-->
Mostrando entradas con la etiqueta Solidaridad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Solidaridad. Mostrar todas las entradas

La Gala benéfica de Cáritas 19 nov 2012 14:48 El rendrijero

«Rotundo éxito de solidaridad»


Detalle del público asistente antes de dar comienzo la velada

 
El pasado sábado día 17 de Noviembre, se desarrolló con un gran éxito de asistencia la Gala benéfica de Cáritas 2012, en los Salones Pío XII. Fuentes de la propia organización nos indicaron que se habían vendido más de 600 entradas cuyo donativo de 10 € vendrá a aumentar las posibilidades de actuación de esta organización.
Quienes además de comprar la entrada, decidieron asistir a la misma pudieron disfrutar de los desfiles de ropa que desde moda infantil hasta la de hombre se sucedieron en la primera parte de la gala. Todos ellos excelentemente presentados y puestos en escena, si bien es verdad que para los no interesados, resultaron excesivos por su duración.
En cualquier caso, cuantos estábamos congregados allí es evidente que nuestras motivaciones iban más lejos de presenciar los desfiles, actuaciones o tomar el aperitivo que se sirvió. De éxito rotundo cabe calificar la velada si nos atenemos al esfuerzo realizado por sus organizadores, por las distintas firmas comerciales y empresariales que contribuyeron generosamente a poner a su disposición los elementos necesarios para llevarla a efecto y por la generosa disposición de academias y artistas que amenizaron la velada. Si a todo lo anterior añadimos la amplia acogida que ha tenido esta gala entre los jumillanos que, compraron entradas de la fila cero o acompañaron con su presencia dicho evento, el calificativo todavía es más rotundo si cabe.

Dos momentos del desfile de ropa infantil y mujer respectivamente

Una noche pues, en que la entrega desinteresada de muchos, hizo posible el triunfo de la solidaridad de todos. Vaya desde aquí nuestra felicitación a todos y el aplauso a sus organizadores a los que alentamos para próximas ediciones.
-->Leer más...

A vueltas con la Semana Santa III 15 oct 2012 15:22 Placido Guardiola

«El papel de la Junta Central»


Si como decíamos ayer, el papel desempeñado por la Iglesia en el desenlace de la intervención de la Hermandad de Jesús Narzareno nos parecía incongruente; el desempeñado por la Junta Central de Hermandades es incalificable por lo incomprensible de su comportamiento durante el mismo.
Para empezar cabría esperar de la Junta Central, que además de coordinar y velar por el buen funcionamiento de la Semana Santa, lo hiciera igualmente por la defensa e independencia de sus hermandades asociadas. En este sentido, hubiera cabido esperar de ella que tomase un papel más activo en el proceso, actuando como mediadora en el mismo y colaborando a encontrar otras soluciones diferentes a la actual en donde la anterior directiva del Nazareno o, al menos sus hermanos, hubieran tenido la oportunidad de pronunciarse sobre los destinos de su hermandad ayudando a la búsqueda de otras soluciones. Pero no ocurrió así, por el contrario, la Junta Central se ha limitado a ser testigo mudo y comparsa de las decisiones que la iglesia ha considerado debía tomar en este caso.
Es cuanto menos curiosa la pasividad y silencio con el que parece haber actuado este organismo, silencio que se hace extensivo al resto de las hermandades sin que ninguna de ellas haya dicho nada al respecto. El silencio más absoluto ha reinado por parte de todos, como sin con ellos no fuera la cosa. Incluso se ha dado el caso de alguna que aprovechando la intervención ha solicitado bienes que cree le corresponden simplemente porque hubo un tiempo en el se encargaba de procesional tal imagen. Seguramente piensan que con ellos no va la cosa; pero si yo fuese de ellos, en vista de cómo se ha actuado en esta ocasión, de cómo el marco que regula el funcionamiento de sus entidades puede dar ocasiones para que en el futuro la iglesia decida actuar por idénticas o similares faltas a su doctrina (que obviamente interpretara el párroco consiliario),  estaría temblando.
Vienen a mi memoria en este punto los versos del viejo poema “Mi vecino” atribuido al dramaturgo alemán Brech; pero que en realidad, fue escrito por un pastor protestante para su sermón en la Semana Santa de 1946 en la población alemana de Kaiserlautern y que tituló “¿Qué hubiera dicho Jesucristo?”, en referencia a la apatía del pueblo alemán ante la crueldad nazi. Dice así:

« Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, 
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mi,
no había nadie más que pudiera protestar.»
-->Leer más...

