, viendo vuestro pertinaz empeño en eso que llamáis modernidad, dudo mucho que algo de esto sepáis. Pero absortos y admirados en vuestra propia ignorancia, inconscientes de vuestras torpezas, sólo alcanzáis a balbucear el viejo tópico de que: "Oponerse a la privatización es cosa de izquierdas" para explicar lo que no tiene explicación alguna.
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