No ser una carga para ellos 7 dic 2011 16:53 Placido Guardiola

«Juventud e individualismo»
No ser una carga para mis hijos se ha convertido en uno de los tópicos más aceptados sin que apenas al pronunciarlo seamos capaces de desentrañar cuanto significa la frase. De entrada nadie quiere ser una carga, porque nadie quiere ser un desvalido, dependiente, inútil o enfermo imposibilitado. Hasta ahí nada que objetar y de hay quizá la plena aceptación del tópico.


A poco que pensemos sobre el sentido de la frase, nos daremos cuenta que ella encierra el sentido de aceptación por nuestra de dos grandes tendencias actuales de la modernidad: la primera, que ensalza la juventud (periodo en el que menos posibilidad de dependencia existe); la segunda, nos adherimos a la corriente individualista que pasa de crear o establecer cualquier lazo de dependencia o responsabilidad con los demás. Seguramente es por ello que el tópico de marras tiene tanta aceptación disfrazado con el barniz generoso de no convertir en esclavos de nuestra existencia a nuestros descendientes.
Sin embargo no fue antes así, los hijos siempre fueron una carga para los padres (lo siguen siendo, aunque sólo sea en facturas a pagar), que debían proporcionarles lo necesario hasta que se valiesen por si mismos o su emancipación. A cambio, más tarde los hijos tenían el deber de cuidar de los padres cuando estos fueran ancianos. En definitiva vivir en sociedad significa cuidar y velar los círculos de dependencia, el «Hoy por mi, mañana por ti». No existe vínculo social sin ayuda y solidaridad mutua ¿A cuento de qué viene ahora escandalizarse de que mañana necesitaremos de nuestros hijos?
Comienzo a preguntarme si, mi generación, es la más estúpida de todas las generaciones de la historia: nos marchamos anticipadamente de casa de nuestros padres, nuestros hijos no se marchan ni con agua hirviendo y, para colmo, no queremos que ellos se ocupen de nosotros que el día de mañana cuando no nos valgamos por nosotros mismos
-->Leer más...

Solidaridad intergeneracional 31 oct 2011 14:01 Anónimo

«La deuda que dejamos»


Hace unos días escuché a M. Conde, afirmar que entre otras cosas hemos roto la solidaridad intergeneracional y, efectivamente, la hemos roto de forma rotunda y brutal, los números cantan.
Si repartimos los tres billones de deuda española (a esa cantidad se estima asciende la deuda publica y privada del país), entre los algo más de los 46 millones de habitantes, nos sale la nada despreciable cantidad de unos 65.000 euros por barba y unos 188.000 euros por familia. Por tanto, si hasta nuestra generación, nuestros padres nos trasmitían como herencia la vivienda que habían pagado con los esfuerzos de toda una vida; ahora en cambio, dejaremos a nuestros hijos no una casa, sino la deuda equivalente a su valor.
Es curioso que, a estos hijos que hemos malcriado hasta hacer de ellos unos perfectos inútiles, ahora encima, les dejemos un futuro totalmente hipotecado. Los hemos educado en el no esfuerzo, en la fiesta continua de cumpleaños, en los caprichos más estúpidos, en el consumo fácil y placentero; sin embargo, les dejamos frente a ellos un futuro negro, nada halagüeño y que exige los mayores sacrificios y esfuerzos.
¡Dios nos pille confesados a sus progenitores! porque sin lugar a duda, vamos a pagar la factura.
-->Leer más...

Cinco meses de aquel 11 de mayo 11 oct 2011 22:30 Laura

«Lorca somos todos»

Cinco meses han pasado ya, y todavía tanto por hacer.
Hoy hace cinco meses que la Ciudad del Sol veía como el suelo temblaba bajo sus pies. Tan solo hicieron falta unos escasos segundos para que se derrumbaran, no sólo hogares y viviendas de cientos de lorquinos, sino miles de sueños de cada uno de ellos.
Cinco meses en los que, entre unos y otros, las administraciones sólo han hecho lo mismo a lo que nos tienen acostumbrados, culparse entre unos y otros por la falta de ayudas, dejando así al margen a las cientos de familias damnificadas que siguen sin un techo propio bajo el que retomar sus vidas.
Han habido ayudas, pero hay que reconocer que estas son todavía insuficientes y que, tal y como han reconocido desde el Ejecutivo central, fueron tardías.
No nos olvidemos de que Lorca Somos Todos, y mientras exista una sola persona que todavía no haya podido reconstruir su vida, esa lema deberá de permanecer vivo.
Será difícil olvidar lo sucedido, y desgraciadamente cada vez que la tierra vuelva a temblar, y más en esa zona, se revivirá aquel fatídico 11 de mayo.
Crucemos los dedos, para que en el caso, hayamos aprendido de nuestros errores.
-->Leer más...